Capítulo 11. ¿Un bebé?

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Allí estaban aquellos tres, parados delante del hospital, Vegetta fue el primero en hablar, mientras que Alex y Fargan estaban intentando procesar todo aquello luchando por no cortarse un par de venas.

—¡Hey chicos, que coincidencia!— Vegetta intentó parecer lo más natural posible.

—¡Vegetta, que sorpresa! ¿qué te trae por aquí?—Alex temblaba de pies a cabeza y eso se notaba en su voz.

—Yo vengo a hacerme una revisión, ¿y vosotros?—el chico de ojos morados ya lo tenía todo pensado.

—Pues verás...—Alex pensaba dejar de ocultárselo, mientras que Fargan... bueno digamos que no se dio por vencido.

—¡Alesby está embarazado!—gritó Fargan a todo pulmón, juraría que hasta Rubius se enteró de aquello.

—¿¡Qué!?—eso si que no se lo esperaba.

—Pero Fargan...—El búho le tapó la boca antes de que dijera algo de más.

—Pero...no sabia que vosotros dos estuvierais...saliendo—Vegetta parecía confundido, pero no era nada en comparación con Alex. 

—¡Ah, no! No estamos saliendo, fue solo que le lancé un hechizo, y bueno...días después tenía todos los síntomas del embarazo—Fargan sabía mentir muy bien.

—Entonces...¿Seré tío Vegetta?—oh no, esto estaba llegando muy lejos.

Alex cortó de raíz la ilusión de Vegetta con tres simples palabras.

—Vamos a abortarlo.—

—Oh, bueno, si creéis que es lo mejor—la expresión de Vegetta fue como cuando crees que es viernes, y acabas descubriendo que es martes.

—Sí...Vegetta, si lo tuviéramos sería una completa abominación, al ser fruto de un hechizo, a parte, ninguno de los dos estamos preparados para tener ningún  bebé—aclaró Fargan.

—A parte, no somos pareja ni nada por el estilo—dijo el pelinegro con un tono de obviedad.

—¡Auch!, mi corazón Alesby, cuidado, que me haces daño—en el fondo, a Fargan le había dolido.

—Bueno, os dejo ya que os vayáis, no quiero molestaros más, cuando lo arregléis me decís, ah, y si sabéis algo de Rabis por favor decidlo—a pesar de todo, Vegetta no olvidaba el qué hacía allí.

—Por supuesto, adiós—

Vegetta se fue por el lado contrario de Fargan y Alex.

—Uy, eso estuvo cerca eh—decía Fargan suspirando.

—¿¡Cómo que embarazado!?—Alex parecía enfadado.

—¿Qué querías que dijera? ¡Por poco nos descubre!—Fargan intentaba explicarse.

—Podrías haber dicho muchas cosas, que veníamos a ver a un familiar, que te habías caído, que no te encontrabas bien...¿¡Pero embarazado!? ¡Y encima yo! ¡En qué estabas pensando!—gritaba Alex.

—¡Alesby cállate! ¿No ves la que estás liando?—Fargan estaba preocupado.

Una enfermera pasó por su lado y tosió, señalando un cartel de silencio.

—Perdone señorita, cosas del embarazo—

Alex suspiró, sabía que Fargan no tenía intención de molestarlo.

—Anda vamos con Rubius, nos estará esperando—Fargan intentó cortar la tensión que se había formado por unos segundos.

Los dos se dirigieron hacía la habitación del oso, siempre vigilando sus espaldas para ver que nadie los siguiera.

El Beso (Aroxby)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora