15: Hello bitch

428 33 11
                                        

Después de vivirse más de un año dentro de la Correccional, y de pasar por varios problemas, se propuso una cosa:

"Sin importar que pase, no acabaré de nuevo ahí".

Tenía seguridad máxima, sí, pero aún así era insoportable tener que oír gritos a cada segundo, tenía horarios sumamente estrictos para tomar sus pastillas, que por cierto, sus dosis fueron aumentadas debido al estrés que le causaba estar ahí, tenía diversas cosas por hacer, aunque eso se volvió un problema un poco más grande cuando la cambiaron a otra Correccional. Pero después de llegar a Rusia, se dio cuenta que estar en la Correccional era como ir al paraíso y alcanzar la gloria.

No le dieron tiempo para contactar a alguien cuando salió, simplemente llegó el día y la trasladaron a Rusia de inmediato. En su estadía ahí, la llevaron a un centro de "Entrenamientos", que estaban muy lejos de ser entrenamientos normales y para personas normales. Era un programa militar sumamente estricto, demasiado de hecho. Fue torturada de mil maneras habidas y por haber, sufrió daños no solamente físicos sino también psicológicos. En sí, eso ya era demasiado, pero a ella le dieron una máxima, es decir, todo el programa sería aumentado en todos los sentidos, tanto en dificultades como en cualquier otro aspecto de este, en todo el tiempo que durara. Fue humillada, llevó su mente y su cuerpo a extremos que nadie podría soportar, pero ella por mero milagro pudo soportarlo. Muchas veces pensó en terminar todo porque ya no lo soportaba, pero siguió con eso, siempre pensaba en Ken y eso le daba inspiración para seguir sin importarle que terminara el día hecha mierda.

A lo largo de esos dos años, tuvo demasiados cambios, principalmente físicos, creció demasiado y todo su cuerpo cambió completamente, ni ella se reconocía, y su rostro estaba adornado por una cicatriz que dividía su ceja izquierda. Mentalmente también cambió, sus problemas se hicieron más grandes a medida que pasaba el tiempo, se volvió más madura, y parte de eso le causaba cierto miedo, no en el aspecto de que eran demasiados cambios, si no en que su mente hiba más allá de lo que ella pudo pensar en algún momento, su fortaleza física superaba los límites, pero en esas instancias de su vida ya le daba igual todo. Lo único que podía pensar era en ver a todos de nuevo.

2005    

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

2005    

Por fin era el día en que su pesadilla terminaba, podía jurar que lloraría al poner un pie afuera de ese lugar, estar afuera se sentía mil veces mejor, se sentía libre, aunque no lo estuviera del todo. Pero despertar y tener una carta a un lado que dijera "Tu tiempo aquí terminó", fue un tranquilizante sumamente fuerte. Ahora se dirigía al aeropuerto para volver a Japón, ya pensaría que hacer después. Tenía una explosión dentro suyo, no sabía si estar felíz o nerviosa, pero solo quería llegar.

○°○

Llegó después de algunas horas, todo se sentía mejor estando ahí. Eran alrededor de las cinco de la tarde, no quería volver a casa aún así que optó por hacer una visita sorpresa a su "segunda casa", el burdel.
Pero antes de eso, decidió llamar a alguien, dudó en hacerlo, pero se decidió a hacerlo, tomó su celular y llamó al número que quería, una, dos, tres tonadas y contestaron.

𝐿𝑎 𝘩𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑎 𝑑𝑒 𝐷𝑟𝑎𝑘𝑒𝑛 (𝑇𝑜𝑘𝑦𝑜 𝑅𝑒𝑣𝑒𝑛𝑔𝑒𝑟𝑠)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora