"Recuerdos del ayer"
Saqué el pastel del horno y lo puse en la encimera; solo tendría que esperar a que se enfriara y le diría a Zua que lo decoráramos juntas, aunque en realidad querría dejarle la mayor parte de ese trabajo a ella, ya que era cien veces mejor en ello que yo.
Había recibido varios mensajes de Jungkook, pero, aunque quisiera, estaba muy ocupada para contestarlos. Claro que si no quería que pensara que estaba molesta, lo mejor era contestarle y hacer como si nada, pero fingir estar bien no se me daba, al menos no con él.
No estaba acostumbrada a ignorarlo, de hecho, apenas y puedo recordar alguna vez en la que lo hice, pero no sabía cómo manejar esta situación, simplemente quería que me dijera las cosas para poder hablarlo y buscar una solución juntos o sencillamente para que supiera que lo iba a apoyar sin importar la decisión que tomara.
Mi alarma sonó y suspiré; debía salir en cinco minutos al aeropuerto para estar allí antes de que Namjoon llegara y así él no tendría que esperar.
—¡Zua! —grité y de inmediato escuché su puerta abrirse y cerrarse en el segundo piso.
—¿Qué sucede? —dijo, hablando sin mirarme; su vista estaba en el libro que tenía en la mano.
—Necesito que decores este pastel, ¿sí? Debo ir por Namjoon al aeropuerto y no tendré tiempo. —Me acerqué a la sala donde Solmi estaba en su mecedora mientras miraba televisión.
—Pero Nam llegará al menos en una hora —dijo mirándome con confusión.
—Lo sé, tal vez tarde veinte minutos de aquí al aeropuerto, pero no quiero hacerlo esperar. —Zua rodó los ojos y yo arrastré la mecedora cerca de la cocina, donde Zua podría ver a Solmi.
—Como quieras. ¿Entonces papá no irá contigo? —Negué con la cabeza y ella suspiró—. Bueno, he ahí la razón número uno por la que Nam nunca está aquí; ya vete, me encargaré del pastel y de la bebé. —Le sonreí en agradecimiento antes de tomar mi teléfono y mi bolso y darle un beso en la cabeza a la pequeña bebé.
Fui al garaje por el auto de Namjoon. Normalmente yo tenía las llaves porque lo llevaba al lavaautos una vez por mes y a la revisión mecánica anual, ya que Namjoon no estaba aquí para hacerlo. El auto de Nam era un Cadillac CTS plateado prácticamente nuevo; Namjoon solo lo había utilizado hasta los diecinueve antes de irse a estudiar negocios a Estados Unidos y, desde que le dieron su auto, siempre estuve fantaseando con el mío, llegando a la conclusión de que me iría bien con un Audi A8 porque es eléctrico o una Range Rover porque siento que sería un vehículo que me haría ver imponente, aunque ahora supongo que se quedarán solo en eso. Fantasías.
Suponía que nadie entendía la admiración que tenía por mi hermano; apenas lo veía y nunca fuimos unidos, pero yo lo vi enfrentar a papá, pelear por sus ideas sin miedo e irse a estudiar a otro país sin importar que mi padre repugnara la idea. Supongo que al final salió bien, ya que Namjoon había aprendido inglés y era oficialmente el encargado de los negocios en el extranjero, pero por todo esto yo quería ser como él; soñaba con desafiar a mi padre, hacer lo que quería y al final que todo saliera bien, aunque sabía que no tenía el valor. Yo no era como Namjoon.
Camino al aeropuerto no pude dejar de estar nerviosa, ni siquiera pude escuchar mi playlist a gusto, por lo que simplemente dejé la radio, a la que ni siquiera le puse atención.
Llegué al aeropuerto veinte minutos antes de la llegada de su vuelo. Sabía que debía estar cansado; yo también lo estaba luego de la escuela, hacer el almuerzo, organizar la habitación, limpiarla y preparar la cena. No suelo ser tan laboriosa, pero necesitaba mantenerme ocupada y tener la casa en perfecto estado podía sumar puntos para la comodidad de Namjoon.
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Back to me
FanfictionBien dicen que no hay personas buenas o malas, solo personas que hacen cosas buenas y personas que hacen cosas malas, yo solo era una persona que no podía visualizar la línea entre las buenas y malas acciones, un egoísta ser que solo miraba por si m...
