Why Me?

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Un joven noble, educado, gentil y encantador.

¿Había alguien mejor que él?



Desde pequeño cargo con una gran responsabilidad al ser el sucesor del ducado de Lombardi. Creció sin recibir atención de sus padres, no tuvo una infancia feliz llena de juegos y amigos, solamente era él, pequeño e inocente siendo corrompido de a poco con la cruel manera en que lo criaban para ser "perfecto".

Desde los 4 años empezó de recibir educación demasiado complicada para su edad, y aún así si fallaba sólo lograba obtener azotes e insultos por parte de su padre, sin importar que tanto se esforzara o que tanto magnífico progreso hiciera, seguía siendo una decepcion para su padre y alguien que no existía para su madre.

Sus amados padres, el Duque de Lombardi de ese tiempo, un abusador con sus empleados y su hijo, además de un noble corrupto que robaba los pocos bienes del pueblo, al lado de su madre, la Duquesa de Lombardi, la cual solo le importaban los lujos y sus amoríos con otros hombres, dejando a su hijo al cuidado de los sirvientes en cuanto nació.

Pero no todo fue tan malo para él.

Cuando cumplió 10 años tuvo que acudir a una fiesta a exigencia de su padre. Quedó fascinado por la extravagancia y elegancia de todo allí, pero había algo aún más especial pasando en ese momento.

Una pequeña niña de cabellos rubios y ojos azules como zafiros bailaba un vals con un hombre, eran el Conde Grandier con su hija, la cual amaba mucho.

La ejecución del baile, la belleza del guía y su acompañante, la hermosa sonrisa de la pequeña pasando un buen rato, definitivamente quería hablarle y practicar el vals perfecto con ella.

Después de que el baile concluyera, él se acercó con nervios a la pequeña niña. Ella era muy dulce y amable, hablaron y jugaron por un rato, esa linda amistad de rosas rojas Florencia con el paso de los años, dejando ver un amor puro entre los dos.

Ella era su escape de los abusos y maltratos de su padre, hasta que unos días después de cumplir 22 años su padre cayó enfermo, rápidamente muriendo por una enfermedad desconocida, así convirtiéndose en el nuevo Duque de Lombardi. Rápidamente arreglo y cambio muchas cosas del ducado, arreglando su corrupción y hechando a su madre, a la cual nunca la miró más que una mujer vulgar que no se merecía todo lo que tenía. Después de que muchos arreglos estuvieran hechos, le propuso matrimonio a su amada, la cual aceptó con la condición de esperar unos cuantos años a que ella fuera más apta para el papel de duquesa, así pasando un tiempo para lograr tener el título de Condesa en la casa Grandier.

Un día de verano de 1781 él recibió una invitación a una fiesta de María Antonieta, sin pensarlo mucho decidió ir con su amada, pero ella no podía ir porque tenía que arreglar unos asuntos del pueblo, pero siempre lo animo a ir.

Fue muy popular en la fiesta, era elegante, educado y con buen aspecto, aunque debía de admitir que se estaba agobiando de ser educado y servicial todo el tiempo, la gente sabía que sólo era educado cuando le convenía, aunque siempre lo trataba de mantener por modales.

Casi toda la fiesta escucho rumores y palabras repugnantes hacia alguien allí, "La baronesa que no existe", un apodo que le hace falta originalidad según él, pero no podía evitar sentir pena por ella, sabía su condición y como la despojaron de su título, si no estaba mal su padre había influido en eso. Ella era objeto de burlas, así que dividió ayudarla.

Durante todo el tiempo que conoció a su amada practicó varias habilidades, tocar el violin, piano, baile, y especialmente poder ejecutar la fórmula perfecta de un vals, todo para poder bailarlo junto a su amada siempre que pudiera.

The Perfect Formula For a WaltzDonde viven las historias. Descúbrelo ahora