Desde que Jeongguk regresó a Seúl con su madre, no pudo quitarle los ojos de encima al peculiar hijo de los Kim.
Y desde que Taehyung conoció a Jeongguk poco a poco se fué confundiendo aun mas, pero entendió que lo suyo con Hoseok no iba más.
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—¿Qué haces, unnie?—preguntó la menor, bostezando.
La maestra de matemáticas no había asistido y tenían una hora libre, la cual SanA aprovechaba para dormir un rato echada sobre su mesa.
—Un dibujo—contestó con desinterés, agradeciendo que SanA no lo quisiera ver y cerrara sus ojos nuevamente.
—¿Es para tí?
—No lo sé, creo que sí—la miró de soslayo, justo cuando la menor bostezaba otra vez—. ¿Tienes mucho sueño?
—No, yo no estoy dormida Nong'Yim unnie, no digas... bobadas.
Nong'Yim quiso echarse a reír, puesto que nadie le estaba diciendo aquello, eso dejaba en claro, que en realidad si tenía demasiado sueño; si embargo, se le ocurrió otra cosa para ayudar a su amiga.
En vistas de que ahora nadie iba a molestarla por tener a su guardaespaldas personal, la mayor sonrió, comenzando a cantar con suavidad:
«Petit escargot Porte sur son dos Sa maisonnette. Aussitôt qu'il pleut Il est tout heureux Il sort sa tête.»
Nong'Yim sonrió al verla dormida, luciendo como la niña pequeña que tal vez seguía siendo; la cubrió con su abrigo y continuó dibujando, tratando de no pensar en nada más que el unicornio que trazaba con el lápiz en su mano derecha.
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—YoonGi, sabes que estás en mi casa, ¿verdad?
El chico no comprendió del todo las palabras del menor; ladeó un poco la cabeza antes de contestar con duda.
—¿Si?
—¿Y sabes que si quieres quedarte a vivir conmigo, no me molesta en lo absoluto, pero debes hablar con mi mejor amigo?—por toda contestación, solo obtuvo un silencio que denotaba entendimiento y disculpas—. Hoy el viene, ¿qué le dirás cuando te vea? O bien, ¿que debería decirle yo?
—Que tu y yo... no sé, lo veremos después.
Cuando Jimin se fué, hace varios años, él y YoonGi eran mejores amigos, a la vez que el menor lo era también de Taehyung. Pero la relación de YoonGi con Namjoon, o la de Jimin con Taehyung, era diferente por que no se la pasaban todo el día pegados como mugre y uña, ni tampoco sentían bichos raros en sus estomagos, sino que simplemente tenían una relación a base de cariño y respeto.
—Quiero que seas mi novio, Yoon—se dejó caer junto al otro chico en la pequeña cama. El mayor no dijo absolutamente nada, por lo que el peli-rosa continuó hablando—, sé que no te gusto tanto, y que no llamo tu atención. Pero ser solo tu amigo, besarnos, y dormir en esta cama diminuta no me ayuda para nada.
—Jiminie...
—Yo sé que te gustan los chicos altos, más varoniles, que te traten bien y que almenos les guste uno de tus artistas favoritos, o que no le moleste que te quedes dormido en el cine.