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Dejó que el silencio inundara la llamada mientras jugaba con un bolígrafo que estaba en su escritorio para intentar ayudar a calmar sus nervios.
Escuchó una respiración temblorosa por parte del de ojos verdes, haciéndole dirigir su mirada a su teléfono, que ahora estaba en su regazo con la llamada en curso; aprovechó para mover el dispositivo en altavoz a la superficie clara de la mesa.
- No tengo todo el tiempo del mundo, Clay.
Murmuró mientras miraba el contador de la llamada aumentar. Casi tartamudeó al hablar, esperaba que el chico no le diera importancia.
- Why do you sound so nervous? - dijo, ella casi podía escuchar su sonrisa a través de su voz - Do I make you nervous?
Soltó junto con una pequeña risa.
- No, no lo haces- bufó la castaña clara mientras se acomodaba en su asiento.
- No te estoy mirando pero estoy cien por ciento seguro de que estás nerviosa - dijo con altanería y seguramente con una sonrisa de suficiencia, tan solo aumentando su ego, de una buena manera.
- I've never touched you, I'm just talking to you - volvió hablar, peo ahora en un tono más bajo; hizo una pausa, soltando una risita. Definitivamente se estaba divirtiendo, y por un momento, olvidando el punto y la razón principal de porque comenzó la llamada.
- But you're already nervous around me, huh?
Soltó una risa mientras la castaña solo pudo encogerse en su lugar con una sonrisa nerviosa en su rostro. Ambos jugaban así con normalidad, solo que esta vez se sintió más fuera de lugar.
- Para de coquetear, ese no es el punto - escuchó la risa del rubio.
- Prefiero hacer eso a lo que le llamas coquetar, a que me des los detalles innecesarios de como te besaste con mi mejor amigo, sinceramente - bufó.
En parte, no estaba tan alejado de la realidad.
No quería ni necesitaba saber los detalles de como ella había besado por impulso u otra razón a su amigo.
- Te gusta, ¿No? - preguntó casi con una voz suave a la que estaba usando con anterioridad, moviendo y balanceando sus pies de arriba a abajo en su silla, como un pequeño niño impaciente.
Dejó que el silencio fluyera y dominara el ambiente, formando una tensión no muy cómoda.
- No, ¿Por qué me atraería? - contestó, mirando al techo - Es mi amigo, solo eso - bajó su mirada al teléfono de nuevo.
Clay casi suspiró de alivio y alegría al mismo tiempo.
- I want you to come to Florida, like now.
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