Cuando no se tiene ni un solo amigo y tus padres están ausentes, las personas caen en vicios como el alcoholismo, el tabaquismo o la drogadicción; otros desarrollan trastornos como depresión, ansiedad, anorexia, bulimia. Algunos comienzan a tener conductas violentas o autodestructivas pero también hay casos menos graves como el de Soobin.
Él se envició con el maldito anime, los 2D, los monitos chinos, como le quieran decir; todo comenzó los primeros años donde recibió acoso, osease a los 11, en ese entonces solamente se la pasaban repitiéndole la palabra "nerd" en el rostro y lo marginaban como si tuviera una enfermedad sumamente contagiosa. Un día volvía de la escuela pero por casualidad pasó fuera de un lugar donde vendían electrodomésticos, en las vitrinas había televisores de todo tipo por lo que llamaron su atención de inmediato.
Escuchaba muy poco lo que decían pero solo le hizo falta oír "Si crees en tus sueños, te demostraré que puedes lograrlos sólo trabajando duro " de un chico que vestía con una extraña pijama verde para sentirse conmovido, nunca nadie le había dicho algo que lo dejara tan marcado.
Esperó un rato hasta que supo el nombre del programa, luego corrió a casa para encender la vieja televisión de su madre y por milagro divino estaban dando un maratón. Desde ahí comenzó a amar el anime, muchas veces le decían justo lo que necesitaba para seguir con su día a día; este pasatiempo fue descubierto por su mamá y lo reprendió horrible por ver eso en lugar de estudiar, fingió dejarlo pero solamente tuvo cuidado de no verlo cerca de ella y cuando tuvo acceso a internet se le abrió el mundo. Quizá sea un nerd y para rematar un otaku de closet pero por lo menos se baña y no gasta dinero en cosas inútiles que le destruyen los órganos internos; aunque no compra mercancía porque no quiere que su madre lo vuelva a castigar pero su computadora y teléfono son sus aliados.
El capítulo terminó y como siempre le dejó un buen sabor de boca, miró el reloj de su mesa dándose cuenta que eran las 12:23 p.m. Sabía que tenía que darse un baño e ir a la escuela para su improvisado compromiso con Yeonjun, ¿en serio lo estaría esperando? Es decir, no acordaron una hora y el concepto "después de mediodía" era muy ambiguo para ser tomado en serio.
Se sentía nervioso, sin mencionar lo asustado; le costaba trabajo pensar que alguien como Choi Yeonjun siquiera lo considerara humano, peor hacerse la idea de que le gustaba. Pero "gustar" también es bastante ambiguo, después de todo ¿Qué es gustar?
A Soobin les gustan muchas cosas: el anime, estudiar, los erizos, la carne, cantar cuando nadie lo está viendo; también le gustan algunas personas como su madre, su viejo maestro de matemáticas que le dijo que llegaría lejos, su vecina que siempre le desea un buen día, el empleado de medio tiempo de la tienda que lo recibe con una gran sonrisa, el dueño de la tienda de electrodomésticos que no cambió el canal de televisión cuando lo vio pegado al vidrio. Le gustan muchísimos personajes de anime, lugares lindos, mirar el cielo, la acumulación de nieve, etcétera.
Pero no recuerda nunca haberse sentido atraído por alguien como para decirle abiertamente "me gustas"; por lo general la gente de su edad, y rangos cercanos, le aterra porque son malos con él; lo golpean, lo encierran, lo molestan, le gritan, se burlan de él, y menosprecian su existencia como si tuviera algo de malo que él hubiera nacido. Siempre ha tratado de mantener todo eso lejos de su mente, pensar lo menos posible en las causas y consecuencias y dar lo mejor de sí mismo para llenar las expectativas de su mamá y las propias.
Se levantó de su cama, tomó una muda de ropa limpia y se metió en el baño para darse una ducha; cuando salió recogió la basura de su cuarto y se arregló el cabello. No sabía a qué tipo de experiencia iba a exponerse al lado de su compañero de clases y quería estar preparado para todo.
Se puso unas zapatillas deportivas junto un pantalón cómodo, una camiseta holgada de color blanco con las mangas largas. A diferencia de los nerd que aparecen en el buscador, Soobin se viste bastante tranquilo sin tener un estilo en particular, aunque su madre le ha comprado demasiadas camisas para el futuro, otra cosa que le gusta es el estilo simple.
