Cap 5

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—¡Dije que te callaras! —espetó Sasuke mientras robaba la pelota de Naruto, su viejo amigo, y la lanzaba al aro de básquetbol.
Naruto limpió las lágrimas de sus mejillas mientras luchaba por dejar de reír.

Falló miserablemente y cayó de rodillas cuando no fue capaz de seguir de pie.
—¡Cállate!
—¡No puedo… no puedo… creer… que ella… afeitara… tus piernas! —dijo
Naruto entre jadeos y risas. Bastardo. Afortunadamente él llevaba una camiseta para cubrir su ahora lampiño pecho y axilas. Oh, ella iba a pagar por esto.

—¡También se comió mi pastel! —dijo Sasuke, lo que en su cabeza era las
más seria traición. Ni siquiera le dejó lamer la cuchara para limpiarla y él había preguntado, varias veces. Maldita bromista. Ese pastel había olido tan bien. Su estómago sonaba solo de pensar en ello.

—Amigo, para alguien tan obsesionado con la comida eres afortunado de no ser gordo —dijo Naruto mientras continuaba luchando por controlar su risa.
Afortunadamente él ahora era capaz de estar de pie así Sasuke podía patear su trasero en este juego.

—No es suerte. Tengo un metabolismo acelerado y ejercito —dijo él,
lanzando otro disparo.
—¿Cuánto tiempo te mantuvo atado?
Sasuke lanzó una mirada hacia el hombre.
—No sé por qué encuentras esto tan gracioso.

Se supone que eres mi mejor
amigo. Debería indignarte que alguien tome ventaja así de mí. ¿Dónde está tu lealtad?
Naruto abruptamente dejó de reírse y arqueó una ceja.

—Tú contrataste dos estríper en mi fiesta de soltero para luego hacerme un depilado brasileño cuando estaba desmayado.
Sasuke se río. Oh, esa ciertamente había sido una buena noche. De hecho, él estaba bastante seguro que tenía fotos alrededor en algún sitio en su casa.

Durante toda la ceremonia Naruto había luchado en el altar mientras intentaba disimuladamente rascarse. De lo que escuchó a su esposa le había encantado tanto que andaba detrás de él para que se le hiciera otra vez. Decir que Naruto estaba reacio de permitir que cera caliente estuviera cerca de sus bienes era quedarse
corto.

—Nada de lo que puedas quejarte será peor de lo que tú has hecho a
alguien en todos estos años. De hecho, creo que Sakura es ahora mi heroína.
—Ella está muerta para mí —dijo él con un resoplido.
—Uh huh —dijo Naruto, robando la pelota y haciendo un tiro de mierda.

—¿Qué se supone que significa eso? —demandó Sasuke, tomando la pelota
de regreso.
Naruto se encogió de hombros.
—Solo parece que ella te gusta.
—Claro que me gusta —dijo él fácilmente antes de añadir—, cuando no está traicionándome es mi amiga.

—Es una amiga muy caliente de una manera muy linda diría yo —agregó
Naruto.
—También es eso —dijo Sasuke, rebotando la pelota—. Es agradable tener algo para entretener la vista. —Miró a Naruto—. No te mataría arreglarte un poco si vas a estar en mi presencia.
—Sí, intentaré hacer eso —dijo Naruto secamente.

—Ve que puedas hacerlo.
Después de unos minutos jugando, Naruto preguntó—: Así que, ¿está pasando algo entre tú y Sakura?
Sasuke apenas logró sostener la risa.
—¡Vamos! Ella es mi amiga. ¡No la veo de esa manera!

—Uh huh.
—No lo hago.
—Seguro.
Sasuke empujó la pelota hacia Naruto.
—¿Qué demonios se supone que eso significa?
Naruto se encogió de hombros mientras hacia otro tiro.
—Nada. Solo noté como la miras a veces.
—¿Oh? Ilumíname. ¿Cómo la miro?

Naruto bajó la mirada hacia la pelota mientras la había rebotar una, dos veces, y luego miró hacia arriba.
—Como si quisieras devorarla de arriba a abajo y matarías a cualquiera que se interponga en tu camino.
Sasuke soltó un bufido. Luego por si acaso resopló otra vez.

EL VECINO INFERNAL (Sasusaku)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora