5 - ¿La NASA tiene espías?

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Finalmente había finalizado otro día de trabajo y anhelaba llegar lo más pronto a mi departamento para tirarme en mi precioso y cómodo sillón y holgazanear por los siguientes dos días. Y que no se malentienda, amo mi trabajo tanto como me amo a mí mismo, pero las últimas semanas estuve durmiendo poco para avanzar en el proyecto en el cual estoy participando y, aunque aún falta demasiado para terminarlo, creo que me merezco un fin de semana de descanso.

Además, era probable que Chifuyu aún estuviera en el apartamento, así que tal vez podría pasar ese fin de semana relajándose junto a él... o ayudándolo. Lo que sea que pase para mi esta bien, solo deseo despejar mi mente un par de días.

Ya iba atravesando el parque cuando mi teléfono comenzó a vibrar en mi bolsillo en señal de que tenía una llamada entrante. Una vez el teléfono en mano, leí el nombre antes de contestar la llamada y guiar el teléfono a mi oído. Mala idea.

- ¡EDDDDDDDDD! – escuche a una de las personas que más amaba gritar del otro lado de la línea.

- ¡Enano estúpido, vas a dejarme sordo! – grite de regreso con algo de enfado, aunque que podía esperar de Mikey.

- Lo siento Edward, pero es mejor sordo que muerto.

- ¿De qué hablas,Michael? – pregunte confundido.

- Le hable a Kenshin sobre el invitado que tienes en casa y él dijo que fue una mala idea porque no sabes quién es y sus intenciones...– escuche parlotear a mi mejor amigo durante un rato. Cabe mencionar que Mikey se tomó el tiempo de aclarar un par de veces lo lindo que era Draken, además de inteligente, pero sobre todo lindo.

Mikey mencionó que Chifuyu podía ser un ninja, un robot buscando controlar mi mente, un alíen secuestrador y un espía de la NASA. ¿Acaso la NASA tiene espías?

Aun escuchando las estupideces salir sin control de la boca de mi amigo de la infancia, continúe mi camino a casa y aunque pensé en detenerme a comprar algo para la cena, creí más adecuado preparar algo con lo que tenía en casa.

- Espera, bro. ¿Y si Chifuyu es un alíen robot con habilidades de ninja contratado por la NASA para robar tu proyecto y luego secuestrarte a ti y controlar tu mente? ¡Maldita sea Keisuke, no vayas a casa!

- Lo siento bro, pero ya estoy aquí – dije con fingido pesar, y es que de hecho no mentía. El parloteo de Mikey había durado lo suficiente para que cruzará el parque, llegara a mi edificio y subiera al ascensor con total tranquilidad. Justo en ese momento me encontraba caminando por el pasillo hasta mi departamento.

- ¡Ed, no entres ahí! – suplico el enano estúpido.

-Mikey, estoy seguro de que no pasara nada malo, ¿okay?

Por un par de segundos busqué las llaves en mi mochila para luego recordar que se las había dejado a Chifuyu con tal de que se sintiera seguro, así que toque la puerta.

- ¡Kenshinnnnnn! Edward va a morir y me dejara solo – lo escuche lloriquear, aunque su voz sonaba algo lejana. Eso solo podía significar que el idiota había arrojado el teléfono lejos y ahora lloriqueaba en el regazo de su novio.

No pude evitar girar los ojos y decidí ser paciente y esperar a que dejara el drama. Por otro lado, no tuve que esperar demasiado para que Chifuyu me abriera la puerta dejándome pasar.

- Hola – susurre aun con el teléfono en el oído.

Atravesé la puerta y dejé mi bata y mochila sobre el sillón para luego caminar hacia mi habitación en busca de ropa más cómoda. Me cambié lo más rápido que pude y aunque pensé en colgarle a Mikey debido a que su drama parecía no tener fin, finalmente escuche su voz llamándome de nuevo.

¡No me toques! -BajifuyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora