How To Save A Life

1.4K 168 27
                                        

El número que usted marcó se encuentra fuera del área de ser...

Pulsó colgar, por vigésima vez, o algo así mientras tiraba su saco rojo en el sillón. Ya había hecho una zanja de caminar de un lado al otro en la sala de su departamento. Caminó hasta el ventanal de cristal con vista al bosque de Chapultepec, la luna llena iluminaba la mitad de la estancia y su mirada se concentró en observar los coches que pasaban debajo en la avenida, demasiada gente para ser la mitad de la madrugada. Miró de nuevo el reloj eran 3:35 am. Había llegado hacía tan poco a su departamento después de haber llevado a Sofía a su casa. La cabeza le dolía, se pasó la mano por el rostro tallando sus ojos a su paso, las cosas no salieron como ella hubiese querido.

- Llegamos - dijo la morena mientras apagaba el motor del auto, mirando como su pasajera estaba más dormida que despierta.

- ¿A dónde? - la chica apenas estaba logrando salir de su somnolencia

- Tu casa Sofi, ven tienes que dormir - la chica salió de su lado del vehículo para ayudar a la mujer casi inconsciente en el asiento del copiloto.

- Juli, eres la mejor persona de este mundo - dijo Sofía colgándose del cuello de la aludida, mientras intentaba caminar lo más recto posible hasta el lobby de su edificio.

Le dieron los buenos días al guarda que estaba casi dormido en el acceso y caminaron hasta el ascensor, aplastando con descuido el botón con el número 5 . Sofía se recargó en la pared del elevador mientras lanzaba su cabeza hacia atrás suspirando con cansancio. El viaje no duró prácticamente nada, pero Juliana pudo ver la mueca de desagrado de Sofía por el movimiento del elevador, quizá hubiera sido mejor tomar las escaleras, pensó

- ¿Estás bien? - preguntó Juliana cuando el timbre que anunciaba la llegada al piso indicado sonaba, tomándola por el brazo para llevarla hasta el departamento marcado con el 502.

- La verdad es que no- respondió la pelirroja mientras hurgaba en su bolso buscando su llave.

- ¿Te sientes mal? ¿necesitas algo? - dijo Juliana preocupada observando como la chica intentaba meter la llave en la cerradura, tomó su mano y le ayudó.

- ¿Necesitar? - la pelirroja rió ante la mirada interrogante de Juliana - No lo sé, pero quizá solo quiero saber ¿por qué?

- ¿Por qué, qué? - contestó la pelinegra.

Sofía se recargó en el marco de la puerta con torpeza y la observó fijamente con esos ojos verdes como una brillante esmeralda como si tratara de conocer todos los secretos del universo, mientras se mordía el labio inferior pensativa de lo siguiente que fuese a decir.

- Porque ella sí, y yo no - la voz de la mujer de brillantes ojos verdes sonaba apagada y mucho más sobria de lo que había sonado en todo el tiempo que estuvieron juntas desde que salieron de la Gala.

Juliana tardó un par de segundos en hilar una idea y otra, hasta que cayó en cuenta a lo que Sofía se refería.

- Sofía, de verdad que creo que esto va a sonar demasiado a cliché, pero no eres tú soy yo - dijo la morena con algo de pena - Lo de Valentina y yo, nació mucho antes de que las dos nos diéramos cuenta siquiera.

- Pero, yo pude haber intentado darte lo que necesitabas - la chica de ojos verdes estaba comenzando a llorar - Solo necesitaba una oportunidad Juliana.

- No se trata de eso, se trata simplemente de que yo no quería engañarte diciendo que sentía algo, cuando no era así. No merecías eso - Juliana estaba incómoda, no sentía que fuera ni el lugar, ni el momento, ni las condiciones para hablar de eso.

Everything's Not LostDonde viven las historias. Descúbrelo ahora