A diferencia de otros días no fue directo al salón, la noche anterior antes de irse a dormir recibió un mensaje de Yeonjun donde le pidió que se vieran en el invernadero temprano, caminó con cuidado esperando que ninguno de sus compañeros lo vieran porque luego podría meterse en su lugar favorito y destruirlo solo para hacerlo miserable. Tenía suerte de que habían dejado de meterse con él.
Llegó y se percató de que ya estaba abierto, suplicó que fuera su compañero el que estuviera dentro y con algo de miedo fue entrando; encontró al motociclista de espaldas terminando de subir un par de macetas a la mesa, no quiso hacer ruido pero al cerrar la puerta esta sonó que llamó la atención del otro.
- Hey, llegaste- habló mientras daba media vuelta para verlo.
Soobin rápidamente notó dos cosas que estaban fuera de su lugar habitual, lo primero fue la muñeca derecha vendada y lo segundo la gran cortada cerca de su ojo izquierdo. No pudo evitar preocuparse y recordar que fue igual que la última vez que lo acompañó a casa y lo llamaron de la nada.
Se acercó hasta él y por inercia colocó su mano cerca de la herida para tratar de valorar el daño; sin embargo retrocedió con timidez cuando la cercanía le dio un golpe en la cara. El otro Choi aclaró su garganta y ocultó una sonrisita de felicidad máxima.
- Buenos días- siguió hablando, desviando el tema- Conseguí un par de palas, regadera y tierra, podemos usarlo para iniciar. Estaba pensando que podemos abrir el techo para que pegue el sol pero debemos investigar bien cuales pueden estar expuesta y cuáles no.
- Hice investigación anoche- desvió la mirada con vergüenza al recordar lo que descubrió sobre regalar flores- Por cierto, ¿qué te pasó?
- ¿Recuerdas a aquellos chicos de los que te hablé?- asintió- Escaló un poco, nada de lo que tengas que preocuparte- se le acercó para despeinarle el cabello y tranquilizarlo.
- ¿Seguro?- sus ojos conectaron un par de segundos, la atmósfera cambió un poco y el aire se volvió más ligero.
- Si, lo último que quiero es que te involucres y salgas lastimado.
Estaban muy cerca, quizás solo un paso los separaba, se miraban el uno al otro sin decir una sola palabra. Las plantas quedaron en segundo plano al igual que el sitio donde se encontraban, solo ellos dos existían en ese momento.
El aroma de Yeonjun invadió las fosas nasales de Soobin, quería retroceder pero sus pies no se movían en lo absoluto también quería acercarse más pero el miedo no se lo permitía.
Recordó una vez cuando era niño, regresaba de la escuela con su papá (esto un par de años antes del divorcio) pero el hombre iba hablando por teléfono de manera que no estaba haciéndole caso al menor. Un ruido llamó la atención del pequeño Soobin, dentro de una caja en el camino había un gatito abandonado, o eso parecía, el corazón del niño se derritió por la ternura así que se separó de su padre para ir por el animal y criarlo.
Al levantarlo del lugar se sintió feliz, imaginó la vida al lado de su nuevo amigo pero su fantasía se vino abajo cuando un gato de mayor tamaño lo atacó; la madre del pequeño llegó para salvarlo y lastimó mucho a Soobin. El señor Choi lejos de darle palabras de confort al niño que lloraba de dolor lo culpó por ser descuidado y separarse de su lado, incluso lo asustó diciendo que tendrían que vacunarlo contra la rabia porque los animales callejeros están sucios.
En casa las cosas no fueron mejores, su madre también lo regañó y le expresó que jamás podría tener una mascota porque odia a los animales. Al final su pequeña acción trajo consecuencias, sus papás se pelearon entre ellos y su padre se fue a dormir a otro lado.
En este momento se sentía un poco similar, temía que si comenzaba a acercarse y abrirse a Yeonjun (como con aquel gatito) entonces pasaría algo grande que volviera a lastimarlo y tuviera repercusiones que cambiarán su vida. No sería la primera, ni la segunda vez, sino la tercera y no sabía si su corazón y mente soportarían otro golpe.
A su vez le era imposible no sentir algo diferente por su compañero, desde que comenzaron a hablar sus acciones coinciden con sus palabras y lejos de desconfiar de él le dan ganas de volverse más cercanos. Temía de “la mamá gato”, existen muchas cosas que desconoce de él, a kilómetros podía darse cuenta de que Choi Yeonjun se empeñaba en mostrar únicamente cosas buenas y eso lo aterrorizaba más, ¿qué tan malo era aquello que lo oculta para hacer ese esfuerzo sobrehumano?
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MI REFELJO DE TI || YEONBIN
Hayran KurguEl nerd Choi Soobin empieza a vivir su cliché con el chico malo Choi Yeonjun. ADVERTENCIAS: -Temas sensibles de violencia (varios tipos). Leer bajo su propio criterio. ~AU ~Personalidades cambiadas
