Calor asfixiante y tráfico. Bueno, atascos de tráfico, para ser más precisos.
Sin olvidar el apestoso humo de los tubos de escape. Una combinación que siempre ponía a Jimin a trepar por las paredes, a pesar de haberse pasado la mañana dando una clase de yoga en el gimnasio del barrio. Lo único que quería era llegar a casa, poner los pies en alto y beberse algo frío. Con hielo.
-¿Pero para qué mierda te crees que está la señal? -le gritó a otro conductor que casi choca con él. Joder, siempre tan groseros. En cuanto se ponen al volante se transforman en neandertales luchando por su territorio. Jimin se miró el reloj. Era casi mediodía. Iba a tardar una eternidad en llegar, a menos que tomara medidas drásticas. Por suerte conocía bien la zona, de manera que en el siguiente cruce se metió por una calle secundaria con intenciones de tomar un atajo. A pesar del laberinto de callejuelas que recorría, iba ganando tiempo, hasta que se encontró en una calle estrecha con los coches aparcados en doble línea a los dos lados.
Fue avanzando con cuidado por el centro, esperando no encontrarse con ningún coche de cara. Y entonces vio a una camioneta negra que avanzaba hacia él.
Como estaba casi al final de la calle, esperaba que el de la camioneta echara marcha atrás para meterse en el único hueco que había y dejarle paso.
Pero no. La camioneta seguía avanzando.
-Apártate, mierda andante -maldijo Jimin entre dientes.
Si la camioneta no se apartaba, los parachoques estarían pronto tocándose. ¿Por qué mierda aquel hombre no lo dejaba pasar?
-¿Puedes echar marcha atrás, por favor? -gritó por la ventanilla.
-Retrocede tú -replicó el otro de mal humor, con un brazo tatuado asomando sobre la puerta y martilleando impaciente con los dedos. Jimin advirtió que tenía el cabello naranja, y a pesar de sus ojos cafés parecía un tipo bastante rudo.
-¡Pero no tengo dónde meterme! -protestó, intentando mantener la calma. Era mejor evitar la confrontación en esas situaciones.
Él señaló la calle detrás de Jimin. ¡No esperaría que retrocediera toda la calle hasta salir a la principal!
-No puedo -dijo Jimin-. Sería peligroso. -Y encima, ilegal. Además, ¿por qué iba a retroceder él?
Pero, por increíble que pareciera, el tipo se quedó donde estaba, esperando que Jimin se moviera.
-¡Que no puedo! -repitió Jimin.
Él se quedó con la vista al frente, sin hacer nada. Aquello era ridículo.
Ninguno de los dos iría a ninguna parte. Al final el chico tendría que ceder, ¿no? A medida que pasaban los minutos, Jimin se iba poniendo más furioso.
Odiaba ir marcha atrás en espacios estrechos, pero si no lo hacía se quedarían los dos allí para siempre. Él aceleró impaciente, y Jimin se preguntó si valía la pena intentar discutir con un hombre así. Lanzó un suspiro y fue a meter la marcha atrás cuando él comenzó a tocar la bocina. Y aquello fue la gota que hizo colmar el vaso.
Jimin apagó el motor del coche, tomó el periódico y se puso a leer. El de la camioneta lo miraba incrédulo. Pero sin hacer caso de sus gritos, sus palabrotas y sus insultos, Jimin hojeó toda la sección «Belleza» antes de pasar a la de cultura.
-¡Que te apartes, imbécil!
-¡Vete a la mierda! -replicó Jimin.
Él entornó los ojos y acercó tanto la camioneta que los parachoques se tocaban. A pesar de su calma aparente, Jimin temblaba por dentro, pero estaba más que decidido a mantenerse firme. A pesar de todo su deportivo descapotable no iba a ofrecer mucha protección si el tipo se ponía violento.
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Satisfáceme (BTS +21)
Historia Corta🔞ADVERTENCIA🔞 🍂Contenido homosexual (historias cortas) 🍂Escenas sexuales explicitas. 🍂Principales shipps (Namjin, Yoonmin, Kookv) pero hay mención de momentos de otros shipps entre el grupo. 🍂Adaptación de "Satisfáceme" antología de Miranda Fo...