CAPÍTULO 7 Una innata manera de actuar

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¿Qué crees? El frío regresó.

FRÍO 2

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Narra Eduardo

(11:11 AM)

Gidkho:Qué bien, no estaba tan lejos.

Una vez que identificó el edificio al cual me llevaba como agradecimiento por haberlo ayudado con las cajas, Gidkho acercó su camioneta a la acera y la estacionó frente al edificio.

Eduardo:Gracias por la ayuda.

Gidkho:Ya me lo agradeciste y además no tienes que agradecerle, hiciste más por mí.

Abrí la puerta del vehículo para bajar de este y volver a cerrarla para irme sin la necesidad de despedirme por haberlo hecho.

Gidkho:Hey, ¿Te vas a ir así nada más?

Eduardo:Sí, por qué.

Gidkho:Ah, esperaba hablar un poco contigo.

No podía decirle no directamente, no quería hacer que mi negación sonara hostil o desconsiderada.

Eduardo:Lo lamento, no soy tan bueno para las conversaciones.

Y además no cambiaba de opinión con respecto a no estar tan interesado por conocerlo.

Gidkho:Bien, hasta pronto.

Ya comenzaba a moverme cuando no pasaron ni tres segundos para que Gidkho volviera a dirigirme la palabra.

Gidkho:Oye, Eduardo, espera.

Tuve que parar y oír lo que quería decirme.

Eduardo:Qué pasa.

Gidkho:¿No sabes donde hay un lugar en el que podría alojarme por un tiempo?

Apenas acaba de llegar a Nueva Era en la mañana y alguien me pregunta eso.

Me dí cuenta de que su voz y rosto mostraban que estaba levemente apenado por pedirme más ayuda que no me negaría a intentar darle por razones de amabilidad.

Eduardo:No lo sé...

Afortunadamente para él y por descuido al haberlo olvidado, recordé que Lucila me dijo que no había tenido suerte con personas y Pokémons que pidieran vivir un tiempo en su edificio.
Quizá a Lucila le ayude económicamente tener a un residente más.

Eduardo:Pero puedes preguntar aquí, aunque no se si la dueña esté, ello salió antes que yo.

Decirle que cabía la posibilidad de que podría alquilar un cuarto lo animó bastante a simple vista.

Gidkho:Fantástico, entonces hay que preguntar.

El bajó deprisa de su camioneta y, apenas estuvo afuera de ella y luego de cerrar la puerta, dió un gran salto por encima y vino hacia mí.

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