†Capitulo 20†

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«El ritual»

Allyson

—Ya me voy a la práctica— avisé a Aspen quien bajaba las escaleras.

—¡Ten cuidado!— dijo el agitando su mano.

Me di la vuelta y salí con las chicas, íbamos las cuatro Mia, Claudia, Lara y yo. Nos dirigimos al bosque, dicen que las energías se concentran mejor en lugares abiertos y con vida al rededor.

Caminamos no por mucho tiempo, pero ya me dolían un poco los pies, mientras más nos acercamos al sitio donde íbamos hacer los echizos y todo eso, ví una casa de madera.

Estaba un poco destruída, pero aún funcionaba como refugió, nos adentramos a ella, y todo estaba oscuro.

—¿No hay luz aquí?— pregunté un poco incómoda.

—Oh, si ya la enciendo— dijo Lara encendiendo una bombilla, el espacio era grande así que una no bastaba para que hubiera mucha luz en el sitio.

—Ok, chicas coloquen algunas velas allá y por allá, y unas cuantas alrededor de esa silla— dijo  Mia dandole órdenes a Lara y Claudia.

—Ok, ¿Para qué es eso?— inquirí.

—Ya te explicaré, solo relájate— dijo Mía dándome una sonrisa amable.

Vi como las chicas se movían de aquí para allá, y colocaban velas, pétalos de rosas, inciensos, y otras cosas más. Decoraron el sitio de cosas que se veían como las de una auténtica bruja, pero más elegante y bonito.

—Esto no es una especie de ritual satánico ¿verdad?— solté acompañada de una risa nerviosa.

—Oh, nonono— dijo Lara.

—No, sientate, te explicaré todo— dijo Mía señalando la silla, que están dentro de un círculo de velas y pétalos esparcidos.

Me moví y me senté en ella como dijo. Las demás se quedaron paradas a mi alrededor. Mentiría si dijera que no tenía miedo, pero por alguna razón confiaba en ellas.

—Nuestro tipo de brujas, no hace ningún pactó con el diablo ni nada de eso, solamente nacemos con los poderes y ya, es como obtener un don, y lo que estamos haciendo solo es como un conjuró para despertar a la sacerdotisa que llevas adentro desde que naciste, todas pasamos por eso— Dijo Mía emocionada.

—Y como tienes mucho tiempo sin despertar tus poderes, va a costar un poco, por eso hacemos esto, para que todo se haga más fácil, solo te puedo decir que tú apariencia ya no será la misma de antes, eso te lo aseguró— dijo Lara, con una sonrisa pícara.

—¿A qué te refieres?, ¿Mi apariencia cambiará?— solté con el ceño fruncido.

Las tres asintieron con sus cabezas y pequeñas sonrisas en sus rostros.

—Bueno, empecemos— dijo Mía.

Claudia se aleja y se sentó en un mueble que había en el rincón, mientras las chicas hacían sus cosas, visualize a cada una de ellas.

Lara, era el tipo de chica ideal, cara inocente, cuerpo ardiente, buenas curvas y labios gruesos, una chica bastante linda y atractiva.

Claudia era como una chica ruda y feroz, era el tipo de chica mala, con buen cuerpo y un cabello largo que sobresaltaba con sus cejas súper gruesas, tenía ese aura de chica empoderada.

Y Mía, era una chica que era sexy, lo que sobresaltaba de ella, eran sus muslos y caderas grandes, su cabello era corto hasta los hombros y una mirada hipnotizante y profunda.

Los GiordanosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora