Capítulo 2

352 81 26
                                    


Al salir del salón decido ir a la cafetería, ni crean que iré a dirección solo por quedarme dormida, prefiero tomarme un café mientras continuo leyendo el libro de anoche.

Saco mi celular y mis audífonos del bolso para poder escuchar mi playlist de canciones favoritas,  voy tan inmersa en mi mundo musical que no me fijo por donde camino, me doy cuenta cuando choco con algo duro y mi trasero toca el suelo, quedo aturdida viendo mi celular unos segundos.

—Lo siento tanto, no era  nuestra intención ocasionar esta caída— escucho que el chico está realmente nervioso y veo que a su lado hay un chico que extiende su mano para levantarme y me sonríe tímidamente.

Un tanto molesta tomo su mano y sin más nada que decir guardo mis cosas en su lugar y me dispongo a continuar mi camino hacia la cafetería.

Como era de esperarse esta sola, ya que la mayoría están en clases o en el patio del instituto, me decido por comprar un café súper cargado para leer un rato, me dirijo al patio para tener mejor concentración.

—Buenos días,  un café por favor— le sonrió a la chica que ya me conoce, me devuelve la sonrisa y luego de unos segundos ya tengo mi adorado café.

En el patio, me siento debajo de un árbol y continuo la lectura de anoche. Quedé enganchada con la trama del libro no he podido para de leer, pero lo hago justo cuando suena el timbre, guardo mi libro y espero a que lleguen Kate y Luke.

En busca de ellos, mi mirada visualiza en la distancia  a Diego Allan el chico que me gusta desde hace un tiempo atrás y al cual no me animo a decirle nada, se que es algo cliché pero los nervios siempre me ganan a la hora de hablarle. Es el típico chico atlético, piel morena, ojos color avellana, cabello castaño y sonrisa perfecta, creerán que también es el típico chico popular  que el cual todas las chicas andan detrás de él, pero es todo lo contrario por muy raro que suene son pocas las chicas que lo están  y eso es lo que más me llama la atención.

—Con que mi pequeña acosadora esta viendo a su víctima— Luke me pilló observando a Diego, aunque es normal que siempre me haga bromas con ello.

Luke es un chico muy lindo, tiene la piel clara, cabello castaño claro, unos ojos grises con unas pestañas de envidia y una  sonrisa hermosa, y a pesar de que no haga ejercicio tiene una buena figura por naturaleza. Si no lo viera como mi hermano,  está más que claro que sería mi amor platónico.

—Pues te informo, uno no estaba viendo a Diego  y dos no soy pequeña— digo riendo.

—¿Si te das cuenta que te delataste tu solita?, yo en ningún momento mencione a Diego— y ahora que lo dice, tiene razón  y eso me hace reír mucho más —Como tu digas mi pequeña amiga.

—Te odio.

—Sabes que me amas, y no podrías vivir sin mí.

—¡Oye! No arruines mis dramas y quejas hacia ti— nos miramos y el se ríe haciendo que yo también lo haga es algo casi imposible no reír con Luke, mayormente te hará soltar una carcajada en segundos. 

—Díganme de que se ríen, es injusto que lo hagan sin mí— dice Kate haciendo puchero que la hace ver muy tierna.

—Nos reíamos de como Maddie acosa a Dieguito.

—Que no lo acoso, bueno si, quizás lo acoso un poquito nada más, pero hasta allí — me quejo rodando los ojos.

—¿Lo observas nada más?, conseguiste su número en el grupo de WhatsApp que crearon para la organización de la fiesta de graduación, lo seguiste un día para saber donde vivía, y si eso es acosar poquito no quiero saber como será acosar en una manera extrema— dijo soltando una carcajada.

Eso me hace avergonzarme, quizás, tan solo quizás acoso a Diego un poquito más de lo normal.

—Tengo una idea...— dice Kate son una sonrisa en la cara.

Esa sonrisa la conozco perfectamente y debe tener algo planeado. Ay nonono, que a Kate no se le ocurra nada loco, aunque eso está bien imposible.








Amor PropioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora