Igneel no había visto a su hermana desde la mañana cuando al llegar al gremio se fue con Touya. Y no es que le preocupara por si algo le llegara a pasar, o que se perdiera. Confiaba en que su hermana podía defenderse, lo que le preocupaba era que fuera a volver a desaparecer.
Sabía que era tonto pensar en eso. Pero no quería pasar por el mismo estado de ansiedad otra vez.
-¡NI-SAN!- Igneel relajo sus músculos tensos por la presión que ejercía inconscientemente por el estrés y volteo a ver a su hermana.- Te tenemos una propuesta.
Igneel se cruzo de brazos y negó con la cabeza, esto iba a ponerse feo para él y su tranquilidad.
-¿Qué es lo que quieren?- Igneel hizo un énfasis en el plural, no tenía ni la menor idea de lo que su hermana estaba tramando y no quería empezar a discutir desde tan temprano.
-Touya-kun quiere unirse al entrenamiento- Igneel iba a negarse, no quería a ninguno de los miembros del gremio mientras entrenaba con su hermana, tenía que concentrarse en su entrenamiento y en el de Nashi. Pero antes de poder decir nada, Nashi lo interrumpió.
>>Antes de que te niegues, trajimos una ofrenda.- Igneel alzo una ceja, incrédulo.
-No creas que vas a lograr comprarme- Igneel se volteo dándole la espalda a su hermana y al estúpido plan que tuviera.- Sabes que no lograras que cambie de opinión, así que rindete de una vez.
Nashi sabia que iba por buen camino, su hermano intentaría ignorarla como lo estaba haciendo ahora para no caer en la tentación. Con una gran sonrisa Nashi volteo hacia la entrada donde Touya sostenía una enorme copa de cristal con helado de vainilla y cerezas regadas sobre todo el dulce. Nashi rio bajito al ver la nariz de su hermano moverse como si fuera un conejo al percibir el olor del helado.
Nashi sabía que la única debilidad de su hermano era el helado de vainilla casero, pero no podía ser cualquiera. Igneel era muy quisquilloso con la comida, no le gustaban las cosas muy dulces, pero tampoco sin azúcar.
Touya coloco el helado al lado de Igneel, pero este reacio y terco, volteo la cabeza al otro lado para no ver el helado.
-Es una pena.- Touya dijo con una falsa voz triste.- Entonces tendremos que darselo a alguien más, tal vez a Simon o a Silver.- Igneel se puso rígido nuevamente ante la idea de regalar ese asombroso helado a esos ineptos. Touya suspiro dramático.- Y tanto que se había esforzado Nashi-chan para poder hacerlo. Ni modo, que se le puede hacer.
Touya se levanto y alargo los brazos con la intención de tomar el helado he irse, sabía que había sido una idea un tanto tonta y muy absurda a su parecer, pero Nashi estaba 100% segura de que funcionaria, y él no perdía nada con intentarlo. Pero, antes de poder agarrarlo la mano de Igneel se lo impidió, Touya volteo a verlo, pero Igneel seguía viendo hacia otro lado.
-El entrenamiento inicia al medio día, tienes que llevar una botella de agua y haber comido algo ligero para que no te desmayes durante este; yo curare las heridas que se hagan, pero si caes desmayado ahí te dejare hasta que un lobo o un oso te coman.- Igneel soltó a Touya quien sonreía tanto que pareciera que sus labios casi tocaban sus orejas.- Y deja el helado donde esta.
Touya aparto las manos del helado y fue corriendo hacia Nashi, ambos se abrazaron y gritaban mientras brincaban felices. Los demás miembros del gremio los veían como dos locos.
-No puedo creer que haya funcionado.- Touya tenia agarrada a Nashi por los hombros mientras la agitaba alegre de su logro.- Eres una maga Nashi.
Nashi sonreía por las tonterías que hacía Touya al estar alegre. Mientras en una de las mesas del gremio, un pelirrojo miraba la escena con celos y un peliazul parecía enojado; últimamente Touya estaba muy pegado a Nashi y eso no les terminaba de encantar.
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Fairy Tail- The return of a Fairy
Fanfic19 años después de la inexplicable desaparición de Lucy, una encapuchada llega al germio pidiendo la ayuda del maestro. Lo que más llamo la atención de los miembros no era el hecho de que Loki iba con ella, sino el enorme parecido que tenía con su a...