Capítulo 49

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Volvió a su lugar y vio su promedio: 9.
No eran centésimas o décimas, sino un punto completo. Empezó a tener dificultades para respirar, no quería hacer una escena en el salón pero quería vomitar; pensó en su madre y le dio tanto miedo imaginarse lo que diría, lo decepcionada que iba a mostrarse.
Por años creyó que lo único para lo que era bueno era la escuela, y se convenció de que debía ser el mejor y tener un promedio perfecto para ser alguien importante y que su familia lo quisiera, había abandonado el sueño de tener pasatiempos y amigos para dedicarse de tiempo completo a estudiar, ver ese promedio significaba que no era suficiente, que había perdido lo único suyo. ¿Pero por qué?

Lo primero que pensó fue en echar culpas, para el ser humano es más fácil culpar a alguien más antes de a si mismo; lo que había cambiado desde el último periodo de evaluación hasta el momento era su nueva relación con Yeonjun.
Desde que lo conoció comenzó a descuidar sus estudios y pasar tiempo con él, en algún momento dejó de prestar atención en clases para dedicarse a observar a su compañero, e incluso prefirió saltarse clases para estar con él.
También culpó a su maestra de valores, sino hubiera hecho esa tonta dinámica de las hojas de papel no hubiera tenido contacto con Yeonjun.

Luego pensó que no estaba bien lo que pensaba, su vida era más divertida ahora que tenía a Yeonjun a su lado, apreciaba cada momento que pasaban juntos y las experiencias lindas que guardaba en su corazón, quería mucho a Yeonjun como para culparlo de eso; si lo hacía era como despreciar todo lo que vivieron.
Suspiró y trató de calmarse, debía pensar en un plan para evitar que su madre se enterara de sus calificaciones, tal vez si tiraba la boleta en algún lugar lejano y esperaba al promedio al final del año y así solo debía recuperar su promedio perfecto de 10 y esperar que no lo mataran por tener 9 punto y algo en la graduación.

Sonó la campana, era momento de ir a educación física, Yeonjun lo esperó parado a su lado y cuando sus miradas se cruzaron le sonrió.

-Mira esto- le enseñó su boleta, sus calificaciones habían mejorado demasiado, su promedio final era de 8.9- Mi mamá se pondrá muy feliz.

-Wow, en serio mejoraste demasiado- se emocionó con su amigo.

-Si, y todo gracias a ti- le pasó el brazo por arriba de los hombros, obligándolo a agacharse un poco- Estudiar contigo hizo que las cosas fueran más fáciles, te debo mucho.

-No es para tanto- se avergonzó por la cercanía de sus rostros- Me alegra que tus calificaciones mejoraran.

-¡Ya sé!- lo soltó y se la paró enfrente- Tengamos una cita, hace mucho que no salimos solo los dos.

-¿Una cita?

-¿No quieres?

-Si, si quiero- apartó la mirada con pena- Vamos.

-Entonces no hagas planes después de la escuela.

-Bien.

Durante deportes jugaron fútbol, en realidad Soobin no jugó, ningún equipo lo seleccionó; Yeonjun fue elegido y obligado a participar, de lo contrario se habría quedado sentado hablando con Soobin.
El de lentes estaba apartado en las gradas, las chicas del salón hablaban entre ellas y veían el partido, apoyaban a algún equipo o miembro de este. Arin se separó de su grupo de amigas y fue hasta Choi.

-Parece que por fin te supere- le comentó y se sentó a su lado.

-Si, felicidades- no quería recordar el tema de las calificaciones y tampoco quería parecer envidioso- Eres la número uno de la clase, te lo mereces.

-Estoy feliz pero no lo siento como una victoria limpia- suspiró- Noté que suspendiste dos exámenes, si los hubieras hecho no habría manera de ser la número 1.

MI REFELJO DE TI || YEONBINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora