Capítulo V

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Ya había pasado la media noche y no había rastro de aquel joven rubio o de su patrulla, cosa que comenzaba a preocupar al gobernador de aquel reino, se imaginaba lo peor, y esperaba que aquellos pensamientos no estuvieran en lo correcto, su impaciencia y preocupación ganaron a su razón, se encontraba corriendo escaleras abajo llegando a la puerta principal del inmenso palacio,
-Traedme una lámpara.- la oz autoritaria del gobernador hacia sus caballeros dejaba claro la situación en la que se encontraba aquel castaño, era peligroso salir a tales horas pero eso era lo mínimo que le importaba, solo quería asegurarse de encontrar a su hermano pequeño sano y a salvo, en el momento en el que el guarda se retiró en busca de lo que había reclamado esperaba impacientemente por su regreso, era una situación de emergencia para él, por suerte aquel guarda no tardó mucho en volver entregándole la lámpara en mano mientras el otro abría la inmensa puerta dejando paso a que su superior saliera del palacio, el castaño analizó por unos instantes el entorno que le rodeaba para dirigirse a las cuadras de caballos, si quería llegar lo antes posible la mejor opción era ir a caballo, ya que la iglesia se encontraba un poco lejos del palacio no sabía como su padre era capaz de andar hasta aquel lugar y volver como si de un paseo en la plaza se tratase, entró en las cuadras en busca de un caballo en específico, un caballo de gran tamaño de un pelaje marrón un tanto oscuro se podría decir, al principio busco con la mirada aquella crin dorada que su caballo elegido tenía, pero no lo encontró supuso que estaría dormido , así que solo lo llamó por su nombre,
- Carl despierta chico, te necesito- sorprendentemente aquel equino respondío al llamado del castaño asomando su cabeza por una de las muchas cuadras que había en ese lugar, sin duda era un caballo inteligente, no tardó mucho en colocarle la montura para luego cabalgar a toda velocidad hasta aquella demacrada iglesia, a medida que subía aquella colina un olor un tanto asqueroso llenaba sus fosas nasales, era como su hubieran quemado demasiado algún tipo de carne, puesto a este olor y su objetivo se encontraba más cerca disminuyendo la velocidad, una vez que se encontraba en lo alto de aquella colina el panorama que contemplaba hacia que se le revolvieran las entrañas, la patrulla estaba justo ahí, cada uno de ellos se encontraba sin vida, algunos habían sido atravesados y aplastados, pero lo que más llamó su atención fueron que una gran parte de los cuerpos se encontraban calcinados, eso explicaba el extraño aroma de aquel lugar, pero no había rastro del rubio, temía de que algunos de los cuerpos calcinados fuera su querido hermano, se le hacía un nudo en la garganta de tan sólo pensarlo, solo podía gritar el nombre de "Tommy" esperando desesperadamente una respuesta, un sonido, algo que le hiciera saber que aún se encontraba con vida, pasaron unos minutos eterno hasta que pudo lograr escuchar algo, era una voz opacada por algo, lo que hizo que sus esperanzas aumentarán así con el sonido de su voz, al llegar a la entrada de la iglesia en el interior se lograba ver un gran charco de sangre un poco seca que había sido creada por los cuerpos aplastados por una de las inmensas puertas de madera, debajo de esta pudo ver como una mano se movía desesperadamente intentando llamar su atención,
- ¡¿Tommy?!, aguanta te sacaré de ahí- la mano le proporcionaba unos gestos de aprobación haciendo que los ojos del castaño se uliminaran de alivio al saber que no había perdido a su querido hermano, salió en carrera de la iglesia en busca de un palo de un tamaño considerable que pudiera usar, pero en vez de un palo se encontró con unas de las barras de metal que contenían las puertas, no dudó ni un segundo en colocar uno de los extremos para hacer planta, consiguió levantar un poco la puerta, afortunadamente fue lo necesario para que aquel joven rubio rodara por encima de los cuerpos de sus difuntos compañeros para salir de debajo de la madera que lo aprisionaba,
- Gracias a dios que estas bien- el castaño soltó la palanca dejando caer en peso muerto aquella puerta para caer en los brazos de su herido hermano,
- ¿Estas bien?, creía que te había perdido para siempre- los brazos delayor embolbian el cuerpo del menor para luego depositar un suave beso en la frente como muestra de alivio, el chico rubio podía notar como las manos temblorosas de su hermano le acarciban la espalda en busca de un auto consuelo,
- Estoy bien, solo me duele la cabeza y no noto la pierna- el castaño dirigió la vista en busca de alguna herida importante, cosa que la encontró en lo que le quedaba de pierna, había sido amputado desde la rodilla con un corte limpio debido a la caída de la puerta en la misma, William pudo imaginarse la cantidad de fuerza que fue ejercida sobre la puerta como para poder cortar la pierna del chico con un corte semi limpio, ya que algunas partes se podían ver que la carne más que cortada había sido desgarrada,
- Vamos al palacio para que te miren eso, encargaré hacer una pierna de madera a medida para ti no te preocupes- el joven de ojos azules solo pudo asentir, lo de llevar una pierna de madera no le hacía mucha gracia, pero era mejor que ir a todos sitios con la ayuda de alguien, luego notó como su hermano mayor lo lograba cargar para montarlo en el caballo,
- Agárrate fuerte- esas fueron las últimas palabras que el castaño dijo durante todo el trayecto hasta palacio, al llegar a aquel inmenso lugar solicitó que dejarán al caballo en su respectiva cuadra y un curandero para que atienda a Tommy lo antes posible luego de que su hermano lo hubiera dejado descansando en su habitación sin separarse de él ni un solo momento.
Cuando pasado unas horas el curandero se presentó en aquel palacio siendo recibido y conducido hasta el joven herido por la guardia real, dejó en el suelo una gran especie de maletín para luego comenzar a sacar un cuchillo para retirar la carne muerta e infectada que cubría la herida real, aquel joven hundia la cabeza en el pecho de su hermano mayor mientras apretaba con su mayor fuerza el brazo de este debido al dolor, cuando terminó de retirarse toda la carne muerta el líquido carmesí hacia su presencia manchando las sábanas de seda sobre donde se encontraba el joven quejándose de dolor una vez más al notar como la herida era limpiada y tratada por el curandero, una vez que dio por hecho la limpieza limpio vendo la pierna de aquel joven,
- Necesita estar dos semanas como mínimo para que el dolor se haya ido por completo- el gobernador hizo el pago al curandero para que esté abandonará el palacio y quedarán ambos hermanos solos en la habitación, el mayor agarró un trozo de tela limpia para mojarla en el agua caliente que había sido recientemente traída por uno de los guardias para luego comenzar a limpiar la cara de su hermano menor como si de una joya se tratara.

Fallen || Karlnapity Donde viven las historias. Descúbrelo ahora