Según todos los adultos con los que he tenido el gusto de conversar, la preparatoria es la mejor etapa en la vida de una persona; ahí conoces a los amigos con los que estarás para siempre, aprendes para lo que eres bueno y para lo que no, obtienes conocimientos que te servirán en el futuro, encontrarás a tu primer amor y, ¿por qué no?, tendrás relaciones sexuales con alguien por primera vez. Suena como un sueño, y si los adultos lo dicen entonces debe ser verdad ¿no?
Quizá sea cierto para un reducido número de jóvenes que cuando crezcan lo divulgaran y lo venderán como propaganda, pero la realidad es que muchos vivimos una preparatoria bastante calmada, con momentos significativos, claro, sin embargo no diremos el típico "quisiera volver a esos días". Es probable que contemos las mismas anécdotas un domingo en la tarde con una cerveza de por medio; si me preguntas a mí no tuvo mucha diferencia a la primaria o secundaria: estudiar, hablar, hacer tareas, tontear un poco, graduarse.
Ahora, si le preguntas a ESE chico, es seguro que te diga que odia completamente esta etapa, solo ha cursado el primer año pero es suficiente para detestar la preparatoria.
¿De qué hablo? De la vida de Choi Soobin ¿Qué que tiene de malo? Comencemos desde el principio.
Choi Soobin tuvo una infancia difícil, su madre siempre lo presionó para ser el mejor de su clase y cuando le enseñaba su boleta llena de dieces parecía insatisfecha, como si no fuera suficiente tener la máxima nota, debía ser aún más perfecto pero para un niño era imposible, lo único que podía hacer era no causar problemas. Por otro lado, su padre nunca estuvo, recuerda haberlo visto un par de veces cuando era pequeño y al crecer simplemente dejó de verlo; en algún momento sus padres se divorciaron -quizá cuando él tenía diez- y las últimas palabras que escuchó de él fueron "solo puedes llamarme en una verdadera emergencia". Por este motivo su mamá consiguió empleo y su tiempo en casa se redujo considerablemente pero la presión no.
Al final, creció rodeado de libros y cuadernos, no me malentiendan, adquirió cierto cariño al estudio, le gustaba que los maestros y sus compañeros lo halagaran por su inteligencia ya que en casa no lo hacían; se sentía feliz cuando se peleaban por formar parte de su equipo en los trabajos o si alguien le pedía sus apuntes porque eran los mejores. Pero las personas cambian, al crecer empiezas a mostrar tus inseguridades de manera misteriosa y la verdad era que los niños comenzaron a sentirse menos por la gran inteligencia de Soobin, por lo que surgió la necesidad de degradarlo al mismo nivel que ellos.
Lo primero fue ponerle una etiqueta, y luego de una búsqueda implacable se decidieron por "nerd"; cuando te repiten algo muchas veces terminas por creerlo, así que para cuando entró a la preparatoria era el perfecto estereotipo: lentes en su rostro, uniforme impecable, zapatos pasados de moda, ningún amigo (aunque esto era más bien porque su madre le dijo que no debía tener distracciones), un corte de cabello irregular, libros entre sus brazos y, claro, un letrero que dice "patéame" en la espalda.
Entonces, su primer año de la preparatoria fue un infierno, ya no eran niños jugando a dejarlo fuera de todo o tirarle tierra cuando estaban en el patio, sino jóvenes conscientes; todos en su salón le hacían la vida imposible, también el equipo deportivo, las porristas, los de último año y recientemente los de primero. Lo molestaban con letreros, le arrojaban balones, tiraban sus libros, le quitaban sus lentes, lo rociaban con bebidas, escondían su ropa saliendo de gimnasia, lo golpeaban con toallas húmedas en las duchas, no lo elegían para nada, arruinaban sus apuntes, y la lista sigue y sigue. Y todo por ser inteligente y demostrarlo. Los maestros no son ajenos a esta situación pero es más fácil ignorarlo que tener que reprender a media escuela, sin mencionar que la frase "acoso escolar" conlleva a un gran proceso para los directivos.
Los dos meses que lleva en segundo no han sido diferentes, a excepción de su clase que cambió ligeramente porque algunos compañeros no lograron pasar de grado; entró a su salón quince minutos antes de que sonara la campana, se sentó al frente y abrió su libro para adelantarse en las lecciones. Las evaluaciones serían pronto por lo que debía esforzarse más que los demás para conseguir su promedio perfecto y no decepcionar su madre; pasaron los minutos y con ellos el salón se fue llenando, algunos chicos aprovechaban que estaba hasta el frente para golpearlo con sus mochilas o directamente darle un zape en la nuca.
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MI REFELJO DE TI || YEONBIN
FanfictionEl nerd Choi Soobin empieza a vivir su cliché con el chico malo Choi Yeonjun. ADVERTENCIAS: -Temas sensibles de violencia (varios tipos). Leer bajo su propio criterio. ~AU ~Personalidades cambiadas
