Capítulo 36

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Lo primero que Soobin hizo al llegar a la escuela fue correr al invernadero, le preocupaba que los brotes se hubieran secado en su ausencia o que el sistema de riego se hubiera descompuesto; tomó la llave y entró, se relajó cuando verificó que todo estaba en orden e incluso había más crecimiento en las macetas, sonrió y levantó una dónde plantó un tulipán.

-Deben crecer grandes y hermosas, por favor- le dijo y sonrió.

No quedó con Yeonjun para verse ahí pero por algún motivo esperaba que su compañero apareciera en cualquier momento y pudiera conversar; pasaron un par de minutos y nada. En ese tiempo volvió a planear la manera de confesarse, quizás podía hacerlo durante San Valentín o ¿era muy cliché?, tal vez llevarlo a una cita en un parque de diversiones o ¿no era raro si solo iban ellos dos?, hacer alguna actividad juntos como un picnic o ¿eso siquiera le gusta a Yeonjun?
Fue en ese momento que Soobin cayó en cuenta: no sabía nada acerca de Choi Yeonjun.

¿Cuál era su color favorito? ¿Qué música le gusta? ¿Qué película jamás vería dos veces? ¿Qué comida le encanta sobre todas las cosas?
No es como si no supiera absolutamente nada, conocía a sus amigos, a su madre, historias de su infancia, su trabajo, sus sentimientos. Sin embargo, sentía que no era suficiente, quería saberlo todo.
De pronto sonó la campana, debía ir a clases; se decepcionó un poco por no poder verlo antes de sus materias. Al llegar al aula tampoco lo vio, se sintió como si hubiera habido un retroceso en su historia, incluso sus compañeros lo miraron extrañado por llegar solo, si el profesor se hubiera tardado un segundo más en llegar lo habrían molestado como si no existiera un mañana.

Fue hasta que se preparaban para irse al gimnasio que Yeonjun se dejó ver, esperaba a Soobin fuera del salón para irse juntos a educación física; tuvo un gran deja vu al verlo golpeado. Sus heridas parecían ser la causa de que no se presentó a primera hora, lo tomó de la muñeca y lo arrastró a la enfermería.
En ese momento no pensó en la gran marca roja que tendría en su asistencia perfecta, lo único que le importaba era ayudar a su compañero.

Algo curioso de la vida es que tanto en la ficción como en la realidad jamás hay personas en la enfermería; recuerdo que en más de 5 ocasiones llegué a ir (en mis diferentes periodos escolares) y nunca vi a la enfermera, quizá es aburrido ser médico en una escuela o las escuelas crean las enfermerías para darle un falso sentimiento de seguridad a los padres de los alumnos, bueno, no importa, o por lo menos a mi no, a Soobin le enojó bastante que no hubiese nadie que pudiera ayudarlo.
Todo estaba en su lugar (medicamentos, vendas, alcohol, etc.) pero servían de nada sino había una personas que les diera uso, como lo mencioné antes, Choi Soobin sabía primeros auxilios básicos debido a su situación pero eso no lo hacía enojarse menos, ¿por qué los alumnos tenían que hacer el trabajo de alguien más? Se resignó con un suspiro y hizo que Yeonjun se sentara en una silla.

Primero limpió los golpes del rostro y puso una pomada para desinflamar, tomó el brazo derecho de su amigo y subió la manga de su suéter encontrándose una cortada muy profunda y grande, con cuidado puso un par de gasas y lo envolvió con una venda.

- ¿Dónde más?- le preguntó refiriéndose a las heridas.

- No es necesario, Soobin, yo...

- ¿Dónde?- no lo dejó terminar, lo miró muy serio evitando que el contrario se saliera con la suya como siempre.

- Aquí- se quitó la camiseta y se dio la vuelta, en la espalda tenía un par de moretones.

- ¿Cómo te hiciste esto?- cuestionó mientras lo trataba.

- Ayer había gente extraña fuera de la tienda y fui a confrontarlos para que mamá estuviera tranquila. Todo iba bien hasta que uno de ellos sacó una navaja- explicó con calma- Pero debiste ver como quedaron ellos.

- ¿Y por qué no llamaste a la policía?

