Capítulo 7

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Me gustaría decir que todo acabó ahí pero no, pasaron juntos el receso dentro del aula y volvió a regalarle dulces, no forzó la conversación pero sentía su mirada incluso si el aburrido libro de finanzas se interponía entre ellos.

A media clase tronó el cielo, las chicas hicieron un escándalo y los chicos les siguieron el juego para perder tiempo. Como si las gotas de agua fueran algo por lo cual desviar el aprendizaje, todos saben que es un fenómeno natural "el ciclo del agua"; el profesor también parecía cansado y como era la última hora los dejó irse para que no los atrapara la tormenta. Todos salieron como cebras que vieron a una leona, varios maestros habían hecho lo mismo, los pasillos se llenaron de jóvenes que parecían asustados por la precipitación.

Soobin caminó con lentitud a la entrada, quería pasar desapercibido para no ser víctima de alguna maldad; cuando llegó a la puerta ya había comenzado a llover con fuerza así que se apresuró a sacar su paraguas para ponerse en marcha, dio un par de pasos y de repente uno de los alumnos de tercer año se paró a su lado con una mirada de falsa inocencia. Sus ojos conectaron, ese era su fin, pudo reconocer al gran capitán del equipo, uno de sus mayores bullys.

- Se amable y dame tu paraguas, olvidé el mío y no queda ninguno de repuesto- habló y se lo arrebató de la mano- No puedes dejar que alguien como yo se enferme o tendrás muchos problemas ¿cierto, niño?- iba a irse pero el chico lo tomó de camisa para evitarlo, la acción lo molestó pero trató de no demostrarlo- ¿Qué? ¿Por qué me tocas?

- Es solo que- sabía que se había metido en un problema pero no podía ceder su posesión- No puedes tenerlo.

- ¿Eh?

- Es mío- murmuró, perdiendo así todo el valor que alguna vez tuvo.

- Me parece que no entiendes tu posición- el capitán arrojó el paraguas al suelo haciendo que se ensuciara y levantó su puño para golpear al de lentes.

Choi cerró los ojos y se encogió en su lugar anticipando el golpe pero jamás llegó, abrió los ojos con lentitud para toparse con la siguiente escena: Yeonjun sujetando la muñeca del agresor con fuerza.

Se asustó por eso, las peleas siempre lograban asustarlo.

- ¿Qué haces? Suéltame- el mayor trató de jalar su mano pero no pudo.

- Déjalo en paz- respondió sin más, el agarré era tan fuerte que se marcaban las venas de su mano- Es de mala educación quitarle sus cosas a los demás, si olvidaste tu paraguas no es su problema.

El de tercero se fastidió y con la mano libre iba a darle un puñetazo pero el otro adivinó sus intenciones y con un rápido movimiento lo empujó al suelo frente a la mirada de algunos alumnos que seguían ahí. El capitán se dio cuenta y para no mancillar su reputación se puso de pie y se marchó; Yeonjun levantó la sombrilla del suelo y se la entregó a su dueño pero antes le sacudió el lodo.

- Aquí tienes- se limpió la manos en la camisa del uniforme y miró al chico que se veía desconcertado- ¿Estás bien?

- Si, creí que iba a golpearte.

- Los golpes equivalen a una pelea, prometí no meterme en una en tu nombre, aún así quería defenderte- las mejillas de ambos se pusieron ligeramente rojas por el comentario tan cursi- Como sea, disfruta tu fin de semana.

Yeonjun caminó al estacionamiento donde está su moto pero no se mojó ni un poco porque Soobin lo siguió, cubriendo a ambos. No iba admitirlo en voz alta pero se sentía muy agradecido por la acción, era la primera vez en su vida que alguien se tomaba la molestia de ayudarlo con los bravucones y lo mínimo que podía hacer era ayudarlo con la lluvia.

MI REFELJO DE TI || YEONBINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora