Después de un par de preguntas más por parte de Akiko hacia Chifuyu, la entrevista finalizó y decidimos volver a casa.
- ¡Keisuke, espera! - escuché gritar a la pelirroja detrás de mí.
Sabiendo de antemano lo que diría, saque las llaves del auto y se las di a Chifuyu esperando que entendiera que necesitábamos espacio. Afortunadamente lo hizo y caminó con prisa al auto.
- ¿Qué sucede Akiko? - intente hacerme el desentendido.
- No fue mi intención decir aquello... ya sabes... sobre el suicidio.
"Suicidio" Esa es una de las palabras que más odio. Mi cuerpo se tensa apenas alguien la menciona y los recuerdos duelen.
- Está bien, ya lo superé.
- ¡No seas idiota! - gritó y me golpeó el brazo.
- ¡Eso duele!
- ¡No lo has superado! ¡Si estuviera superado habrías seguido adelante! - continuó gritando a pesar de la gente que nos observaba en la calle.
- Seguí adelante - murmure con la cabeza gacha.
- No, no lo hiciste. Estás estancado en una vida de rutina y, a pesar de que te gusta tu vida, hay muchas cosas a las que te negaste por miedo.
"No quiero. No quiero la mirada que me diriges ahora mismo... no quiero la verdad, porque aun duele y esta vida es a la que me aferro para no desmoronarme."
- No seas hipócrita - digo sin pensar. Se que en unos minutos me arrepentiré de esto. - Dices que siga adelante, pero tú no lo haces. El trabajo, tu familia, tu legado, todo lo que eres lo odias. ¡Yo soy en quién te apoyas! ¡Si yo caigo no hay nadie más a quien correr! ¡Tengo que cuidarlos!
- ¡No tienes porqué hacerlo! - interrumpió ella con lágrimas recorriendo sus mejillas - También tienes derecho a derrumbarte y yo estaré para ti, incluso si estoy peor que tú. Nos tienes a Mikey y a mi.
Con lentitud se acerca a mí y toma mi rostro entre sus manos. Siento que estoy a segundos de llorar, pero no debo hacerlo.
- No lloraste ni una sola vez por ella... no lo has hecho en 9 años Keisuke.
- Estaré bien - me limito a decir. De igual forma tomó su rostro entre mis manos y beso su frente con cariño. Ella se deja hacer y finalmente me alejo.
No me toma mucho tiempo llegar al auto y subo al asiento detrás del volante. Puedo sentir la mirada de Chifuyu sobre mí, pero yo solo observo al frente.
Esta misma pelea ha sucedido antes y supongo que volverá a pasar, pero siempre estamos bien. Siempre volvemos el uno al otro sin importar que... puede no ser sano, pero solo nos tenemos los unos a los otros, incluyendo a Mikey.
"No mires atrás o todo habrá sido en vano... Eso es pasado y así debe quedarse."
Respiro profundo y comienzo el viaje camino a casa.
- ¿Sucedió algo? - preguntó finalmente el rubio a mi lado.
- El pasado nunca se olvida y tampoco deja de doler... solo vives con él.
Tras mis palabras todo quedó en silencio por el resto del camino. Al llegar a casa continuamos nuestra rutina normal y Chifuyu decide viajar al día siguiente a casa de sus padres por aquellos documentos.
- Iré contigo.
- No.
- ¿Por qué no?
- Porque no.
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¡No me toques! -Bajifuyu
Fanfiction¿Quieres irte del país? Yo te compro el boleto. ¿Quieres ir con tus padres? Le pediré el auto a Mikey y en menos de dos horas estaremos en camino. ¿O quieres trabajar? Iré por un periódico y traeré mi portátil para buscarte un empleo. Dime que quier...