𝟷𝟸. 𝐶𝑎𝑛𝑐𝑖𝑜𝑛

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Hay 3 pares de ojos que miran fijamente al adolescente, que, parece que va a colapsar en cualquier momento. Xiao Zhan no sabe si reír o llorar de los nervios cuando, asimila, que son 3 dioses los que están frente a él en ese momento...

"Dioses, carajo." Piensa, medio riendo y medio llorando. "Estamos hablando de dioses..."

Uno luce como un niño regañado, la otra como una chiquilla nerviosa, y el último tiene la expresión más despreocupada posible. Todos, sin embargo, observan fijamente al adolescente que permanece sentado en el borde de su cama.

Listos para amordazarlo si grita, atraparlo si se desmaya... o tranquilizarlo si los ataca.

Wang Yibo abre y cierra sus manos, tragando saliva pesadamente. Sus parpados revolotean, inquietos.

—Entonces... —trata.

Xiao Zhan cubre su boca con ambas manos, mirando perdidamente hacia el suelo.

WenHan carraspea, sonriendo. —Uhm. Creo que lo volvimos a romper... —rápidamente, se aproxima hacia él, palmeando cariñosamente el hombro del chico. —¡Olvida todo lo que te dijimos! ¡No somos dioses! Solo estabas demasiado dopado por los alucinógenos que bebiste en la fiesta de la Diosa de la... ¡digo! De Hwasa, sí... ¡eso!

Xiao Zhan cierra los ojos, luciendo estresado. Gime en desaprobación. —Temo que ya nada va a poder quitarme de la cabeza lo que acaban de decirme. Pero fue un buen intento...

—Oh, gracias...

Yibo no puede más. Xiao Zhan presiente que en cualquier momento se lanzará encima de su hermano para golpearlo, por lo que se apresura a salir de su burbuja de shock.

—De acuerdo, esperen. —Justo en ese momento Yibo detiene sus pasos y lo mira atento. —... déjenme recapitular todo. A ver si entendí, ¿bien?

LiYing accede, cruzándose de brazos con expresión seria. —Te escuchamos.

—... Todos ustedes son dioses inmortales. —todos asienten a la vez. —... mi familia es creyente suya, y a petición de mi padre, vinieron a protegerme de... ¿ellos, los...?

—Antagónicos. —completa WenHan. Luego, hace una mueca y comienza a divagar. —Bueno, no. No siempre fueron antagónicos. Antes eran dioses iguales a nosotros, pero después del estallido de las Guerras que...

—WenHan. —advierte LiYing, mirándolo. —No lo sobresatures más. Deja que primero asimile la parte crucial de todo esto. Puede saber el trasfondo después, no es importante.

El chico hace una ligera mueca, avergonzado. —Lo siento. —sonríe tímidamente. Carraspea, señalándolo con la palma de su mano. —continúa, por favor.

Xiao Zhan sonríe en agradecimiento, tomando una profunda inspiración. Hace ademanes con sus manos mientras sigue hablando.

—Yibo es el Dios de la Oscuridad, WenHan es el Dios del Fuego, LiYing es la Diosa del Viento y Trueno. Todos fueron hermanos jurados y continúan juntos desde hace... miles de años —su voz tiembla un poco cuando dice esto, pero se recompone cuando la expresión de Yibo es de preocupación. —... y a lo que nos enfrentamos es, a masacres injustificadas de familias poderosas... donde, mi padre y yo corremos peligro.

Todos asienten de nuevo a la vez. —correcto.

Xiao Zhan solo puede jadear exasperado, frotándose la cara con ambas manos. —Ah, creo que voy a desmayarme... —solloza, riendo.

Yibo no sabe que no lo dice literalmente -quizás-. Se apresura a llegar hasta él, ignorando la mirada que se dan WenHan y Liying de complicidad cuando lo ven sujetar los codos de Xiao Zhan, y apreciarlo de cerca con las cejas arqueadas.

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⏰ Última actualización: Nov 03, 2021 ⏰

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