Capítulo 52

50 13 0
                                        

-Eres un idiota- fue lo que Beomgyu le dijo en cuanto los alcanzó.

Nadie agregó nada, ni siquiera miraron a Yeonjun al momento que se reincorporó en el grupo, caminaron en un silencio incómodo hasta llegar al hogar de Choi. Subieron la escalera lateral y se quedaron en la habitación del chico.
Ocuparon distintos lugares en el cuarto e hicieron cosas en individual, el dueño de la casa se quedó junto a la ventana y tras suspirar con enojo decidió romper el hielo.

-Tenía que hacerlo, se los dije antes. Ya no puedo estar cerca de Soobin- estaba exaltado, como si lo hubieran acusado de algo y tratará de probar su inocencia- Si seguimos juntos, su vida va a ser un infierno.

-Yeonjun- Tae tomó la palabra- Eres un cobarde, ¿en serio tan poca cosa te hizo temblar?

-¿Te parece poca cosa?- se le acercó- Su madre...

-El papá de Beomgyu me amenazó con su arma una vez y mis padres me echaron de casa y no tengo idea de qué diablos va a pasar con mi vida- lo interrumpió- ¿Me viste terminar con Beomgyu por eso? No, verdad. No uses excusas para ocultar tu cobardía.

-¿Mi papá te amenazó con la pistola?

-No entiendes, Tae- siguió Yeon- Quiero protegerlo.

-¿Y qué es lo que Soobin quiere?

Se miraron fijamente, parecía que iban a pelearse; se acercaron un paso. Kai se puso en guardia dispuesto a separarlos si hacía falta.
La señora Choi entró en la habitación con una bandeja de bocadillos, notó la tensión y aclaró su garganta.

-¿Qué pasa, chicos?- cuestionó y se alejaron- Les traje comida.

-Creo que lo mejor será irnos- comentó Gyu- Tae va a quedarse en mi casa hoy, así que vámonos- avanzaron a la ventana- Gracias por recibirnos.

-Buenas noches, señora Choi- Huening se despidió y salió.

-Mañana vendré a ayudarla por la tarde- Kang se comportó muy amable y también se fue.

Se marcharon y dejaron solos a madre e hijo, ella se sentó en la cama y lo invitó a tomar asiento a su lado.
Le pasó el brazo por los hombros y lo obligó a recargarse en su hombro.

-Hijo, escuché su conversación, lo siento por eso.

-Esta bien, las paredes son delgadas- junto sus manos sobre el regazo- Si soy un idiota, lo empujé y estoy seguro que Soobin lloró, no solo soy idiota, soy una basura.

-No tienes que hacerle caso a la madre de Soobin, ¿lo sabes, no?- lo miró.

-Ya sé pero no quiero poner en un aprieto a Soobin, creo que su mamá es lo único que tiene.

-No es cierto, los tiene a ustedes.

La conversación terminó, durmieron juntos como cuando el chico era pequeño y el señor Song no volvía a casa.
Pero ¿de qué hablan todos? ¿Por qué meten a la mamá de Soobin? Bueno, ya les explicó.

Tenemos que volver al fin de semana, unos minutos después de que Soobin fue arrastrado por su padre por toda la plaza comercial; pensó en seguirlos por el lugar pero se detuvo, los recuerdos de su propio padre llegaron a su mente.
Las raras veces que llegaron a salir fuera y había una pelea, el señor Kang solía arrastrar a su esposa y si alguien se interponía en su camino la mujer la pagaba en casa; no quería que su amigo pasara por algo así por lo que se quedó al margen y volvió a su hogar.

Entró por la panadería y saludó a su madre, se topó a Tae ayudando a limpiar el suelo, se veía algo tierno con el mandil/uniforme, sacó su celular para tomarle una foto y enviarla a Beomgyu más tarde; iba a subir cuando alguien entró empujando la puerta.
Tanto la madre de Yeonjun como los dos chicos miraron sorprendidos, de inmediato notó el parecido de la mujer con su compañero de clase. Estuvo a punto de saludarla; sin embargo, ella avanzó firme y le dio una gran cachetada al chico malo.

