Kurapika se encontraba en una celda ahora. El rubio aún debilitado se sentó en una esquina, la única donde no tocaba tanto el resplandor de la luz.
Sonrió irónicamente y con pronunciada anticipación a su futura desgracia.
Este era su quinto día cautivo. A pesar de que estas personas le habían practicado distintas pruebas y análisis para Dios sabe qué, y aunque había sido inyectado con relajantes musculares, ya que les había causado problemas sin ellos, Kurapika mantenía la conciencia intacta.
Si sus cálculos eran exactos, en este momento sería más o menos medio día, curiosamente estaba tranquilo y algo decepcionado de que no lo hubiesen sacado de la celda para continuar con sus intervenciones. Así el tiempo parecía avanzar más lento.
El kurta estaba cansado y pálido, su piel en el antebrazo y la comisura que hace doblar su codo estaba ya bastante amoratada.
Con sus dedos masajeó sus sienes y parpadeó varias veces para intentar despabilarse un poco más. Acto inútil. La soñolencia lo asfixiaba como un gas caliente hundiéndose en él.
Luego de vario rato, Kurapika cierra los ojos y lentamente se va quedando dormido.
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-Dra. Milles, ha llegado - un joven de no más de 25 años llama a la doctora quien está mirando unas fotos de unas jovencitas extravagantes y llamativas.
-Cuánto tiempo sin verte - Otra mujer con voz grave saluda.
-Puedes retirarte, Christofer- El joven se retira dejando solas a las dos mujeres.
-¿Y el Dr. Thorne?
-Está bajando justo ahora.
-Lo esperaremos.
-Por supuesto.
Las mujeres se miran fijamente, están esperando a un tercero, el Dr. Thorne. Sin perder tiempo, una de las mujeres continúa la conversación.
-Son hermosas.
-¿Te diste cuenta? son especímenes excepcionales. Todas son un acierto de nuestro laboratorio.
-Me impresiona. Han trabajado duro desde hace muchos años.
La puerta del pequeño cubículo se abre mostrando la figura del Dr. Thorne a quien estaban esperando -Buenas tardes, bienvenida seas Mirena.
-Thorne, buenas tardes.
-Gracias por la espera - el Dr. Ofrece caballerosamente asiento a ambas mujeres.
Cuando las hembras están sentadas, es entonces que él mismo toma asiento.
-Bueno, espero que los exámenes que te hicimos llegar sirvieran para ofrecernos material valioso y, sobre todo, compatible.
-Soy una persona comprometida con mi trabajo, especialmente porque me sigue ofreciendo bastantes comodidades- Mirena mira al Dr. y luego a la Dra. Milles con impaciente obstinación antes de continuar -Los exámenes fueron revisados meticulosamente por mi gran equipo, además, es algo que nos beneficia también a nosotros.
-¿Cuántas propones?
-Son 5, dos de ellas han estado en trabajos finalizados y exitosos, las otras tres son nuevas. Los genes Kurta las seleccionaron en 23 intentos seguidos, por lo que son altamente opcionales. Las dos primeras han funcionado más de 13 veces en anteriores prospectos. Al comprobar la compatibilidad aquí, sobresalieron en más de las 45 pruebas que regularmente les aplicamos- concluye Mirena.
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Iris escarlatas
FanfictionEn su afán por recolectar los ojos robados de su tribu, Kurapika cae en una emboscada donde deriva implicándose en un trabajo experimental. El kurta es "rescatado" por las personas que menos imaginó.
