🎄La ayudante de Santa Claus🎅

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↓¡AVISO!↓

(YoonMin-JimSu Fem) 

👭

Yoongi, como Yoonji

Jimin, como Minnie

Jimin, como Minnie

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Aparecí mi primera noche de elfo justo cuando se levantaba la cadena que impedía el paso a una estrepitosa horda de niños en el Santa Winter Wonderland. La turbamulta de seguidores de Santa Claus atropelló a Rudolph y los demás renos de cartón en su precipitada carrera por arrojarse en el regazo de terciopelo del señor Claus. Y que yo llegara tarde no animó precisamente al barbudo gruñón.

-¿Dónde coño... diablos te has metido? - me chilló Papá Noel mientras otro elfo escoltaba a un hiperactivo niño de tres años hasta la tierra prometida-. ¡Tenías que estar aquí por lo menos quince minutos antes de que abriéramos!

-Lo siento -intenté calmar al entronado semidiós, rascándome el gorro de elfo con un dedo-. Supongo que tú no sabes lo que es intentar embutirte en un traje tres tallas menores que la tuya.

Miró apreciativo mi ajustadísimo atuendo y sus ojos chispeantes se detuvieron un inapropiado largo rato en mis generosos pechos, hasta que el niño anfetamínico, con su carta kilométrica de peticiones, le tiró de la barba como si fuera el collar de su madre.

-Sí que te queda ajustado, sí -me dijo Santa Claus, sin hacer caso del excitado niño que tenía encima, con una voz propia de Barry White.

Yo me ajusté el gorro verde con su pluma roja por segunda vez y le di la espalda a su sonrisa de labios esponjosos. Lo que menos me hacía falta para aguantar un trabajo de elfo verde era un Santa Claus excitado. Después de que me despidieran de mi anterior trabajo, de romper con mi novia y hacerle la eutanasia a mi gato, el señor Min, había empezado a rehacer mi destrozada vida hacía muy poco. Había recogido a un señor Min júnior de un vecino, cuya gata había tenido gatitos. Solo faltaban dos semanas para Navidad y estaba decidida a que fueran unas navidades blancas, no negras.

El torrente de niños fue disminuyendo poco a poco a medida que pasaba la tarde, dándome la oportunidad de conocer mejor a mis compañeros repartidores de alegría. Mi compañera elfa, Brandi Gilky, era una adolescente que fumaba como un camionero y tenía unos dientes de caballo sujetos con un aparato de esos que deberían haber hecho ilegales junto con las máscaras de hierro. Su trabajo consistía en llevar a los corderitos desde los brazos de sus padres hasta Papá Noel, pero hasta esa tarea tan sencilla resultaba difícil para la colegiala, que se pasaba el rato charlando con las manadas de chicos que daban vueltas por el centro comercial como los tiburones dan vueltas en torno a un banco de atunes. O si no se iba al baño a hacer sabe Dios qué, dejándome a mí el trabajo doble de saludar y recoger, intentando meter y sacar de allí a los mocosos con un mínimo de caramelos y de lágrimas. A pesar de todo la chica tenía un culo muy bonito y unos pezones que se marcaban en su camiseta de la forma más atractiva, de manera que no estaba del todo mal.

Satisfáceme (BTS +21)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora