Capítulo 3

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Después de la absurda idea de Kate, llegó a mi casa y me dirijo a mi habitación para pensar bien en el plan.

Cuando me recuesto en la cama y mi teléfono suena, lo reviso y veo que es un mensaje de mi papá.

Mi súper papá: Princesa llegaré un poco tarde, tengo que terminar unos papeles del trabajo. No se preocupen por mi, cenaré por fuera. Las amo mucho, besos a tu hermana y a ti.

Ok Papi, cuídate. Tranquilo papi yo me encargo de la cena, buenas noches. Te amamos más y besos para ti también.

Muchas veces mi papá me preocupa, desde la partida de mamá se la pasa trabajando mucho para cuidar de nosotras, y a pesar de eso pasamos tiempo juntos y estoy feliz por ello, pero se que la echa mucho de menos y lo hace notar, llevaban muchos años juntos, y el que mamá falleciera le dolió.

Voy al cuarto de Mia, toco la puerta y escucho un "Pase" del otro lado de la puerta.

— Hola pequeña, papá llega tarde hoy. ¿Qué te parece parece si cenamos algo juntas?.

— ¿Podemos pedir pizza? — dice poniendo sus ojitos de bebé que tanto adoro.

— Claro que si, déjame voy a mi cuarto por mi teléfono.

Mía es tan solo 3 años menor que yo, aun así la aprecio mucho, nuestra relación como hermanas es muy buena y aunque nos peleemos de vez en cuando, no afecta en nada ya que a los minutos estamos riéndonos juntas como si nada.

De nosotras dos ella es la que más se parece a papá, los mismo ojos acaramelados de él, su nariz definida, el cabello rubio castaño, piel clara y la sonrisa encantadora de mamá y se que dentro de poco tendrá muchos pretendientes si es que ya con quince años no los tiene.

A diferencia de mi, que me parezco muchísimo más a mi mamá, tengo el cabello de un negro muy intenso, ojos de un azul muy peculiar, nariz definida y la sonrisa de mamá, y con dieciocho años tengo un buen cuerpo, no me quejo de ello y se que pretendientes tengo, pero no me gusta tanto llamar la atención.

Después de tanto pensar,  llamo a la pizzería y me dicen que en veinte minutos están aquí, pienso en el plan de Kate, dudo rotundamente en ello.

Luego de un rato en el teléfono distraída, escucho el sonido del timbre y bajo corriendo las escaleras y voy hacia la cocina a buscar el dinero para pagar.

—¿Señorita Scott? — el repartidor me dice un poco nervioso.

— Esa soy yo — digo sonriendo y le doy el dinero — Gracias por la entrega — y voy de nuevo a la cocina a buscar los platos y vasos para la comida.

Voy al cuarto de Mia — ¿Alguien pidió pizza? — dejo las cosas en la mesita de noche — ¿Qué tal te parece si hacemos una noche de hermanas? — digo y noto el brillo de emoción en su ojos y asiente.

— Me parece una gran idea — dice mordiendo un trozo de pizza —Cuéntame, ¿Cómo ha sido tu día?.

Me pregunta y le cuento todo lo que sucedió, desde que llegué, cuando le grite a la profesora, cuando tropecé a esos chicos y como llegamos al loco plan de Kate.

Ella sonríe por las locuras de mi amiga, un rato después de terminar, bajamos a colocar las cosas en su lugar y agarrar una que otra chuchería.

Decidimos seguir la noche en mi cuarto, y luego de ver dos películas y de comer tanto hasta casi no poder movernos, ella me cuenta como fue su día y luego de reírnos tanto nos quedamos dormidas.










Amor PropioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora