Me miró con una expresión neutra por breves segundos, el enojo reflejado en cada facción de su rostro, no podía creer que en este mundo pudiera existir alguien tan torpe como yo, especialmente porque se trataba de vino tinto lo cual generaría una mancha imborrable en su convenientemente camiseta blanca.
Mis mejillas se sonrojaron en inercia, una sonrisa nerviosa escapa de mis labios, a veces creo que el destino suele jugarme sucio de vez en cuando, dicho esto, no vale la pena plantearte el problema matemático de que al encontrarte en una fiesta con muchas personas aglomeradas en masa, ¿cuál sería la probabilidad de que al darte la vuelta y caminar seis pasos en dirección al baño casualmente tropiece con el chico que me gusta y le derrame vino tinto en su camiseta blanca?.
Después de todo ya ocurrió y cada poro de mi piel se siente nervioso al mismo tiempo de que mi piel se eriza, su mirada se encuentra profundamente enfocada en mi, lo suficiente para que la poca seguridad que anteriormente sintiera se desvaneciera en un instante.
— ohh, Dios, lo lamento mucho — reaccione por inercia a tocar la Mancha causada por mi copa — no fue mi intención, tengo que lavarla antes de que la mancha se adhiera a la tela — y tracé camino directo al baño tomándolo de la chaqueta
No mencionó palabra alguna ante mi nerviosa disculpa ni ante mi arrebato de dirigirme al baño junto a él, no estoy segura de lo que habría pensado el en ese momento pero de lo que estaba segura es que estaba molesto y tenia que arreglar este desastre, abrí la puerta y revise si había gente, cosa curiosa no había nadie, entre y él copió mi acción, pude notar diferentes productos de limpieza que podrían eliminar la mancha, deje mi copa con lo poco de vino que me quedaba en el lavabo y lo miré.
— Bien, entregarme la camiseta, Dylan.
Pude notar que me miraba con los ojos semicerrados y cuando mencioné su nombre una sonrisa de suficiencia llenó sus labios, los lamió y luego procedió a quitarse la chaqueta y luego se quitó la camiseta aún sin decir alguna palabra. Tenía los abdominales marcados, cada uno a la perfección como si hubiera nacido con el abdomen tallado por los Ángeles, trague saliva y desvíe la mirada. Su silencio me daba mala espina, pero al mismo tiempo no quería que hablara.
— bien, la lavaré directamente en el lavabo... Vives aquí... ¿Me equivoco?, Supongo que puedes ponerte otra camiseta — lo volteé a ver mientras llenaba el lavabo con el agua del grifo, tenía plasmada una sonrisa de diversión y yo como tonta seguía sin entender que era lo que tanto le divertía
— Que conveniente para ti ¿no lo crees? — relamió sus labios y comenzó a cortar la distancia peligrosamente entre nosotros — que buena excusa para traerme al baño y hacerme desvestir frente a tí
Me acorraló en la pared y interpuso sus manos en mi intento de escape aprisionándome contra la pared, dejándome a su merced sin poder hacer nada y mi cerebro nuevamente hizo un click demasiado tarde, evalué la situación y de verdad lo que hice fue muy imprudente...
— no... No sé de qué estás hablando... — mi voz salió casi en murmullos de lo nerviosa que estaba, el se encontraba a una distancia peligrosa de mi y si se acercaba sólo un poco más mi vestido rozaría con su pecho desnudo
— ¿no sabes?... — retiró una de sus manos de la pared y con ella tocó mi barbilla cuidadosamente haciéndome alzar la mirada con sus dedos fríos — a todo esto... ¿Cómo te llamas?
— ¿mi nombre?... — mi voz salió en un susurro que dudé que escucharía pero lo escuchó perfectamente
— no, el mío... — se burla — obvio que el tuyo princesa, ¿ves a alguien más aquí? — sonrió maliciosamente haciendo que nuestros labios queden a centímetros uno del otro
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Cadenas De Sangre
RomanceSi para construirme Debo destruirme ¡Que empiece la demolición! Todos tenemos un punto de quiebre... solo es cuestión de tiempo para que le des rienda suelta a tus demonios y el día que eso pase, se lamentaran de haberte lastimado Dylan Jones Cart...