Tomó su billetera, puede que su padre no le hable para casi nada pero ha sido responsable en enviar dinero para ayudar con los gastos, podría decirse que su mamá solo trabaja por orgullo. Dinero, sus lentes, las llaves de su casa, un reloj de muñeca, su celular ¿Qué más puede llevar? Tampoco quería empacar mil cosas y que resultara solo una charla casual. Debió preguntar el plan, ni siquiera tenía su número para cancelar ¿y si no iba? Su responsabilidad moral no lo dejaba hacer eso.
Incluso si almorzó con Yeonjun el resto de la semana este nunca le dijo una hora precisa y tampoco cual era el plan, de hecho no había tocado el tema en lo absoluto para no presionar a Soobin.
A la 1:34 salió de su morada para dirigirse a la escuela, tenía la ventaja de la cercanía por lo que podía ir caminando, también era una desventaja cuando sus compañeros lo acosan por cuadras enteras hasta que algún vecino se apiada y los reprende. El clima era muy bueno, parecía que la tormenta del día anterior desapareció de un segundo a otro, mejor dicho de un día a otro, por lo que el paraguas no fue necesario.
Al acercarse a su destino pudo ver una motocicleta, se frenó en seco pensando en regresar, es cierto que Yeonjun se ha comportado amable con él e incluso lo defendió el otro día pero no puede evitar recordar la primera vez que pasó por algo similar con otra persona. Fue antes de entrar a la preparatoria y es algo que prefiere dejar enterrado entre sus peores recuerdos.
Suspiró y enderezó su postura antes de retomar su marcha, llegó algo apenado a la entrada de la escuela donde el otro chico estaba apoyado; tosió ligeramente para que su presencia fuera notada ya que el contrario veía la pantalla de su celular.
- Viniste- Yeonjun se acercó un par de pasos pero dejó distancia entre ellos.
- Hola- saludó con la cabeza agachada tratando de no mirar a la otra persona- ¿Esperaste mucho?
- Podría esperar más tiempo- murmuró y regresó a donde estaba su moto para sacar un casco extra del compartimento, miró a Soobin y sonrió- "Todos los pasajeros arriba de la motocicleta deberán usar casco" eso dice la ley de tráfico y vamos a cumplirla- le extendió el objeto al contrario.
Choi Soobin se desconcertó demasiado, ¿Dónde salió otro casco? ¿tuvo uno de repuesto todo este tiempo? Lo tomó con inseguridad y volvió la mirada a su compañero de clases; lo primero que pudo notar fue la diferencia entre ambos protectores: el que le había entregado era amarillo, de esos que se ajustan debajo de la cabeza y que protegen sobre todo la parte de atrás de la cabeza. El del piloto era el típico de motociclista que cubre todo y tiene una especie de cristal oscuro en frente.
Yeonjun abordó el vehículo y esperó pacientemente a que el otro imitará la acción. El de lentes volvió a dudar, los gestos amables lograron confundirlo más que cuando empezaron a golpearlo sin razón aparente.
No quería confiar en él pero le daba miedo rechazarlo a estas alturas de la vida, la irá humana solo le ha traído problemas y provocar el enojo de alguien es capaz de hacerle frente a los temibles siete no era buena idea.
Se puso el casco y lo ajustó de forma que no se moviera ni un poco, luego se acercó a la moto y pasó su pierna derecha por encima del asiento; estaba dudoso respecto a donde poner sus brazos para sujetarse, tenía la respuesta justo delante de él, el único cuerpo del que se podía sostener era Choi Yeonjun. Suspiró y con poca fuerza sostuvo la chaqueta de cuero tratando de no depender tanto de su compañero.
- ¿Listo?- le preguntó antes de acelerar.
- Si.
Y así emprendieron el viaje a un lugar desconocido, Soobin deseaba mucho volver a casa pero también era humano, y todos los humanos sienten curiosidad por lo extraño. Si, tenía miedo de que fuera un engaño y solo buscara humillarlo pero muy en su interior siempre había querido lo que los chicos de su edad tienen.
Decidió confiar una vez más en alguien, deseando no arrepentirse más adelante.
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Gracias por leer✨
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MI REFELJO DE TI || YEONBIN
Fiksi PenggemarEl nerd Choi Soobin empieza a vivir su cliché con el chico malo Choi Yeonjun. ADVERTENCIAS: -Temas sensibles de violencia (varios tipos). Leer bajo su propio criterio. ~AU ~Personalidades cambiadas
