Me encontraba sentada en uno de los sillones de la recámara de Nicholas, y él estaba sentado en su cama. Se veía vacío, solo, como si una parte de él se hubiera esfumado junto con Kasumi.
No podía entender el dolor que sentía, gracias a que todos sentimos a distintos niveles y distintas maneras. Había experimentado el dolor de que alguien a quien amo se esfumara de la noche a la mañana, pero no sabía qué era que alguien ajeno a la familia de sangre se esfumara.
—¿Podrías contarme lo que sabes?—pregunté en voz baja.
—-¿No ve que estoy llorando?—dijo con voz temblorosa y quitándose las lágrimas de las mejillas con el revés de su palma.
—Bueno, esa parte es obvia, pero necesito que me lo cuentes para poder resolver este caso lo más rápido posible.
—Está siendo un tanto insensible, ¿no cree?—dijo mirándome con recelo.
—Sí, pero es necesario, no puedo permitir que los sentimientos nublen mi juicio, eso podría afectar la investigación del caso—dije acercándome hacia él y poniéndome de cuclillas frente a él.
—Pero duele.
—Sé que duele, pero ahora tienes que ser un poco frío, ayúdame a encontrar el asesino de Kasumi.
—Yo-yo la maté. Es mi culpa que esté muerta. Hace dos semanas recibí un mensaje, decía que mataría a Kasumi si no le daba la rutina que Kasumi ocuparía en la competencia de la próxima semana, pero me equivoqué de maleta y ella nunca lo recibió. Me equivoqué de maleta gracias a que todas las maletas de las chicas de patinaje artístico son iguales. Pero lo demás lo cumplí, envié la coreografía en código y en los dijes, justo como ella lo especificó—dijo tratando de no sollozar.
—¿Ella?—pregunté confundida.
—Sí, supe que la agresora era mujer porque una vez llamó, pero no colocó el filtro de voz y se escuchó su verdadera voz—dijo Nicholas.
—Eso es muy útil, ¿era la voz de una mujer de tu edad o más grande?—pregunté.
—Definitivamente era la voz de alguien mayor que yo, al menos alguien de la edad de mi mamá—dijo seguro de sí mismo.
—Okey. ¿Uso terminología de patinaje artístico?.
—Definitivamente sí, yo hago hockey, pero Kasumi me enseñó mucho...
—Lo que me acabas de decir aclara muchas cosas, gracias.
Bajé las escaleras hacia la sala donde se encontraba Maverick consolando a la señora Bore.
—Perdón por interrumpir, pero las cosas se están esclareciendo, Maverick, necesitamos ir a la pista dónde entrenaba. ¿Cree que usted y Nicholas nos puedan acompañar?—me dirigí a ambos.
—Claro, aunque nos tardamos aproximadamente una hora en llegar al sitio—dijo levantándose del sofá.
—Gracias, y no se preocupe por el tiempo—dije dando a notar mi gratitud.
Nos alistamos para salir en el auto de Maverick para ir a la pista. Y la señora Bore tenía razón, tomó aproximadamente una hora llegar a nuestro destino, pero el trayecto había sido bastante tedioso.
Llegamos y parecía ser un lugar bastante tranquilo, no había muchos autos en el estacionamiento. Caminamos un poco y llegamos a la pista.
Al pedir permiso en recepción para poder hacerle preguntas a los patinadores, nos informaron que ellos no podían decidir por los patinadores, así que nos dieron dos pares de patines de nuestras respectivas tallas y entramos a la pista.
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Las Notas del Crimen
Misteri / ThrillerAcostumbrada a tener una vida monótona dedicada únicamente a la música, su gato y su violín, Fahra Villan se ve partícipe de un asesinato al ser testigo de éste, instigando su vida a tomar un camino divergente al uniforme. La intriga, la curiosidad...