Jimin se llevó la taza de café a la boca, frunció sus labios de color peonía y sopló, formando con su aliento pequeñas olas en el líquido y mirando directamente al hombre que estaba sentado a menos de tres metros de distancia.
El señor Min.
Jimin se preguntó si lo dejaría llamarlo Yoongi. Sonrió y apoyó la taza en su labio inferior para beber un sorbito de café caliente.
Yoongi no tenía ni idea de lo que se le venía encima.
En cuanto Jimin se enteró de que Jeon Jungkook había dejado la empresa para trabajar con su esposo Taehyung fuera del país y que iban a ascender a alguien, supo que quería ese trabajo, que tenía que obtener el puesto.
Y sabía también la manera de conseguirlo.
Todavía sonreía para sus adentros cuando él se dio la vuelta y lo vio mirándolo. Jimin bajó los párpados con modestia, como el virgen que no era desde hacía quince años. Cuando alzó la vista de nuevo advirtió que él todavía lo miraba.
-Hola, señor Min.
-Señor Park – dijo él con una sonrisa en los labios y una expresión de admiración en el rostro.
Solo hicieron falta los pocos segundos que se cruzaron miradas para que Jimin estuviera seguro de que Yoongi no tardaría en comer de su mano.
Más tarde se encontró con su secretaria de camino a la máquina de café.
-Ya se lo llevo yo -comentó-. De todas formas iba por un café para mí.
Un par de minutos después dejaba la taza sobre la mesa del señor Min, inclinándose lo justo para dejarle vislumbrar un instante sus clavículas.
-Con leche y sin azúcar -dijo, mirándolo de reojo.
-Tal como me gusta -replicó él, también mirándolo.
-Me alegro. -Jimin apoyó las manos en la mesa y subió un hombro profundizando las clavículas que exhibía.
Se quedó así unos segundos, sin apartar la mirada de sus ojos.
-Gracias.
Jimin se incorporó y se alejó con una expresión de satisfacción, sabiendo que la falda que apenas le llegaba a la parte superior del muslo le hacía un culo estupendo. Exageró el contoneo de caderas por si acaso él no se había dado cuenta.
Y notó su mirada sobre él todo el camino.
Sin aminorar el paso miró el reloj de la pared. Al cabo de un par de horas la gente empezaría a salir de las oficinas. El señor Min era siempre el último en marcharse, pero esa tarde se marcharían los dos juntos.
A la hora de la salida Jimin despidió a sus compañeros, dando la excusa de que estaba «terminando una cosa» cada vez que alguno le preguntaba sino se marchaba.
Por fin sólo quedaron un par de personas, pero ninguna estaba trabajando. Ambas fingían estar ocupadas, pero lo único que hacían era observarse mutuamente.
Al cabo de un rato Jimin dejó de fingir y se acercó al despacho del señor Min llevando esa «cosa» que antes estaba terminando.
Él tenía la cabeza gacha, pero Jimin sabía que lo observaba. Se detuvo en la puerta y se apoyó contra el marco dando unos golpecitos en el cristal.
Él alzó la vista fingiendo sorpresa.
-Jimin, es ya muy tarde. No me había dado cuenta de que quedaba alguien en la oficina.
Seguro, vamos, pensó Jimin. Pero se limitó a decir:
-Sólo quería terminar esto. -E indicó el fajo de papeles que llevaba en la mano.
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Satisfáceme (BTS +21)
Short Story🔞ADVERTENCIA🔞 🍂Contenido homosexual (historias cortas) 🍂Escenas sexuales explicitas. 🍂Principales shipps (Namjin, Yoonmin, Kookv) pero hay mención de momentos de otros shipps entre el grupo. 🍂Adaptación de "Satisfáceme" antología de Miranda Fo...