El sueño del joven exorcista fue interrumpido por unos bajos susurros que salían de las bocas de las entidades que tenía a su lado, supuso que estarían hablando de como llevar toda esta situación de tener a alguien retenido en una iglesia, era temprano por la mañana lo lógico hubiera sido ignorarlo, pero la curiosidad ganaba al cansancio por primera vez, no dudo en pretender que aún se encontraba dormido, pero no se encontraba lo suficientemente cerca de aquellas dos entidades, rodó lentanmente simulando que buscaba una nueva postura en busca de la comodidad, para su suerte funcionó, ninguno de los entes sospechaba que había despertado hace poco, repitiendo el mismo movimiento varias veces hasta lograr estar lo suficientemente cerca como para escucharlos, Karl notó como Alex se colocaba junto a él, estaba completamente tirado en el suelo dejando atrás las colchas, el demonio al ver esto detuvo la conversación con el ángel para volver a colocar la colcha por encima del cuerpo del pelinegro para luego retomar la conversación con su compañero,
- Eso de apiadarte no es de tu estilo, te conozco lo suficientemente bien para saberlo- la voz del demonio era suave de por sí, pero susurrando le era difícil al humano lograr tan sólo entender lo que decía,
- Pues supongo que no me conoces tan bien, solo me dio pena por eso lo dejé vivir, solo eso.- la voz del ángel era bastante más sonora y rasposa, así que le era fácil distinguir quien tenía el turno de palabra en aquella conversación, sin ninguna duda estaban hablando de él, cosa que le generaba mucha más curiosidad en seguir escuchando a aquellos entes,
- Ambos sabemos que eso no es cierto, dime la verdad.- el ángel solo soltó un pesado suspiro ante la persistencia del demonio, mientras que el mismo pasba su mano por el rostro del "dormido" humano, acariciándolo suavemente, el pelinegro intentaba mantener su papel pero le resultaba difícil al notar el tacto del demonio acariciándolo, no estaba acostumbrado a ese tipo de contacto físico, cerraba los ojos con fuerza al notar como el demonio acercaba su cuerpo y colocaba su cabeza en sus piernas como si de almohadas se tratasen,
- Nick contestame, porfavor- las súplicas del castaño se repetían, quería saber que le ocurría a su querido compañero,
- Joder,solo no puede matarlo ¿vale?, solo eso, simplemente no pude- el tono de voz de Nick fue aumentando a medida que la conversación proseguía, siendo callado por el demonio señalando al exorcista que tenía encima, el ángel asintió para luego recibir una sonrisa por parte de su compañero, el cuál le colocó la mano en la mejilla para tranquilizarlo, ese gesto fue recibido con gran gratitud por el ángel, llevando su mano junto a la del ente púrpura para luego depositar un corto beso en la palma de la misma,haciendo que los labios de Karl se abrieran mientras no paraba de sonreír dejando a la vista unos dientes afilados.
Alex decidió dar por finalizado su papel al no escuchar nada más que el silencio, le daba curiosidad saber la verdadera razón por la cual aquel ente de aspecto intimidante le había perdonado la vida, y la verdad se alegraba de ello, se desperezó dejando escapar un sonoro bostezo, a decir verdad, la posición en la que le había colocado el demonio era extremadamente cómoda, al abrir sus oscuros ojos se encontraron con la llamativa mirada del demonio,
- Buenos días querido- aquella dulce voz llenaba sus oídos, le transmitía un sentimiento de tranquilidad que nunca había sentido, no le consideraba un amigo ni mucho menos, pero se había ganado su confianza, no del todo pero viendo el buen trato que tenía hacía el y su preocupación por su estado de salud le convencían de que no era una entidad malvada como creía,
- Has dormido como un lirón hoy, y mira que no dormiste tan tarde- ahora era la voz del ángel la que sonaba por aquel silencioso lugar con su tono alto de siempre,
- Buenos días..- se incorporaba hacía delante separando su cabeza de la comodidad de las piernas del demonio,
- Una pregunta, ¿como es que acabé aquí? Antes de que durmiera estaba allí- el humano señalaba a la parte frontal de aquel pasillo que cruzaba la iglesia, la verdad estaba bastante desconcertado, no era sonámbulo y si lo fuera no podría haber llegado muy lejos con un tobillo lastimado, solo se dio cuenta de esto al abrir los ojos completamente, antes estaba demasiado concentrado en la conversación de aquellos entes que no se molestó en preguntarse el por qué se encontraban tan cerca de él,
- Tenías frío, y donde estabs era el lugar por el cual pasaban más corrientes de aire así que te llevé a un lugar más resguardado- la verdad que eso tomó con la guardia baja Alex, se esperaba un gesto así del demonio, pero no del ángel, tal vez no era tan malo como daba a entender su aspecto,
- Oh..gracias- las alas del ángel hicieron un movimiento leve hacia arriba para indicar que no debía de agradecer nada, Nick se acercó hacia él parando justo delante suya para luego incarse de rodillas y darle unos huevos y un puñado de frutos rojos,
- Creo que los huevos los he podido cocer correctamente no te preocupes- bueno, eso definitivamente era algo nuevo, aquel ángel dirijiéndole la palabra sin un tono de superioridad, se le habrían enfriado los humos gracias a su compañero púrpura, o eso daba por hecho el exorcista.
Comenzaba a cascar la cáscara de los heuvos para comprobar que el ángel los había logrado cocer bien, y efectivamente lo estabn, la llema estaba un poco aguada, pero no le hiba a hacer escrúpulos ni mucho menos, solo la sorbió para luego comerse lo que quedaba del huevo, hizo lo mismo con el segundo, a diferencia que ofreció la mitad a aquel pelinegro alado, al principio este rechazaba su petición, hasta que por fin la aceptó, veía venir que hiba a terminar besando el huevo si no lo aceptaba, lo agradeció para luego engullirlo de un solo bocado, el demonio no necesitaba que el chico le ofreciera comida, el solo la tomaba cuando quería, sabía de sobra que tenía la confianza suficiente con el humano como para permitirse robarle unos frutos rojos que el ángel recogía todas las mañanas,
- Una pregunta Alex, ¿ tu no eres de aquí cierto?, nunca vi por aquí a una persona con piel morena y ojos tan oscuros- el mencionado solo dejó de comer mirándolo fijamente, supongo que no podía culpar la duda del demonio, casi todos los pueblerinos del reino tenían la piel bastante clara, e incluso era un tanto extraño ver a alguien castaño andar por las calles,
- Técnicamente se podría decir que si soy de aquí, ya que crecí a dos pueblos de aquí, pero no nací aquí, mis padres fueron mercancía de esclavos para construir el palacio del rey, nunca llegué a conocerlos, mi madre me entregó a una mujer mayor que se apiado de su situación, dijo que le parecíainjusto que un niño creciera en un entorno tan cruel, así que me llevó con ella y me crío como si fuera su nieto, y le agradezco mucho lo que hizo por mi, pero lamentablemente murió hace varios años, es por eso que me uní a la iglesia y comenzaron a interesarme por los libros- los entesque se encontraban junto a él le miraban con una expresión de sorpresa,
- Perdón por preguntar, no sabía que habías pasado por todo eso- recibió un cálido abrazo por parte del demonio, se sentía un tanto culpable por haberle hecho recordar su triste pasado, el abrazo no sorprendió en absoluto al pelinegro, estaba acostumbrado a las muestras de cariño del demonio tanto como verbales como físicas,
- No te preocupes, no me afecta hablar de ese tema, no pase una mala infancia después de todo- le proporcionaba unas palmadas en la espalda antes de separarse, dibujando uan sonrisa en su rostro para que aquel demonio no se sintiera mal por él,
- Y...¿Como es que ustedes dos se conocieron?, por lo que sé los ángeles y los demonios son enemigos por naturaleza- ambas entidades intercambiaron varias miradas para ver quien empezaría a contar su pequeña historia, el ángel no estaba muy seguro de contarle a alguien esa fase de sus vidas, pero sería lo justo, ya que el humano contó su pasado lo lógico sería contale el suyo,
- Bueno.., es una historia un tanto larga, así que te la resumiré bastante-el ángel decidió que el sería el narrador de su pasado, ya que sabía que si lo hacía el demonio contaría cada mínimo e irrelevante detalle de su historia, y el no era alguien con mucha paciencia que digamos, el pelinegro asintió dado paso a que el alado continuará hablando,
- En un punto bajo del cielo se encuentra un tipo de ¿conexión o portal?, no se bien como describirlo, que te lleva a un punto lejano dle inframundo, obviamente era una zona completamente prohibida para los ángeles y sobretodo para uno tan joven como lo era yo, pero digamos que me salte esa norma un poco, quería ver como era el inframundo, así que me dejé llevar por mi curiosidad, esquivando guardianes logré llegar a ese portal, donde me encontré con este señor tan colorido, éramos casi de la misma edad, conducidos por nuestra curiosidad a lo prohibido, nos encontramos cara a cara, y como te habrás dado cuenta Karl es muy sociable con las cosas que le parecen buenas para él, comenzamos a hablar y nos caímos bien, y así día tras día, burlándose de las normas mientras forjabamos nuestra amistad, y un día tuve la maravillosa idea de invitarle a cruzar el portal pensando que podría salir mal, todo salió mal, nos descubrieron, los ángeles guardianes querían la cabeza de Karl en bandeja de plata, y obviamente no hiba a permitir que eso sucediera, así que los distraje a puño limpio como pude, por suerte logró escapar pero yo fui expulsado de los reinos de los cielos por traición y todas esas tonterías, y ahora se me conoce como el hijo de lucifer el cual ayudó a un ser maligno y bla bla- hacía gestos con las manos como si estuviera hablando mientras decía "bla bla", la verdad que se esperaba algo por el estilo, pero no que aquel ángel sacrificara su lugar en los cielos por aquel demonio, se notaba que tenían una estrecha amistad y mucho más después de saber el pasado de ambos,
- Así que le debo la vida, pero deberías de haberlo visto como peleaba con los guardianes- Karl alardeaba de las habilidades en combate de su compañero, puesto que estaba entrenando para ser un ángel guerrero antes de que lo desterraran, ese tipo de ángel era extraño de ver, siendo el número de estos normalmente muy bajos, y siendo un título difícil de conseguir,
- Si, si, si, les dí unos buenos golpes antes de que vinieran los refuerzos y me agarraran para desterrarme- el demonio y el joven reían ante la interpretación pésima que hacía aquel ángel simulando que pagaba a alguien y como le agarrarban.
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Fallen || Karlnapity
Fanfiction>Alex un joven exorcista que trabaja para una de las mayores iglesias del Reino es enviado a bendecir una iglesia antigua la cual no esconde nada bueno. >contiene contenido violento, sexual, vocabulario bulgar y presencia de traumas e inseguridades...
