«Digna de ser una reina»
Aspen
Allyson se a tomado las cosas con calma, se lo a tomado muy bien, para ser sincero, las cosas han estado bien, y pues con Allyson no las hemos pasado genial.
Estos días hemos salido a comprar ropa (soy el tipo de chico que le gusta la moda y vestirse bien, así que no se me hace incómodo ir de vestidor en vestidor y la verdad es que me gusta gastar el dinero en lo más estúpido, ya Allyson me a regañado dos veces, porqué compré un tenedor que alumbra y un juego de tazas que tiene números, pero lo peor es que se que no los voy a utilizar, tal vez lo termine dando a la caridad), hemos echo cosas divertidas, y no las hemos pasado juntos siempre.
Hoy iremos a varios lugares, ella no lo sabe aún, así que estoy preparando todo, para ella, para que la pase genial, algo que creo que es mi debilidad, es que no puedo dejar de consentirla, darle pequeños detalles y hacer pequeñas cosas por ellas, y tratarla como si fuera una niñita es mi pasión, simplemente cuando la veo, estoy a sus pies.
Termine de guardar unas cosas en un pequeño bolso y me dirigí a la habitación de Allyson, toque la puerta y ella la abrió, estaba despeinada y con una camisa grande y larga, eso significa que se acaba de levantar.
—Prepárate, iremos a un sitio, solo ve con algo cómodo— dije entrando a la habitación.
—¿A dónde vamos?— inquirío.
Me gire y vi su rostro todo redondo y hinchado, se me hizo tan tierno. OH GOD, QUE ME HIZO ESTA CHICA.
Me acerque a ella y la abracé —A aún sitio, ya no hagas tantas preguntas— enterré mi cara en su cuello y su olor me encantaba, y no hablaba del olor de su sangre, si no el olor de su cuerpo, el olor de su perfume, las dos cosas mezcladas me encantaban.
—Bueno, déjame ir a acomodarme— me dió un beso en los labios y empezó a buscara algunas cosas.
Me tire en la cama y comencé a leer el libro que Allyson tenía días leyendo, dijo que era muy interesante, y bueno yo que soy chismoso no puedo quedar con las dudas.
—Ya estoy lista!
Sentí algo arriba de mi pero por su aroma sabía quién era, abrí mis ojos y ahi estaba ella, con su rostro hermoso y inocente, la sonrisa que tanto me encanta, su cabello largo, sus ojos penetrantes, su nariz pequeña, tenía una cara de cachorrito feliz.
Cuando la conocí parecía que me iba a partir la madre, pero luego con mis encantos la conquiste.
Ella me abrazaba, y me daba pequeños besos por todo la cara.
—Está bien, vamos— dije levantándome con ella en brazos.
—¡Si!— ella grito emocionada.
Llevaba un vestido blanco, corto y tenían pequeñas flores moradas por todos lados, se veía tierna.
Entrelacé su mano con la mía para empezar a caminar. Salimos de el castillo y Asher me estaba esperando afuera con Nick y Augustine, estaban con tres chicas más, Lara, Claudia y Mia.
—Hola chicos, ¿Está todo listo?— solté metiendo mi bolso en el auto.
—Sí, llegas un poco tarde— comento Augustine con desdén.
—¡Allyson!
Asher se acercó casi corriendo a Allyson y la abrazó, luego se despegó y le dió una sonrisa tierna, típico de él.
—Toma, esto es para que despejes tu mente y te refresques un poco— dijo Asher dándole una bebida, sabor a manzana.
Augustine, tenía ya un rato viendo a Allyson desde que llegó, me gustaría leer su mente, pero no puedo por el echo de que no podemos utilizar ese tipo de poderes con otros que también los tienen. Solo funciona con humanos.
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Los Giordanos
VampiroAllyson era una chica normal con una vida no muy distinta a las demás,en un pueblo tranquilo y humilde. Pero pronto llegaría algo inesperado a su vida, Los Giordanos... ¿Podrá mantener su vida normal luego de haberse cruzado con ellos?
