Capítulo 30

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Volvieron a la cabaña sin problema y tomados de la mano, creyeron que nadie iba a descubrirlos pero al entrar en el dormitorio sus amigos los esperaban de pie como si fueran sus padres a punto de darles el regaño y el sermón de sus vidas.
El primero en hablar fue Beomgyu, quien decidió comportarse como su madre; si fuera una dinámica de imitación hubiera ganado el primer lugar.

- ¿Dónde se metieron? ¿Saben lo angustiante que es despertar y ver que no están? Estuve a punto de llamar a las fuerzas armadas- fingió llorar- ¿Por qué no dicen nada? ¿Acaso no tienen vergüenza?

- Cálmate, cariño- Kai le puso la mano en el hombro, adaptando el papel de esposo comprensivo- Deja que los chicos nos den una explicación- miró a los recién llegados- Chicos.

- Estaban solo en el bosque, papá- Tae quiso unirse a la dinámica de burla como un molesto hermano- Es obvio lo que estaban haciendo.

- Ya basta, chicos- Yeonjun suspiró- Es muy tarde y es noche, solo le mostraba dónde está el baño, es su primera vez aquí.

- No recordaba que el baño estaba en el bosque, jovencito- el de cabello largo no iba a dejar ir el asunto tan fácil- Los vimos por la ventana, tomados de la mano con un aire de haber hecho una travesura. Necesito respuestas.

- Bien, salimos a tomar aire, ¿crees qué es cómodo dormir con alguien arriba de ti?

Soobin no entendía porque su compañero de clases se esmeraba tanto en ocultar la verdad de sus amigos así que decidió intervenir para que dejaran de molestar a Choi.

- En realidad, fuimos a ver las estrellas. Yeonjun quería desearme feliz cumpleaños.

Hubo un momento de silencio y después una explosión de ruido, los tres chicos corrieron hasta a él para darle cálidos abrazos, felicitaciones, apretones de mano y más; era la primera vez que se sentía tan amado en su día de nacimiento.
De reojo alcanzó a ver a Jun quien tenía una cara de no estarla pasando bien pero con un dilema interno de no querer arruinar el momento. En ese momento Soobin recordó lo que le dijo en el hospital:

"También me sentí un poco celoso... Es lindo verte feliz a nuestro alrededor pero no me acostumbro"

Así es, el motivo de su gesto eran celos, se ponía celoso de que sus mejores amigos estuvieran abrazando al chico que le gusta; a él le había tomado mucho tiempo acercarse y ganarse la confianza y sus amigos entraron por la puerta grande con comodidad.
No diría nada para arruinar el cumpleaños de Soobin, se iba a tragar sus sentimientos y desviar la mirada hasta que terminaran las felicitaciones.

Al final se salvaron pero debían decidir cómo dormir ahora que todos estaban conscientes, las camas eran suficientemente grandes para tres personas pero Yeonjun insistió en dormir en el sillón de la sala para que Beomgyu compartiera cama con Soobin y Tae con Kai, de esa manera todos ganaban, no había parejas juntas y, por ende, tampoco problemas.
Todos ocuparon su lugar, alrededor de las 3 de la mañana el teléfono de Soobin comenzó a sonar, se levantó rápido antes de que los demás se despertaran y fue al pasillo para responder, era su madre.

- Hola, Soobin.

- Hola, mamá- susurró, su voz era ronca y baja pero no inaudible.

- Lamento llamar tan tarde, tenía la intención de hacerlo más temprano pero acabo de volver a casa.

- No te preocupes, mamá. ¿Qué tal el trabajo?

- Siento que voy a morir, necesito abrazar a mi hijo- se quejó un poco, como niño grande buscando atención- ¿Cuándo termina tu viaje?

- El domingo.

- Si sigo viva para entonces, vamos a festejar tu cumpleaños.

- Claro.

Choi Soobin conocía esa rutina, su madre siempre está ocupada en diciembre y le promete con lágrimas, sudor y sangre que van a festejar su cumpleaños pero al final "lo olvida" y dicho festejo jamás ocurre. Ha sido así desde su divorcio, al principio vaya que se ilusionaba y esperaba paciente pero terminaba el año triste y solo en su habitación; un golpe fuerte para un niño, si me lo preguntas.
Cuando sus abuelos vivían era un poco diferente, le daban un abrazo y un pequeño pan que servía de regalo y pastel, después no se volvía a tocar el tema, a veces su abuelo le daba dinero y ya. Antes de la separación de sus padres su cumpleaños era un campo minado, dejaron de celebrarlo como tal cuando cumplió cinco, y los siguientes cinco años eran gritos de sus padres por "olvidar la fecha" o "ser un desconsiderado" o "una despilfarradora" o "una maldita controladora que no soporta la libertad ajena". Su padre jamás lo llama, ni en Navidad, siempre le envía dinero pero parecía más una obligación que una intención.

No había visto a su padre desde esa vez en el hospital, a lo mucho lo veía tres veces al año, trataba de no pensar en ello pero dolía, en su mente no había odio o recelo hacia ese hombre sino un mar de dudas.

- Feliz cumpleaños, hijo. Espero que disfrutes el viaje pero también pon atención para tu tarea, ¿bien?

- Si, descansa.

- Igualmente.

Colgaron la llamada, se quedó un momento parado en el pasillo, se sintió un poco vacío, como todos sus cumpleaños. Suspiró y para no llorar fue a la cocina a conseguir agua; la cocina está conectada con la sala así que vio a Yeonjun dormido, solo cubierto con una cobija.
Caminó hasta él, y acomodó la manta para que cubriera bien el hombro de su compañero. El pequeño gesto despertó al chico, sonrió cuando vio a Soobin y lo tomó de la mano.

- ¿No puedes dormir?

- Solo quería un poco de agua- confesó sin moverse e incluso apretó el agarre- ¿No es incómodo dormir aquí?

- No mucho- se rio- ¿La cama qué tal?- se medio sentó para ver bien a su amigo.

- Beomgyu gira mucho sobre la cama pero está bien- también se agachó para acortar la distancia entre ambos.

- Es mejor que dormir con Kai, tiene que abrazar algo, muy molesto. Y Tae duerme con los ojos abiertos- abrió los ojos grande para hacer énfasis- No quieres despertar y ver eso.

- Claro- se rio. Se quedaron en silencio, solo mirándose por encima de la oscuridad.

- ¿Quieres dormir conmigo?- soltó sin intenciones dobles, con inocencia, sin morbo.

- ¿Aquí? ¿En el sillón?

- Si- lo soltó y se movió, se hizo lo más que pudo hacia el respaldo del sillón, levantó la cobija como invitando al otro- No vas a caerte, lo prometo.

- Pensé que no podías dormir conmigo- y agregó- Eso dijiste en Halloween.

- Eso fue en mi casa, ahora estamos fuera- le sonrió esperando respuesta.

- ¿No van a enojarse los chicos?

- Solo tenemos que despertar antes que ellos.

- Si, bien.

Le dio la espalda a Yeonjun y se recostó con él, los brazos de su compañero de escuela lo rodearon por los hombros; pudo sentir el aliento de Yeonjun en su nuca, trató de ignorar eso y volver a dormir.

Tal vez era el mejor cumpleaños de su vida. 
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Hey de nuevo el romance reina sobre esta historia, que bonito.

Gracias por seguir leyendo, les quiero mucho.

Cuídense y nos leemos en el próximo capítulo.

MI REFELJO DE TI || YEONBINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora