9 - Detente

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Después de una muy emotiva llamada entre Chifuyu y su madre, ambos decidimos que había sido suficiente por esa noche.

De nuevo, el de ojos azul cielo tomó las llaves y bloqueó su habitación. Estoy completamente seguro de que esa noche y las que le siguieron lo escuché llorar durante un largo rato en su habitación. Sus duchas también eran largas y de vez en cuando lo veía perdido en su mundo.

El fin de semana la pasamos viendo anuncios sobre vacantes en todo tipo de empleo y, aunque llamamos a un par de negocios, todos se negaron a contratar a Chifuyu. No fue hasta que mencionó su antiguo trabajo en una empresa de animes y mangas que tuve una idea.

- Espera un segundo, llamaré a Kagome y preguntaré si de casualidad buscan a alguien – con rapidez tome mi teléfono y comencé a buscar su número entre mis contactos.

- ¿Quién es Kagome? – lo escuché preguntar y lo vi fruncir un poco el ceño.

- Ella es posiblemente la solución a este problema – sonreí y marqué su número. No tuve que esperar demasiado para que contestara.

- ¡Aquí la sensual y hermosa Akiko a tus servicios! – grito desde el otro lado de la línea. Ella era tan... similar a Mikey.

- Si siguen así, tu y Mikey me volverán sordo – me queje y ella se limitó a reír. Chifuyu me observaba con una ceja alzada desde el otro sillón. Estoy casi seguro de que era capaz de escuchar la voz de Akiko aun sin estar en el altavoz.

- Ya, no seas chillón. ¿A qué debo el placer de tu llamada? – pregunto una vez que paro de reír.

- ¿De casualidad tienen vacantes en TokyoStudio?

- ¿Qué si tenemos? – la escuche bufar – Este lugar solo crece y crece cada día que mis jefes son capaces de contratar a un mendigo. ¿Por qué la pregunta?

Lancé una mirada triunfante al chico frente a mí y pude notar que se sentía un poco más esperanzado. Durante horas hemos recibido negativa tras negativa, todos excusándose en el hecho de que Chifuyu lleva poco más de un año sin trabajar. ¡Como si eso importara!

- Un amigo necesita empleo y me ha dicho que anteriormente trabajó en una compañía de animación y esas cosas, así que...

- ¿Quién es ese amigo? – pregunto, y de no ser porque la conozco desde toda mi vida, jamás habría reconocido el tono juguetón con el que hacía la pregunta.

- No empieces.

- ¡Oh vamos! Conozco a todos tus amigos Keisuke y lo nuestro no puede ser...

"Aquí vamos otra vez con tus dramas" rodee los ojos.

- Akiko – la interrumpí. Si Chifuyu alcanzaba a escuchar algo de lo que Akiko decía, las cosas podrían volverse incómodas, tanto por el hecho de insinuar algo con él como con ella misma.

- Bien, ya me detengo – suspiro y escuche como comenzaba a teclear en su portátil – Solo porque tu me lo pides podre a tu amigo en la lista de entrevistas lo más alto que pueda. Lo más probable es que eso sea en una semana y es todo lo que puedo hacer.

- Muchísimas gracias, te debo una – sonreí con alivio.

- Consigue que Mikey me ame y tu deuda estara pagada – bromeo.

- ¡Ja! Como si pudiera lograr eso – reí ante su estupidez. Esta chica jamás superaría su infantil enamoramiento con el enano estúpido.

- Que suertudo es Kenshin– volvió a suspirar. – En fin, voy a necesitar un par de datos de tu amigo para colocarlo en la lista. Te mandaré todo por mensaje y después me lo envías por correo. Será menos trabajo para mi de esa manera.

¡No me toques! -BajifuyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora