Veintiséis

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"Ser capaz de ganar"


Ayer, luego de marcar el partido de Jungkook en el calendario, me dispuse a leer un poco del diario de Jia. No había nada que no supiera o que fuera medianamente relevante para mí, pero de alguna manera lo tuvo que ser para Jia leer el día en el que la doctora Kang le sugirió que tuviera en mente una internación en un psiquiátrico, así que Jia salió a la luz, hizo de las suyas y cambió mi perspectiva de las cosas de nuevo.

Y solo hasta ahora, en el momento en el que me despertaba de mi sueño, volvía a ser capaz de controlar el cuerpo, aunque de cierta manera habría deseado seguir soñando. En mi sueño estaba en casa, la casa que me pertenecía con la vida que me pertenecía y, aunque era un día como cualquier otro en el que Jungkook pasaba a buscarme a casa, en realidad era muy especial.

Pero de repente me sentía tranquila. ¿Cómo podría no hacerlo? Jia había solucionado todo por las dos al pensar en internarse; una vez allí no podría hacerse daño y probablemente sanara lo suficiente como para que eso jamás fuera una posibilidad.

Dos toques en la puerta interrumpieron mis pensamientos; me senté en la cama y grité "Adelante" mientras me recogía el cabello en una moña alta. Namjoon me sonrió desde la puerta.

Traía una bandeja con el desayuno y, aunque probablemente no era correcto, sentí unas inmensas ganas de llorar, pero lo controlé; no era momento para el llanto.

—Buenos días —dijo con voz animada—. Te traje el desayuno.

Le sonrió y recibió la bandeja y él se sienta en la cama; se ve rico, aunque Namjoon no es muy bueno en la cocina y tal vez no debería confiar tan ciegamente, pero su gesto es más que suficiente para que me lleve un bocado de los huevos con tocino y maíz que preparó.

—Están... —Me tomo un momento para tragar. —Deliciosos.

En realidad estaban salados, pero Nam no tenía por qué saberlo; podía vivir con la ignorancia a ello.

—¿Todos se fueron ya? —Namjoon asiente.

Tu madre llevó a Zua a la escuela y luego se fue con Solmi al taller de madres; ya sabes que le gusta pasar tiempo en ese lugar.

Lo sabía, esencialmente porque había convivencia con otras mujeres y era más fácil para ella que Solmi aprendiera cosas como distintas palabras y tal vez a caminar, ya que apenas y gateaba.

—Sospecho que fue allí donde Solmi aprendió a decir "vieja bruja". —Por supuesto, no lo decía con tanta claridad, pero sonreí ante las palabras de Namjoon. —Así que estaba pensando... Es mi día libre en la empresa de papá. —Asiento, tomo un nuevo bocado seguido de un trago de jugo— Y tengo que ir a hacer unas cuantas cosas, así que me preguntaba si querías acompañarme.

—¿Yo? —Namjoon asiente ante mi tonta pregunta— ¿Estará bien? No quiero ser un estorbo. —Namjoon bufa.

—En cualquier caso serías de mucha ayuda; suele ser un poco aburrido hacer trámites solo.

Sonrío.

—Entonces déjame terminar esto y darme un baño. —Él asiente poniéndose de pie.

—Jia —Lo miró, la cuchara con comida se queda camino a mi boca—. Me alegra que estés haciendo lo mejor para ti.

Y sin duda ese comentario me hace sentir muy bien, no importa dónde o cuándo sí, si Namjoon aprueba mis decisiones, de alguna manera me hace sentir más segura al respecto.

Termino de comer y me doy una ducha, luego elijo lo que me voy a poner de manera cuidadosa porque quiero poner esfuerzo en ello de ahora en adelante.

Sí, ahora iba a disfrutar el tiempo que me quedara aquí, tal vez conseguir un nuevo pasatiempo para Jia en el cual pudiera desenvolverse, algo en lo que fuera buena, algo que la distrajera hasta que tuviera la valentía de contarle a alguien más sobre internarme en un hospital.

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