9. EMPIEZAN A SALIR LAS VERDADES

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SILVER

La noche termina así, cuando me voy puedo ver a Duein que me esperaba fuera para llevarme.

-Gracias Duein, ya he pedido un taxi.

-Pero...

Kein duerme en mis brazos, entro en el taxi de camino a casa puedo ver como me sigue en su coche, veo que no ha cambiado, sigue siendo el hombre que sigue ordenes.

Al llegar a la puerta de mi edificio el aparca y se baja camina hacía mi.

-Deja que te abra, llevas al pequeño en brazos y no debes despertarlo.

Me mantengo callado cuando subimos en el ascensor, siento su aroma emanar, hacía tanto tiempo que no las sentía que tengo que taparme la nariz y la boca para que mi cuerpo no reaccione.

DUEIN

No quiso que lo trajera, pero no rechaza mi ayuda para subir a su casa. Veo como se cubre la boca y la nariz ¿Tan asqueroso le parece mi olor? Ahora veo como abraza con más fuerza el pequeño cuerpo que lleva en los brazos

-Tu pareja debe estar dentro esperando, así que permite que llame por ti...

-No hay nadie esperando por mi... -dice, veo como cada vez esta más rojo y su respiración se acelera.

-¿Estas bien Silver?- le pregunto mientras entra en su piso, de repente veo como su piernas pierden fuerzas, conseguí sujetarlos antes de que Silver caiga al suelo por suerte el pequeño sigue durmiendo.

-Estoy bien Duein, solo cansado por el cambio de horario...

-Sigues como siempre, no sabes distinguir un ciclo

-No es un ciclo, no lo es...- protesta mientras me aparta.

Pero puedo sentir su olor a rosas tan intenso como aquella noche, estoy seguro, es su ciclo. Está en mis brazos apretando al pequeño niño en su pecho. Lo siento en el sofa como aquella noche, con la diferencia que ahora hay el cuerpo de su hijo entre el y yo.

Me levanto y lo dejo sentado en el sofa cojo de sus brazos al pequeño y lo llevo al dormitorio. Lo tumbo en la cama y pongo varias almohadas para que no se caiga de la misma. Cuando vuelvo al salón miro y veo a Silver pasandolo realmente mal.

-¿Dónde estan tus inhibidores, para que puedas ponertelos?

-No tengo.

-¿Como que no tienes? Así eres un blanco facil cualquier Alpha, podrían detectar tu olor.

-No pueden, por eso no lo necesito.

-¿Te han marcado? ¿Entonces sólo tu pareja puede detectarte? ¿como te deja pasar solo por esto? ¿Por qué no esta contigo?

-CÁLLATE... NO HABLES Y VETE POR FAVOR... Si no sabes, no hables.

-¿Espera, si estas marcado? ¿Por qué puedo seguir sintiendo tu esencia?, No ... Espera... ¿SILVER...?

-VETE ...POR FAVOR, VETE... DÉJAME SÓLO ... No puedo... Por favor- me empuja hacia la puerta- Duein, no hagas esto más difícil de lo que ya es para mi.

-SILVER... Te siento, si estas marcado y te siento quiere decir ¿que...?

-VETEE.

-No, no me voy, dímelo...

-Que quieres que te diga. Sí, la marca es tuya y Kein es el fruto de aquella noche, sí lo es. Pero yo decidí seguir adelante y tener a Kein. Ya que tú nunca me amarias. Por favor vete, olvidate de que existimos y haz tu vida.

-Silver, como me voy a olvidar.

-CÁLLATE, no sabes nada. DUEIN, POR FAVOR, SOLO VETE, DEJAME SOLO.

Como puedo hacerle entender que apenas recuerdo nada de esa noche, mi rut vino nublando mi mente

-SILVER, ESCÚCHAME...

-NO, NO POR...FAVOR, SÓLO VETE... DÉJAME

-¿Y puedes pasar este ciclo sin mi?

-Cómo he pasado muchos estos ultimos 2 años, por favor te lo pido.

Sus ojos brillan su boca me dice que me vaya, pero su aroma me incita a quedarme. Lo abrazo y forcejea conmigo, para tranquilizarlo comienzo a liberar mis feromonas, y que se sienta mejor. Cuando consigo ver su cara su rostro esta llenos de lagrimas.

-No me hagas esto Duein, por favor, ya ha sido duro el tener que renunciar a mis sentimientos y enterrarlos en lo más hondo de mi corazon.

SILVER

Duein me retiene entre sus brazos, sus feromonas me comienzan a envolver y a hacerme sentir caliente. Así me es dificil mantene la cordura, solo le ruego que se vaya.

-Silver solo dime la verdad, dime si la marca es mia ¿el niño también es mio?

-Duein no me preguntes, ya te dije que fue mi decisión, él es mio y no tiene nada que ver contigo.

Consigo zafarme de él, pero caigo sobre el sofá ya que mis piernas no responden, el calor me invade y pierdo toda la fuerza, el se agacha y me abraza

-Silver, perdoname, por no haber estado a la altura en ese momento, pero tu tambien me dejaste fuera de todo, sin hablar conmigo antes...

-¿Y que hubiese pasado? ¿Eh? Me desperté y ya no estabas a mi lado, no me buscaste. Hiciste como si nada hubiese pasado, me dejaste solo. Pensé en atesorar aquella noche y no olvidarla jamás y que me ayudase a dejar de amarte. Pero pocos meses después supe que estaba esperando a Kein y que estaba enlazado. Por lo tanto quise mantener distancia y decidí aceptar la oferta de la universidad e irme a Japón a ampliar mis conocimientos, al llegar pensaba abortar allí. Pero el día de la cita no pude, simplemente no podía matar a nuestro hijo. Asi que decidí seguir adelante yo solo.

-Silver, ¿Por qué no viniste a mi? ¿Por qué no hablaste conmigo?

-VETE YAAAAAA, DUEIN, VETEEEEE ,VETE, VETE.- Digo llorando, él intenta abrazarme de nuevo, pero escucho desde la puerta de la habitacion a Kein llamarme.

-PAPPI, PAPPIIII BUAAAA MENNN...

-Ya voy Kein, Papi ya va, mi amor...

-Vete Duein y por favor. Como hasta ahora haz que no existimos, si no lo haces juro que desapareceremos de nuevo.

-Papppiiiiiii

-Si mi amor papi ya va...

Veo como Duein se queda de pie mirando como voy y cojo a Kein y lo abrazo

-Papii llora ¿ta tiste?

-No mi amor, papi no esta triste, vamos a dormir.

Cierro la puerta a mi espalda y solo espero que Duein se vaya. No tardo en escuchar como la puerta de la entrada se cierra.

Silver GoldDonde viven las historias. Descúbrelo ahora