Después de la absurda idea de Kate, llegó a mi casa y me dirijo a mi habitación para pensar bien en el plan.Cuando me recuesto en la cama y mi teléfono suena, lo reviso y veo que es un mensaje de mi papá.
Mi súper papá: Princesa llegaré un poco tarde, tengo que terminar unos papeles del trabajo. No se preocupen por mi, cenaré por fuera. Las amo mucho, besos a tu hermana y a ti.
Ok Papi, cuídate. Tranquilo papi yo me encargo de la cena, buenas noches. Te amamos más y besos para ti también.
Muchas veces mi papá me preocupa, desde la partida de mamá se la pasa trabajando mucho para cuidar de nosotras, y a pesar de eso pasamos tiempo juntos y estoy feliz por ello, pero se que la echa mucho de menos y lo hace notar, llevaban muchos años juntos, y el que mamá falleciera le dolió.
Voy al cuarto de Mia, toco la puerta y escucho un "Pase" del otro lado de la puerta.
— Hola pequeña, papá llega tarde hoy. ¿Qué te parece parece si cenamos algo juntas?.
— ¿Podemos pedir pizza? — dice poniendo sus ojitos de bebé que tanto adoro.
— Claro que si, déjame voy a mi cuarto por mi teléfono.
Mía es tan solo 3 años menor que yo, aun así la aprecio mucho, nuestra relación como hermanas es muy buena y aunque nos peleemos de vez en cuando, no afecta en nada ya que a los minutos estamos riéndonos juntas como si nada.
De nosotras dos ella es la que más se parece a papá, los mismo ojos acaramelados de él, su nariz definida, el cabello rubio castaño, piel clara y la sonrisa encantadora de mamá y se que dentro de poco tendrá muchos pretendientes si es que ya con quince años no los tiene.
A diferencia de mi, que me parezco muchísimo más a mi mamá, tengo el cabello de un negro muy intenso, ojos de un azul muy peculiar, nariz definida y la sonrisa de mamá, y con dieciocho años tengo un buen cuerpo, no me quejo de ello y se que pretendientes tengo, pero no me gusta tanto llamar la atención.
Después de tanto pensar, llamo a la pizzería y me dicen que en veinte minutos están aquí, pienso en el plan de Kate, dudo rotundamente en ello.
Luego de un rato en el teléfono distraída, escucho el sonido del timbre y bajo corriendo las escaleras y voy hacia la cocina a buscar el dinero para pagar.
—¿Señorita Scott? — el repartidor me dice un poco nervioso.
— Esa soy yo — digo sonriendo y le doy el dinero — Gracias por la entrega — y voy de nuevo a la cocina a buscar los platos y vasos para la comida.
Voy al cuarto de Mia — ¿Alguien pidió pizza? — dejo las cosas en la mesita de noche — ¿Qué tal te parece si hacemos una noche de hermanas? — digo y noto el brillo de emoción en su ojos y asiente.
— Me parece una gran idea — dice mordiendo un trozo de pizza —Cuéntame, ¿Cómo ha sido tu día?.
Me pregunta y le cuento todo lo que sucedió, desde que llegué, cuando le grite a la profesora, cuando tropecé a esos chicos y como llegamos al loco plan de Kate.
Ella sonríe por las locuras de mi amiga, un rato después de terminar, bajamos a colocar las cosas en su lugar y agarrar una que otra chuchería.
Decidimos seguir la noche en mi cuarto, y luego de ver dos películas y de comer tanto hasta casi no poder movernos, ella me cuenta como fue su día y luego de reírnos tanto nos quedamos dormidas.
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Amor Propio
Teen FictionA veces no estamos tan seguro de nosotros mismos, tanto así que llega un punto en el que necesitamos de nuestro propio amor pero no sabemos cómo conseguirlo, pasamos por momentos difíciles, pero en ellos conseguimos poco a poco la seguridad para o...