En la oficina del candidato presidencial, se llevaba a cabo una reunión precipitada.
Por los gritos que lanzaba el dueño de la casa, cualquiera fácilmente pensaría que se trataba de una rabieta que estaba atravesando. No. Incluso, ¡tal vez era un asunto de Estado sumamente importante que lo tenía con los cabellos de punta!
Pero, no era otra cosa más que sus preocupaciones y miedos como padre de un único hijo, haciendo un desastre con su ya de por sí... lamentable temperamento.Xiao Zhan tenía la cabeza baja. Jugaba nerviosamente con los dedos tratando de aligerar el sentimiento de culpa, enojo y tristeza en su interior. Pero difícilmente podía lograrlo. Era especialmente complicado cuando Xiao Qiang lo calificaba con todos los insultos que se le ocurrían durante su crisis de enojo.
–¡Tú, desvergonzado imprudente! ¡Niño malcriado! ¡Mentiroso, canalla, estafador, pequeña rata de...!
Cuando las palabras subían de nivel, se obligaba a sujetarse como naufrago de la poca calma que tenía, e... inhalar profundamente por las fosas nasales. Con los pulmones llenos de aire, miraba furioso a cualquier otro lado, menos al frente. Menos a su hijo.
Xiao Zhan bajaba cada vez más la cabeza, como si buscara hacerse pequeño, refugiándose de la tormenta que le estaba cayendo encima. No supo en qué momento es que la noche se transformó en algo realmente caótico.
Hace un rato estaba alistándose para escapar una vez más, después había sido atrapado por su intrépido guardaespaldas... y luego estaba aquí, con riesgo a ser enterrado vivo bajo tierra por su padre.Wang Yibo observaba todo desde la esquina de la habitación. No hacía falta mencionar lo poco de acuerdo que estaba por cómo se desarrollaba toda esta situación, pero francamente sabía que el menor necesitaba un correctivo de un adulto.
Él no consideraba apropiado los insultos, claro. Habiéndose criado en un ambiente riguroso lleno de reglas, etiquetas y mandamientos a seguir por parte de los ancianos y maestros de su antiquísima secta, sabía que las formas eran otras. Pero, consideró que mientras no hubiera agresiones físicas, no había necesidad de que él interviniera.Ya le era mucho con tratar controlarse cuando el adulto se despotricaba contra Xiao Zhan en innecesarias palabras hirientes.
Pero, de cierta forma podía comprenderlo solo un poco.
Xiao Qiang continuó después de un rato, ni medianamente tranquilo. –¡¿Cómo te atreves?! ¿En qué demonios estabas pensando haciendo eso? ¡¿Ah?! ¿Qué si te sucedía algo? ¿¡Qué si te lastimaban allá afuera, te secuestraban, te asesinaban o...!?
Xiao Zhan hizo sus manos en puños contra los muslos de sus piernas, temblando. No sabía si de rabia o impotencia. –¡Pero no sucedió nada de eso! –replicó, alzando la voz levemente. –¡Estoy bien, estoy sano y salvo! Por favor, papá... –entonces, después de un buen rato, por fin se decidió a alzar la mirada. –¡Solamente son fiestas de la universidad, por dios! ¡No estoy metido en una banda de narcotráfico y tampoco son fiestas donde...!
Comprendía que su padre estuviera enojado porque hizo cosas a sus espaldas. Pero la conversación hasta donde él escuchó, ni si quiera giraba en eso. Giraba en que Xiao Zhan había salido. Giraba en que Xiao Zhan asistía a fiestas como cualquier otro chico de su edad.
Eso era lo que no podía soportar, ¿y por qué?
Pero solo logro avivar las llamas de enojo del candidato. Para empezar, porque su hijo había alzado la voz. En segundo lugar, porque se atrevió a replicar aun cuando desde su perspectiva, no tenía nada de qué justificarse sus escapadas nocturnas.
–¡ESO NO PUEDES SABERLO! –esta vez, fue un grito.
Xiao Zhan abrió mucho los ojos, que ya estaban cristalinos por las lágrimas contenidas.
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Guardián Sombra
FanfictionXiao Zhan deberá descubrir varias cosas que su guardaespaldas oculta para él: Primero: ...Wang Yibo es un Dios de la Oscuridad Segundo: ...Wang Yibo fue enviado a protegerlo de una amenaza mortal Y por último, que es la reencarnación de Shi Yier...