Trece

73 16 2
                                        

"Lista de prioridades"


Me removí incómoda en el sofá de cuero bajo la atenta mirada de la doctora Kang; era como si lo sospechara el hecho de no ser yo misma, y no sabía si eran mis nervios, mi paranoia o el hecho de que me desperté cuatro veces en la noche.

Ojalá pudiera hacer algo para arreglarlo, pero lleva diez minutos así desde que entré y dije "Hola, doctora Kang". Me pregunto si Jia dos no la saludaba o tenía un saludo más efusivo; de cualquier forma, no hice nada más que quedarme quieta para que me analizara.

—Entonces... —Dijo por fin; su silencio me ponía nerviosa, así que agradecía que hubiera empezado a hablar. —Cuéntame, ¿han habido algunos cambios en tu vida?

Qué pregunta tan oportuna, estaba segura de que había muchas cosas que no podía mencionar sin llevar a que me llamaran loca, así que iba a contarle lo que estaba dentro de lo normal.

—Me alejé de Miri —dije, causando que me mirara sorprendida—. Creo que no podría aguantar sus comentarios crueles un día más.

—¿Y cómo reaccionó ella a esto?

—Me amenazó —dije con simpleza—. No estoy segura de si piensa que con eso simplemente voy a correr hacia ella. Oh, también hice una audición para interpretar a Giselle.

—¿Quieres interpretar Giselle? Pensé que te estabas tomando tu tiempo para ir en serio con el ballet.

Ahora ya ni siquiera estaba segura de qué decir, que si fuera una respuesta correcta, me sentía en el inicio de nuevo, cuando todos me cuestionaban cuando actuaba como yo misma y estos días pensé haber estado haciendo las cosas bien, pero justo ahora solo sentía como si hubiera cometido un error.

—Creo que no voy a tener otra oportunidad. ¿Sabe a lo que me refiero? —dije aclarándome la garganta—. Es mi último año y luego, quién sabe si podré ir a la universidad si mi padre no me lo permite, quién sabe cuando tenga la oportunidad de bailar ballet de nuevo. Entonces, ¿debería dejarlo pasar porque el miedo me consume?

En realidad no solo se trataba de que fuera mi último año, sino de que había posibilidad de que no llegara al final del año con vida. Si no descubría la razón por la que no soportara seguir con vida, no iba a poder controlarlo. Claro, simplemente podría decir "Soy diferente a Jia dos, yo jamás haría algo así", pero había momentos en que no era yo la que tomaba el control; es como si estuviera en control automático y no pudiera intervenir, momentos como el de ahora.

Mi visión se volvió borrosa antes de que las lágrimas brotaran de mis ojos y mojaran mis mejillas. No tenía idea de por qué estaba llorando, así que no pude responderle a la doctora Kang cuando preguntó si estaba bien.

—No sé lo que estoy haciendo. —Las palabras salieron de mis labios sin pensarlo—. No sé si estoy haciendo las cosas bien y me gusta pensar que sí, pero... ¿Y si al final resulta que hice todo mal? ¿Qué voy a hacer entonces?

—Jia, tienes derecho a equivocarte, de eso se trata la vida. —Negué con la cabeza.

—No, mi vida, estoy cansada de que todos en la casa me miren con pena y me traten con cuidado. ¡Ni siquiera me dejan acercarme a la vajilla! Todos saben que hace mucho que no me lastimo a mí misma.

Y cuando las palabras por fin dejaron de salir de mí, me quedé totalmente callada, aunque no dejé de llorar. ¿Jia ya había intentado suicidarse antes? ¿Era normal que me doliera tanto el corazón? Se supone que ella era yo y yo era ella, pero la sentía como una hermana pequeña y quería protegerla. De repente me imaginé sola, sin encontrar una salida, pensar que el dolor físico podría hacerme olvidar el dolor emocional.

Back to meDonde viven las historias. Descúbrelo ahora