Cualquiera pensaría que era suficiente mojarlo con el agua sucia pero no, el capitán del equipo lo golpeó en el estómago un par de veces hasta que Soobin cayó al suelo y luego todos juntos lo patearon, no con ganas de herirlo realmente pero si querían dejar un mensaje; Choi aprendió que en esas situaciones debía proteger su cabeza y rostro, si lo lastimaban mínimo no sería tan evidente.
El castigo no duró más de tres minutos y podría parecer poco, yo nunca he soportado que me pateen por ese tiempo pero supongo que no es algo que se pase rápido; para cerrar con broche de oro el mayor jaló del copete al de lentes para obligarlo a levantarse y verlo.
- Niño, me agradas- murmuró sin gracia- Se nota que eres una buena persona por lo que voy a darte un consejo- lo soltó- Ese perro guardián que ha comenzado a cuidarte es peligroso, su papá está en la cárcel y solo con verlo puedes saber que no es una buena compañía. Cuando se aburra de ti va a tirarte.
Volvió a palmearle el rostro y lo dejaron solo, le tomó un segundo reaccionar y echarse a correr, si sus libros y cuadernos se arruinaban sería un problema para sus estudios. Al llegar a su casa improvisó un tendedero que atravesaba toda la sala y ahí colgó todo para ponerlo a secar con el secador de cabello de su madre.
También se duchó para evitar pescar un resfriado, todo eso le tomó menos de diez minutos, es impresionante la velocidad con la que trabaja el cuerpo y el cerebro cuando es algo importante para uno mismo. Se sentó un segundo en el sillón cuando alguien llamó a la puerta.
Se levantó con cansancio, en su experiencia viviendo en ese vecindario podría tratarse de alguna vecina que le pediría un favor, nunca esperó toparse con Yeonjun que lo miraba entre molesto y confundido.
"El hospital" recordó y se avergonzó, bajó la cabeza y no le quedó de otra más que hacerse a un lado para dejarlo entrar.
Su compañero entró y al ver el desastre no pudo evitar preguntarse qué ocurrió, sin mencionar que el de lentes se sujetaba el costado izquierdo.
- ¿Qué pasó? Pensé que iríamos a ver a Tae- preguntó con un tono comprensivo, no sonaba como alguien recriminando algo.
- Lo siento, surgió algo- mintió y desvió la mirada, su mentira no duró mucho.
- ¿Qué le pasó a tus cosas?- con cuidado tocó uno de los libros que seguía húmedo.
- No quiero hablar de eso- se puso a la defensiva y cruzó los brazos- Y ya no quiero ir al hospital.
- ¿A qué se debe el cambio de opinión?- se le acercó y lo miró con paciencia- ¿Qué no me estás diciendo?
- Nada- se alejó y le dio la espalda- Solo que no es mi amigo así que no es necesario que vaya. Solo vete- volvió a mirarlo- Por favor.
- Claro, le daré tus saludos a Tae- suspiró, se le veía notoriamente decepcionado- Nos vemos en la escuela.
Yeonjun salió de la casa, Soobin volvió a sentarse y recordó la expresión dolida de este; se sentía mal por haberle hablado de mala manera cuando solo trataba de entender sus motivos, ya tendría el día de mañana para disculparse.
Recogió todo su desorden y comenzó a hacer su tarea antes de que su madre regresara, así pasó la tarde y cuando finalizó se movió a la sala de estar para esperar a su mamá; no encendió el televisor pero sí vio un poco de anime en su teléfono celular. La persona que esperaba llegó a las ocho de la noche, temprano a comparación de otros días, y trajo un bolsa con comida china.
El de lentes le sonrió y le dio la bienvenida pero en lo que la mujer se adentraba a la casa hizo un mueca y arrugó la nariz. Soobin se preocupó "¿será que huele a agua sucia?"
- Soobin ¿compraste alguna loción?- preguntó ella mientras ponía las cosas en la mesa- Huele muy bien, como a brisa marina o algo así.
- ¿En serio? No lo noté.
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MI REFELJO DE TI || YEONBIN
Fiksyen PeminatEl nerd Choi Soobin empieza a vivir su cliché con el chico malo Choi Yeonjun. ADVERTENCIAS: -Temas sensibles de violencia (varios tipos). Leer bajo su propio criterio. ~AU ~Personalidades cambiadas
