Un fuerte golpe le hizo abrir los ojos, miro aturdida a su alrededor con el pecho y la respiración agitadas. Era de noche, y estaba haciendo demasiado frio, la espesa neblina estaba frente a sus ojos y quiso recordar si salió al patio de la casa en algún momento. Se miró a sí misma, estaba en pijama y descalza, parpadeo muchas veces, pensando en que quizá estaba soñando, una ráfaga de viento le golpeo el rostro y la hizo temblar. No reconocía donde estaba, o porque estaba ahí.
El último recuerdo que tuvo fue el estar en su cama viendo una película con Guille y Eva. Se abrazó a si misma fuertemente, tratando de recordar más allá de eso pero no había nada. Su pensamiento estaba nublado, estaba en medio de la nada y lo único que podía ver era una larga pista de despegue de aviones, al fondo había una avioneta o avión, no podía definirlo a lo lejos, comenzó a caminar tratando de encontrar a alguien para que le ayudara a volver a su casa, su pequeña mente de 12 años no entendía que estaba pasando, solo sabía que tenía frio y sus pies dolían por las piedras que se le clavaban en las plantas.
El ruido de motor comenzando a moverse le hizo girar la cabeza, detrás de ella había un helipuerto, a un costado lo que parecía una sala de espera llamo su atención ya que había luces encendidas, decidió caminar en esa dirección mientras su quijada comenzaba a castañear del frio.
Se asomó al interior de la sala de espera por una de las ventanas, tratando de entender un poco más o darse una pista de donde estaba. Leyó algunos letreros y se dio cuenta que ni siquiera estaban en español, estaban en francés. ¿Estaba en Francia? No era posible, se dijo mientras escucho voces provenientes del interior de la sala de espera, su vista borrascosa intento vislumbrar el interior y capto ruido acercándose entre voces, risas y una en particular llamo su atención, mientras se acercaba, a pesar del tenue sonido que salía del interior, sus sentidos se activaron intentando descifrar algo que le diera pistas, lo que fuese necesario para ubicarse dentro del miedo que le causaba el no saber dónde se encontraba. Sus ojos se abrieron enormemente cuando logro identificar la voz aun por sobre el sonido del motor del avión.
Ni en mil vidas podría jamás olvidar esa melodía que traía a su mente tantos recuerdos fervorosos de un ayer que ahora le era inalcanzable, su cuerpo se detuvo en el preciso instante que una mujer de cabello castaño como el suyo cruzo su campo de visión y perdiéndose por completo en esa mirada azul, una mirada que ella misma veía cada vez que se miraba al espejo.
Elena Carvajal, se paseaba majestuosamente por la sala de espera riendo con un par de miembros de la tripulación.
Valentina se pellizco el brazo, aun con la boca abierta y los ojos clavados en su madre a escasos metros de ella. Sintió dolor y repitió la operación varias veces más. Era lo único que podía hacer, se tocó el rostro como para sentirse a sí misma, sus ojos azules estaban derramando lágrimas que jamás sintió caer de sus ojos. Pero algo no la dejaba moverse de su sitio. ¿Cómo podía ser esto posible? Su madre, su madre había muerto hacia 5 años en un accidente en Francia, durante un viaje de trabajo al que su padre no pudo asistir.
Era algo tan real a un sueño pero al mismo tiempo rozaba tan efímeramente a la realidad que no podía vislumbrar su presente. Cerro los ojos con fuerzas, mientras se repetía incesablemente debo despertar, debo despertar.
A Valentina el corazón se le detuvo y la boca se le seco de golpe.
Estaba en Francia
En un aeropuerto
Y su madre iba a abordar ese avión
Si esto no era un sueño era el peor y el mejor de los recuerdos existentes, porque todas las sensaciones se le juntaron en el pecho de tal manera que la dejaron inmóvil en el lugar en donde estaba parada, mientras observaba a la mujer de cabellos castaños y ojos azules avanzar por el pasillo de la sala de espera.
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Everything's Not Lost
Fiksi PenggemarTras años de huir a Valentina le ha llegado la hora de enfrentarse con sus demonios, en particular con uno de hermosos ojos color chocolate. Después de haberse ido sin aparente explicación, es su turno de congraciarse con todo aquello que la alejo d...
