IX.

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Estaba bastante nervioso aunque no lo demostraba, pude dormir un poco porque era de madrugada. Apenas despertando siendo las siete de la mañana traen el desayuno y me siento a comer con mi mano no afectada, sostengo el cubierto cuando tocan la puerta, entran.

—Buenos días, TaeHyung—. El Doctor entra con unos documentos en mano y cerrando la puerta.

—Lo primero que te puedo decir es que gracias a ti, Ane pudo vivir—. Me sonríe pero no demostré emoción después de la noticia de anoche.

—¿Y el bebé?—quise saber.

—Todo bien, están fuera de peligro. Ella está descansando en una habitación. El oficial anda merodeando por aquí en los pasillos.

—Seguramente de esta no salgo bien. ¿Los resultados salieron?

—Sí, efectivamente ustedes son hermanos. Lo siento mucho—. Me entrega unos documentos y trato de leer sin estresarme.

—¿Cómo puede ser posible?—fruncí mis labios.

—Cosas del destino. Ambos vienen del orfanato y a saber si del mismo. Lo mejor es que hables con ella para aclarar las cosas.

—Pero el oficial.. sigue ahí.

—Es mejor que hables con ella cuánto antes, sus padres vendrán. Nadie le ha dicho esto.. puedes llevarte el documento para que se lo muestres y tu le des la noticia. ¿Ese bebé es tuyo, TaeHyung?

—Sí—no mentí.

—Hablen, intentaré distraer lo posible al oficial. Pero ustedes necesitan hablar, hay cosas que no se han dicho.

Pude asentir a lo que el Doctor decía, a medida que pasaban los minutos pude escabullir por el pasillo sin llamar la atención hasta llegar a la habitación de ella. Mi pierna estaba mejorando y el brazo estaba igual, me dolía bastante. Abrí la puerta de la habitación cerrandola atrás de mi al entrar, el ruido hace que ella despierte desorientada al igual que yo cuando lo hice. Lamo mis labios sin saber que decir pero poco a poco me acerqué. Ella frunció el ceño mirándome y al instante una sonrisa se asomó de sus labios. Por favor, no sonrías así, no sé cómo decirte las cosas, pensaba. Mi mano no afectada fue hasta su vientre y acaricié, probablemente esta sería la última vez que nos veríamos. Mi corazón se entristeció bastante al ver la situación. La fémina me miró extrañada.

—O eras tú, o era yo—. Dijo tratando de sentarse pero todo su cuerpo estaba afectado y se quejó de dolor. No sabía cómo manejar esta situación.

—No debiste hacer eso. No debiste empujarme para salvarme.

—Eso es amor, Tae. Te amo, y siempre te amaré.

Mi corazón se puso una venda en la herida, hasta ella misma me sanaba las heridas del momento y de siempre.

—Kim Ane—la llamé en un susurro, su rostro se vió preocupación.

—¿Cómo... sabes mi apellido?—estaba nerviosa al igual que yo.

Suspiré un poco mirando a otro lado que no fuera ella.

—Estás embarazada—. Le dije de una y su sonrisa adornó su rostro, estrujé los documentos entre mis manos, ¿y si no le decía que éramos hermanos? podíamos escapar y nunca decirle que habíamos cometido insecto. Y que yo tenía que pagar ese crimen, porque ella aún era menor de edad.—Me iré por un tiempo.

Su sonrisa desapareció.

—¿Qué? ¡pero si seremos padres, Tae!

—Lo seremos. Me ofrecieron un trabajo en otra ciudad en otro restaurante, volveré y mandaré dinero para el bebé.

The Unexpected|k.th [TERMINADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora