JeongMo [Mini Fic] ✓
Jeongyeon encuentra a su Omega luego de soñar con ella por años, pero no imagina que tendrá que enfrentar a sus hermanos para estar a su lado.
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#1 en JeongMo (Soy feliz) ✓
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Quería hacer una historia para las chicas e...
Está historia no estaba en la lista de actualización, pero ya requería una, se que a muchos les gustó.
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Dos días después, Jihyo se encontraba de vuelta en el departamento de su amiga. —No esperaba que ese señor fuera tu papá ¿No que no te hablaba? — Sacó el tema apartando su mirada de la pantalla de su laptod para darle un rápido vistazo a la Alfa. —¡Oye! Te estoy hablando tonta. — Elevó la voz al notar que la contraria no estaba ni cerca de concentrarse en su trabajo y mucho menos en ella.
Jeongyeon bajó su propia laptod de su regazo para dejarla a un lado del sofá, cerrándola al ser consciente de que lo último para lo que tenía cabeza era el trabajo que ella y la Beta realizaban, su mente iba de Momo hasta la visita de su padre y todo lo que esta implicaba. —Lo siento Ji es que... — Suspiró pasándose las manos por el rostro con exasperación.
—No me digas, otra vez Momo. — Comentó Jihyo sonriendo levemente, sabía lo enamorada que la Omega tenía a su amiga, por lo que suponer que esta la traía en las nubes una vez más, no era novedad para ella.
—Pues esta vez te equivocas mi querida Hyo. — La sorprendió Jeong haciendo una mueca, aunque la Omega si tenía que ver en su actuar tan pensativo, no era completamente la responsable de este. —Me llegó algo hace un rato. — Contó levantándose para dirigirse hasta el estante en su sala y tomar una carpeta, misma que le entregó a la Beta y que había cambiado su vida como la había conocido los últimos años.
—¿Y por eso estas así? ¿Que es? — Cuestionó la Beta examinando la carpeta sin abrirla aun, notando lo ordinaria que era por fuera, sin entender como eso tenía a su amiga tan distraída.
Un nuevo suspiro escapó de los labios de Jeongyeon, que volvió a tomar asiento a su lado en el sofá, con una evidente mortificación reflejada en su rostro. —Oficialmente he vuelto a ser una Yoo, papá ya me ha incluido en su testamento y tengo de vuelta todos sus lujos y comodidades. — Explicó a la vez que Jihyo examinaba los papeles en su mano, confirmando sus palabras.
—Esto es como ganarse la lotería, aunque tú ya eras rica antes ¿No? — Cuestionó impresionada por la cantidad de bienes que según aquellos papeles, poseía su amiga ahora. Viéndola asentir despacio sin una pisca de emoción en su expresión. —Entonces no entiendo porqué estás así. — Jeongyeon debía ser la persona más rara del mundo, pues cualquiera en su lugar se encontraría celebrando y no luciendo como la más desdichada del planeta, aunque Jihyo pensaba que si de emoción hablaban, la suya bastaba para que las dos disfrutasen de aquel acontecimiento.
—Porque no he hablado con Momori sobre esto. — Respondió la castaña masajeando suavemente su cien en un intento de detener el dolor que amenazaba con detonar en su cabeza, volviéndose a mirarla. —Papá está empeñado en que me casaré pronto, y no quiero eso. — Confesó, provocando que la Beta ampliara sus párpados por la sorpresa que sus palabras le generaron. —No tan pronto. — Se apresuró a aclarar la Alfa, pues la realidad era que ya no había forma de que imaginara una vida sin Momo a su lado, amándola y compartiendo cada experiencia con ella.