Capítulo 4

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-¿Dónde has estado?

-Deberían tener reuniones más cortas, ¿no?- Respondo indiferente.

Empiezo a caminar seguido por ella hacia el salón. Al entrar  todos están callados, me siento y un nuevo hombre se pone de pie, se ve un poco más joven que Bent y tiene rasgos asiáticos.

-Señor Pretscot- Asiente al decir mi nombre, saludándome. – Mi nombre es Albert Huck y soy el presidente del país Cyril, probablemente no hayas escuchado los nombres de nuestros países, pero eso no importa ahora, luego sabrás más. Debido a tu ausencia en los registros terrestres, optamos por inscribirte en esta nación, Artherik, para que puedas recibir todos los servicios que te ofrece el estado.

-Está bien- digo

El presidente Bent interviene entregándome un documento: - Ahora, por favor llena este formulario para completar el proceso.-

Tomé el documento y mientras lo llenaba, Fleming  me hablaba.

-Ahora estás autorizado para salir del hospital, pero deberás volver en una semana para realizarte unos análisis; serás monitoreado todo el tiempo por el brazalete en tu muñeca. –

-¡Qué bueno!- respondo sin interés. Termino de diligenciar la forma.

-Fue un gusto conocerlo señor Pretscot- Me dice el presidente Bent.

Y paso estrechando la mano de todos los presentes en la sala y me retiro. Margaret me sigue y en la puerta me entrega una tarjeta de cristal, un telefono celular o algo así; diciéndome:

-Tienes un departamento reservado para ti en el centro de la ciudad de Londres, en el rascacielos Fénix.-

-ok, gracias-

Me dirijo al ascensor y ella me detiene de nuevo.

-¡Ah!, un momento. Lo siento. También te asignamos un robot para que te acompañe, será tuyo a partir de ahora, está esperando por ti en la recepción del hospital, se llama Carl.-

-¡Genial!- Dije.

Por fin me deja marcharme en paz, entro en el ascensor y le digo: <<piso 1, recepción>>. Empiezo a caminar y cerca de la puerta de salida está mi robot. Es una esfera gris flotante de unos 50 centímetros de altura, muy bien para ser mi primera mascota.

EL ROJO ES MI TIEMPODonde viven las historias. Descúbrelo ahora