"Esto no debería ser posible...Nosotras solo vinimos a..." Hera estaba sentada en sin poder terminar de procesar la muerte de Zeus, a su lado estaban Atenea y Hephaestus; las dos diosas de la facción hindú y además de ello estaba Krul, la única vampira estaba sentada tomando té tranquilamente sin importarle los balbuceos de Zeus.
"No nos importa vuestras intenciones, iniciaron una guerra en nuestro territorio y pagaron el precio"
A Krul no le importo destrozar el orgullo de Hera, de hecho, la vampiresa sabía que era la mejor ruta que tenia para que la "conquista" total de la facción griega se viera completada.
Hera por otro lado oculto su rostro en sus manos, mientras tiraba de su cabello y su elegante figura caía cada vez más en la desesperación.
Cada fibra de la diosa se negaba a aceptar que su facción estaba al borde del colapso, se negaba a admitir que su era como una de las facciones mas fuertes quedaba en el pasado.
"...Mierda, mierda...no era así como debía suceder. No pueden hacernos esto, somos una de las facciones más grandes del mundo"
Una diosa de cabello blanco y ropas escasas, de la facción india, hablo con reproche por la apariencia lamentable de Hera; incluso si no pertenecían a la misma facción, a la diosa le resultaba molesto ver a un congénere reducirse a un nivel que consideraba repudiable en especial frente a una simple mortal.
"¿No lo entiendes aun diosa griega? Nuestro tiempo empieza a quedar en el pasado y ustedes son la prueba que necesita todo el mundo, el rey de los vampiros los ha usado como mensaje...Únanse o mueran intentando frenarnos"
Atenea miro a Krul, al notar que no había replica de la vampiresa; solo pudo suspirar sabiendo que su facción había sido totalmente reducida por un capricho del Rey; que nació por el odio a haber tocado a su familia, si su panteón no hubiese buscado satisfacer sus necesidades sexuales con las mujeres que acompañaban en ese momento a la hija de Vlad; talvez y solo talvez no hubiesen sido reducidos al nivel actual.
"Ya veo, esta guerra nunca tuvo como fin someternos o incluso negociar la paz..."
Krul sonrió con engreimiento sabiendo que ni siquiera seres tan trascendentes como los dioses podían oponerse a Vlad; pero había algo que le resultaba raro...incluso cuando Hera había cedido a la desesperación, no lo habían hecho el resto de diosas.
Ciertamente las 4 diosas temblaban aun de miedo, pero no parecían haber perdido su deseo de luchar; era una confianza nacida por sus años de poder en la cima del mundo y Krul entendía bien ese sentimiento.
"Como se esperaba de seres tan longevos...pero puedo ver en sus ojos deseos de seguir luchando ¿No tienen intención de entender el mensaje?"
La segunda diosa de la facción hinduista, de piel oscura y sensualidad desbordante; hablo con seriedad, esperando que su enemiga pudiera entender el mensaje de su nación de iniciar una guerra.
"Shiva, Indra, los devas y todos lucharemos contra ustedes...Si nos unimos"
Siguiendo el mensaje de la diosa hinduista; Hephaestus hablo con confianza desbordante; como si acabaran de olvidar la muerte de Zeus; algo que ningún otro ser podría hacer aparte de los dioses.
Krul dibujo una pequeña sonrisa en su sonrisa mientras seguía bebiendo su té y esperaba que las 5 diosas conocieran el verdadero poder.
"Incluso si cometimos varios errores, aun tenemos un orgullo que defender. Reina de los Vampiros deberías de poder entenderlo"
Krul miró hacia el cielo, donde aparecía una puerta formada de huesos y de aspecto tenebroso que muy lentamente se abría revelando algunas figuras.
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El rey vampiro - DxD
FanfictionVlad, un joven sin esperanza de vida, es transmigrado por una "loca" Diosa al mundo de DxD como un vampiro que tomara la corona de los vampiros y llevara a su gente hacia un gran futuro, acompañado de su harem Vlad Tepes lograra dejar su leyenda en...
