Prólogo: La Transmigración

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Todo era tan pacifico en un pequeño salón de clases, solo le escuchaba el sonido de las páginas de un libro volteándose, allí se encontraba Vlad, un joven de 16 años tenía aspecto andrógino, pálido y con un cuerpo frágil, era bastante parecido a un muñeco de porcelana.

Debido a una enfermedad cardíaca congénita no podía realizar ningún esfuerzo físico, era huérfano así que tampoco contaba con apoyo financiero para realizarse una cirugía.

Aún con todas sus limitaciones trato de disfrutar su vida, le resultaban adictivas las míticas historias basadas en personas que dejaron su marca en la historia, en especial le atraía la historia de Vlad III Tepes quien inspiró las historia de Drácula. Tal vez fue el nombre o tal vez sus grandes hazañas en los campos de guerra, pero toda la vida Vlad tuvo envidia de como su homónimo puso inspirar una leyenda tan grande.

Pero había algo de lo que Vlad se avergonzaba y era que su interés despertó por los animes, para el sería muy vergonzoso admitirlo especialmente por qué aún seguía gritando las aventuras de sus personajes a la edad de 16 años, y en secreto era un chuunibyou.

"Por fin terminé, está debe ser la 10ma vez que termino de leerlo" Vlad había cerrado un libro titulado Drácula. Levantándose y preparándose para irse noto que había algo raro en la escuela, normalmente a estas alturas habría algún conserje que lo estuviese botando de la escuela.

"Dime ¿Estuvo interesante la lectura?, Creo que debió serlo considerando que recién notas tus alrededores" Una hermosa voz hizo eco en la habitación.

"¿Quien anda ahí?" Vlad estaba asustado, él no podía ver a nadie en el salón, pero ese sentimiento desapareció rápidamente por alguna fuerza extraña. 'Esto debe ser producto de mi imaginación, si eso es, esto no está pasando' pensó

"Niño déjame decirte que no me gusta hablar con alguien alterado entonces calmate, primero déjame presentarme, soy una dulce, amable, respetada y hermosa Diosa"

Ahora que Vlad podía controlar sus miedos pensó que la hermosa voz sonaba extremadamente arrogante e irritante.

"Oye mocoso, ¿Acabas de pensar algo malo? ¿No? Oye te estoy hablando" La voz sonaba enojada sin duda alguna.

"Entonces qué desea una diosa de mí" Lo mejor era evitar la pregunta eso le decía su instinto a Vlad y era mejor hacerle caso.

"Hmmmm..... Inteligente de tu parte pero no creas que lo olvidaré. Ahora a lo que vine, niño Otaku tu sueño se cumplirá podrás ser transmigrado a otro mundo con habilidades y hacer lo que qui..."

"Me niego" solo dos palabras salieron de la boca de Vlad dejando en blanco a la Diosa.

"...."

"...."

"Qué demonios!!!!, se supone que es el sueño de todo Otaku ser reencarnado y tener habilidades"

"Puede que para la mayoría sea así, pero no en mi caso, ya me resigne a llevar una vida simple y morir a una temprana edad" replicó Vlad "Además es muy sospechoso que vengas solo para darme esa oportunidad a mi"

Caminando rápidamente, y aprovechando que la Diosa estaba aturdida, Vlad trato de escapar del salón de clases, pero tras la puerta solo había oscuridad.

'Maldita sea' solo eso pasó por la mente de Vlad.

"Jejejeje lo siento pero la transmigración ya está sucediendo, como estabas bastante metido en tu lectura me di el lujo de decidir por ti"

"Nada de Tehe, maldita sea que pasará con mi vida, qué demonios voy a hacer ahora, por qué yo" El enojo nublaba el juicio de Vlad, pero ese sentimiento fue reprimido por la misma fuerza de la última vez.

'Ahora estoy seguro que esta Diosa ha estado manipulando mi estado de ánimo para que acepte más fácilmente esta transmigración'

"Bueno, bueno, cálmate déjame explicarme primero quieres, con respecto a tu vida se podría decir que estarás en modo automático hasta que mueras, cosa que era muy pronto considerando tu condición y ahora con lo que te va pasar ...hmmmm.... Ya te lo dije vas a transmigrar a otro mundo, elegir habilidades que te vuelvan más fuerte y por último por qué tú, pues digamos que eres parte de solo un juego, estoy aburrida y decidí jugar algo"

"¿Modo automático?" Ahora Vlad estaba confundido, quería preguntar sobre que era un peón en el juego de esta diosa, pero esa fuerza relajante le evitaba preguntar cosas que lo alterarían.

"Si, se realizó analizando tus actitudes y rutinas, nadie notará lo que pasó y morirás en aproximadamente en dos meses" la Diosa explicó a Vlad

'Joder, supongo que vivir una nueva vida en mejor que morir en dos meses, aunque tampoco elección'

"Entonces ¿Dónde están mis habilidades que mencionaste antes?" pregunto resignado

"Muy bien, tu nueva actitud es mejor y ahora con respecto a tus habilidades, también las elegi yo, no te preocupes fue una muy buena elección pensada en tus gustos, ahora puedes elegir el mundo al cual ir"

"...."

"...."

Vlad empezó a creer que morir en dos meses no sonaba tan mal, talvez la corta agonía era mejor, si definitivamente era mejor.

"Sigh.... Solo....maldita sea.... Mándame a algún mundo con mitologías es lo único que pido"

"Ok, ok, entonces supongo que ya que me diste la decisión me puedo divertir un poco más. Jejeje, listo"

Cuando termino de hablar el salón empezó a caerse a pedazos y Vlad se dio cuenta que la Diosa no le había dicho cuales era sus habilidades.

"Espera no me dijiste cuáles son mis habilidades ni como activarlas... oye respóndeme, sé que me estas escuchando. Oe...Oeeee!!!" Sin tiempo a maldecir Vlad desapareció en la nada.

"Fufufufu,niñito debes aprender que una mujer nunca olvida y menos una elegante diosacomo yo" 

El rey vampiro - DxDHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora