- ¡Aquí estás!- exclamó visiblemente disgustado el Profesor Evans- Por lo menos, por una vez, te levantaste temprano. Te espero en el campo de tiro, en cinco minutos.
Miró de reojo a Asmodeus y se fue, dando un portazo.
Tthor respiró profundo y con un hondo suspiro, dijo:
- Volvimos a la vida real…
Lee- Won lo miró sonriente. Tthor dio un paso hacia la puerta pero Lee- Won lo detuvo.
- ¡Búscame, más tarde! Tengo algo que mostrarte…
Tthor estuvo toda la mañana distraído, pensando en las cosas que había vivido la noche anterior junto a Lee- Won. Y mientras tensaba el arco, por enésima vez, ante la mirada glacial del Profesor Evans, se preguntó qué sería eso que Lee- won quería mostrarle.
Cuando llegó el mediodía y Tthor lanzó, sin éxito, la última flecha, el Profesor Evans pareció darse por vencido y dijo, visiblemente alterado:
- ¡Hora del almuerzo!
Tthor empezó a juntar las flechas regadas cerca suyo.
- ¡Y no quiero verte en toda la tarde! He tenido suficiente de tu torpeza por hoy.- bramó Evans, desapareciendo en las caballerizas.
Tthor estaba frustrado. Ordenó las flechas en el carcaj y guardó los arcos, apilándolos en un gran cofre de madera.
Lee- Won, agazapado en un árbol cercano, lo observaba en silencio, con una leve sonrisa en los labios y una mirada brillante y emocionada. Había estado gran parte de la mañana, al igual que Tthor, con su mente perdida y distraída. Revivía, constantemente, las palabras que Tthor le había dicho en el túnel.
-“…Si algo malo te pasara…, yo no podría soportarlo. Sin ti…a mí no me interesa ser Rey…”
Y tampoco podía evitar que el corazón se le acelerara cada vez que recordaba la cercanía del muchacho. Estaba visiblemente nervioso y se mordía el labio constantemente.
Cuando vio que Tthor ya había acabado de ordenar todo, corrió hasta él.
- ¡Tthor!- lo llamó Lee- Won, con una amplia sonrisa.
- ¡Hola!- le dijo Tthor, dando un suspiro, frustrado.
- ¿Qué pasa? ¿Algún problema?
Tthor lo miró, entrecerrando los ojos.
- No, ningún problema, salvo que no he logrado dar en el blanco ni una sola vez. Ni siquiera me aproximo con mis flechas a los árboles. El Profesor Evans ya no sabe qué hacer conmigo.
- Es por la luz del sol…No logras ver el blanco.- lo animó Lee- Won- Lo harás mejor en un día nublado.
- El problema no es solo el sol. El problema es el Profesor Evans…
Lee- Won lo miró con curiosidad. Tthor se le acercó y le dijo, casi en un susurro:
- Me pone nervioso. Me aterro cuando lo tengo cerca. Me paralizo…
Lee- Won no daba crédito a lo que su amigo le contaba.
- Tthor, enfrentas lobos fenrir y baldanders y vuelas con grifos…
- Ninguno de ellos me da miedo…- confesó Tthor, encogiéndose de hombros- Sí me ponen nervioso y siento que me sube la adrenalina al enfrentarme con ellos pero…con el Profesor Evans es distinto. Siento su odio y ese odio de alguna forma me paraliza. Y no logro reponerme a eso…
Lee- Won lo escuchaba con atención. Lo miró por unos instantes y luego caminó hacia el cofre, en silencio. Volvió a pararse cerca de Tthor con un arco y una flecha. Se lo entregó y le dijo:
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TTHOR PRAYER Y LA PAILA DE ORFFELIOS
FantasyLibro 1 de la saga "TTHOR PRAYER" Tthor es un joven de trece años quien por su aspecto débil y su tartamudeo sufre constantes humillaciones en su casa y en la escuela. Pero pronto descubrirá que es descendiente de una raza milenaria y deberá afron...