- Hubieran tardado y mi mamá ya estaba bastante nerviosa. En parte, por eso me llamó ayer, para que tuviera cuidado- se quejó por el dolor.

- Lo siento- quitó sus manos del cuerpo de Yeonjun y este se puso la ropa de nuevo- ¿Cuántos eran?

- Cinco.

- ¿Y levantaron un reporte? ¿Qué pasa si vuelven mientras no estás?

- Si, mamá llamó al papá de Beomgyu y dijo que enviaría a alguien a patrullar seguido. Eso me deja tranquilo pero no mucho- suspiró- No quise preocuparte.

- De acuerdo, pero ten cuidado para la próxima ¿si?

- Si- de pronto el celular de Yeonjun comenzó a sonar, contestó al ver el nombre de la pantalla- Kai, ¿Qué ocurre?- hubo silencio en espera de la respuesta- ¿Dónde?- de nuevo- Voy enseguida, no hagan nada idiota. Dile a Beomgyu que espere- se levantó de la silla con apuro- Ese imbécil, tengan cuidado. Ya voy- colgó.

- ¿Yeonjun? ¿Qué pasa?

- Surgió algo, no me puedo quedar- tomó su mochila del suelo y caminó a la puerta- ¿Te parece si te llamó luego?

- ¿Puedo ayudar?

- No- se apresuró a decir y le tomó la mano- Tranquilo, todo va estar bien- le besó la frente- Nos vemos después- no lo dejó responder, se marchó corriendo.

Soobin se sintió triste, creyó que podrían pasar todo el día juntos y tener alguna cita después de la escuela. Se quedó en la enfermería hasta que fue el receso, a la hora del almuerzo decidió ir de nuevo al invernadero y charlar con sus plantitas.
Al volver a clase se desanimó, nadie lo molestó pero incluso si lo hubieran hecho no se habría dado cuenta. Antes de salir, se la acercó una de sus compañeras.

- Soobin- llamó su atención con timidez.

- Arin, hola- la saludó.

Quiero aclarar algo, Arin no es su amiga, es la segunda de la clase y en un par de ocasiones le ha pedido ayuda a Soobin con los trabajos. No es parte del grupo de chicas que lo molestan pero al ser testigo también se vuelve parte del problema; es buena persona pero el miedo de ser intimidada por hablarle al chico de lentes era muy grande.

- Escuché a un par de chicos decir que iban a esperarte en la salida para hacerte algo, ten cuidado- le advirtió.

- Oh, gracias- tomó sus cosas y comenzó a caminar- ¿Por qué me lo dices?

- Vi que Yeonjun no está contigo hoy, si algo te pasa y él se entera puede que haya una guerra en la escuela. O así es como lo veo yo- sonrió con timidez.

- ¿Así se ve?- trató de no sonrojarse con poco éxito.

- Si, creo que él te quiere más de lo que crees. Y tú a él- se lo dijo de modo que solo él pudiera escucharla- No se lo diré a nadie, tranquilo.

- Gracias, Arin- le sonrió- Ten un buen día.

Se camuflo con la multitud al salir del plantel y huyó con velocidad a su casa, tuvo suerte de haber escapado. Su día fue aburrido, en realidad fue como antes de conocer a Yeonjun: solo se dedicó a hacer sus tareas y los deberes del hogar.
No recibió ninguna llamada por parte del chico malo, le envió un texto para verificar que todo estuviera bien y obtuvo la siguiente respuesta:

Hola, Soobinnie~ No te preocupes por mi, en realidad los chicos se encontraron con los idiotas que atacaron a Taehyun la vez pasada y quisieron darles una lección.
Nos vemos mañana en la escuela.

No se sintió tranquilo con el texto pero lo aceptó, fue a dormir después de mucho tiempo, su mente no dejaba de pensar en Yeonjun.
Toda la primera semana fue una repetición del lunes, Choi Yeonjun llegaba tarde a la escuela, golpeado y se iba durante el receso luego de contestar el celular. Soobin estaba angustiado y triste, se sentía como un animal abandonado y no le gustaba, fue por eso que el viernes decidió hacer algo que jamás imaginó, abandonar la escuela y seguir a su amigo.
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Muchas gracias por leer~

MI REFELJO DE TI || YEONBINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora