Estoy sentada en una banca del parque al frente de mi casa, obligada por mi padre a estar aquí.
Minutos antes...
—Todo el día en la cama— me reprocha mi padre en tono arrogante. Me siento en mi cama al escucharlo enojado.
—Pero...— me interrumpe.
—No quiero verte aquí, necesitas salir, no puedo tener una hija tímida y retraida. ¿Qué dirá la familia?.
—Papá— alzo un poco el tono de voz. —Ni siquiera me escuchas... — vuelve a interrumpir.
—Ya te dije, sal de esta casa— dice señalandome con el dedo índice, para luego salir de mi habitación.
Suspiro pesadamente. Solo han pasado seis meses desde... desde aquel día donde me dijeron que mamá habia... ni siquiera puedo decir esa palabra.
Me pongo unas zapatilla, las primero que veo sin importarme si combina o no con mi ropa —ya nada me importa— me coloco un sueter plomo ya que esta haciendo mucho viento afuera.
Camino hasta la puerta principal de la casa —todo esta bien— repito en mi mente como un mantra. Hace tiempo que me da miedo salir fuera de casa. Estas sensaciones empeoró con la muerte de mi madre.
Abro la puerta, un viento frío me recibe. —todo esta bien— sigo repitiendo en mi mente, esperando que llegue a creermelo.
Pienso a donde podría salir, son las tres de la tarde, el parque es mi lugar favorito, a esta hora no habrá mucha gente. La ventana de mi habitación da la vista al parque, así que todos los días abro las cortinas y la ventana para recibir el viento fresco y ver los árboles que están en aquel parque. No suele ir mucha gente ya que estamos en temporada de frío.
A mi no me importa, de todas formas siempre me a gustado el frío y en algún momento me imagino yo congelada en algún mar en el hielo sin nadie a la vista, sin nadie que se haya dado cuenta de que... morí congelada.
Sacudo mi cabeza para enviar esos pensamientos al fondo de mi memoria. Doy un paso afuera, a la calle. Inhalo aire lo más que se pueda y exhalo.
Cruzó la pista y me dirijo al parque. Me siento en una banca donde un árbol frondoso da sombra. Cierro los ojos y repito que todo está bien, dentro de unas horas papá ya habrá resivido alguna llamada del trabajo y se habrá ido y podré regresar a casa. Mi lugar seguro.

ESTÁS LEYENDO
¿Cómo seguiré adelante?
Teen FictionLa vida da muchas vueltas. Un día estás bien y al otro... todo se derrumba. Nada vuelve a ser lo que era antes. Desgraciadamente lo malo de la vida ya tocó mi puerta. -¿Qué deseas más en la vida?. -Morir- le digo en un suspiro. -¿Y, tú?. -Vivir. Ini...