Se quedó en shock, le dolió bastante, le habían dado miles de golpizas antes pero fue la primera vez que el dolor se extendía por toda la cara dejando una sensación como de quemadura. Iba a decir algo cuando la señora le arrojó su mochila, pudo atraparla y evitar que golpeara algún mueble con postres.
Aún no alcanzaba a procesar la situación cuando la señora Choi habló, ni siquiera le importó que dentro había un par de clientas esperando a que se les cobrará el producto.

-¡Aléjate de mi hijo! Tus tontas ideas están envenenando su cerebro- soltó molesta, tan molestas que su rostro estaba pintado de rojo- Él es normal, si tu quieres arruinar tu vida, hazlo pero no arrastres a Soobin contigo.

-Señora, creo que está malinterpretando algo- necesitaba respuestas antes de contestar.

-No, no lo estoy- sacó la fotografía que había quitado del cuarto de su hijo y la dejó caer al piso con desprecio- Su padre los vio, amenazó con quitarme a Soobin sino hago algo para corregirlo, mi hijo no será un maldito homosexual.

-¡Oye!- la madre de Yeonjun se metió- Más te vale cuidar el tono con el que le hablas a mi hijo- se metió entre ambos para proteger a su primogénito.

-Tu deberías de haber educado mejor a tu engendro- volvió la mirada el chico- Y tu, si vuelves a acercarte a Soobin, habrá serias consecuencias. Mi hijo no es como tú.

-Lo siento, señora, pero no voy a alejarme de él- apartó a su madre para plantarle frente- Prometí que iba a estar con él siempre, quizá no lo crea pero lo amo, amo a Soobin.

-Te voy a decir una cosa- se puso más seria- Su padre quiere enviarlo a terapia de conversión, sabemos que eso va a destruirlo de muchas maneras; si tengo que alejarlo de ti a la fuerza, lo haré, voy a proteger a mi hijo.

-¿Y la felicidad de Soobin?- Tae dejó atrás el silencio.

-No voy a discutir más- terminó- Si en serio "amas" a Soobin, vas a alejarte y hacer que su vida vuelva a la normalidad.

Se marchó, Yeonjun suspiró y subió a su cuarto mientras su madre trató de detenerlo para hablar con él.
Se encerró y se recostó, estuvo un rato reflexionando sobre la situación. Sabía que aún quedaban adultos que no tolerarían que sus hijos fueran parte de la comunidad LGBTQ+; el problema no era la mujer sino el padre que los separó en la librería.
No creía que existieran terapias de conversión todavía en esos tiempos pero lo más probable era que si, debían existir iglesias que aún las practicaban. Imaginó a Soobin en una de esas y le dio miedo, ya había sufrido de burlas y golpes, no podía dejarlo ahí.

Tomó su decisión, iba a alejarse de Soobin.

De inmediato se le llenaron los ojos de lágrimas, hubiera comenzado a llorar de no ser porque Taehyun entró por la ventana.

-¿Estás bien?- le preguntó sin adentrarse mucho- Fue una discusión dura.

-Si, estoy bien. Solo pensaba en lo que dijo.

-¿No vas a hacerle caso o si?

-Vete a tu cuarto, ya es tarde.

-Claro.

Después de eso estuvo toda la semana ignorando a Soobin, huyendo como un cobarde y fingiendo que no le importaba.
Revisó sus viejas conversaciones y se dio cuenta de que el chico lo había bloqueado y se salió del grupo que tenían juntos, gracias a eso tuvo que poner al tanto de la situación al resto de sus amigos; a menudo veía la fotografía que le regaló en el pasado, se disculpaba con los dos enamorados que salían en la imagen. No podía creer que destruyó lo que construyeron juntos.

Solo quedaba un año y se separarían.

¿Se separarían?

Volviendo al presente, Yeonjun despertó antes que su madre, con cuidado salió de la cama y bajó para preparar las cosas para el negocio.

Suspiró y volvió a reflexionar, ¿en serio iban a separarse?

Taehyun tenía razón, era un cobarde.

De cualquier manera, no podía dar marcha atrás, el daño ya estaba hecho y no sabía si iba a arreglarlo.

¿Se separarían? No, no quería separarse de Soobin.
~~~~~~~~

Gracias por leer~

MI REFELJO DE TI || YEONBINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora