Ayer no fue muy diferente a los otros días y gracias a Dios no volvió a aparecer aquel chico pelinegro. No le pregunté a Allison si tenía algún familiar que viviera con ella, me daba vergüenza meterme en su vida cuando la acababa de conocer.
Hoy era nuestro primer día de universidad y estábamos nerviosas. Demasiado.
—Entonces... vamos a las mismas clases— dijo Hela mientras caminábamos hacia la universidad.
Habíamos elegido las mismas clases para no estar solas, porque socializar no se nos daba muy bien que digamos.
—Solo tenemos una clase distinta, yo tengo italiano y tú francés— dije
—Cierto, todavía no entiendo porque quieres dar chino, si no te gusta hablar otro idioma.
Por primera vez en mi vida sí me interesaba aprender otro idioma, era probable que cuando terminara la universidad me fuera a Italia.
—Es italiano—le recordé—, y esta vez sí lo quiero aprender, ya te dije que tengo pensado irme a Italia cuando termine la universidad.
Puso los ojos en blanco y luego hizo un puchero.
—Si, ya me lo dijiste, pero no quiero que me dejes sola, yo soy muy descuidada y me pueden secuestrar, robar, golp...— dijo dramática
—Ya—la interrumpí—, seguro que cuando yo me vaya ya tendrás novio y me olvidarás, así que no exageres— yo también hice un poco de drama.
Se rió y me dio un golpe suave en el brazo.
—Yo no voy a tener novio, tenemos un pacto, ¿recuerdas?
A los diez años habíamos hecho un pacto, el cual decía que por más que nos gustará un chico no saldríamos con el.
—A los diez años—hice énfasis en diez— y yo también te recuerdo que hemos roto ese pacto hace tres años, por tu culpa.
Se cruzó de brazos enfadada y a los pocos segundos ya estaba sonriendo nuevamente.
—Dejemos ese tema de lado, hoy es nuestro primer día de universidad. Creeme. Seremos las mejores.
Rei, la verdad tenía fe en que eso sucediera.
Al cabo de diez minutos ya estábamos frente a la puerta de la universidad.
—¿Lista?—pregunte cogiendo su mano.
—Siempre—dijo con una sonrisa
***
—Hola, buenos días, me llamo William Davies y soy vuestro profesor— se presentó.
Al comenzar la clase, me separaron de Hela y la colocaron en la otro esquina de la clase, le dijimos al profesor si podía ponernos juntas, pero nos dijo que de momento nos quedariamos así y no haría cambios hasta mitad de trimestre.
El profesor Davies explicó los pocos profesores que teníamos y en que asignaturas tendríamos que ir a otra clase. Yo no estaba prestando mucha atención, me entretenía dibujando cualquier cosa, aunque se me daba fatal. Estaba sentada sola, mi compañera no había venido al primer día.
—Disculpen la demora—alce la vista y lo vi, estaba parado en la entrada de la clase con una chaqueta de cuero que se le ajustaba al cuerpo, debajo de esta una camisa blanca y unos pantalones negros. Era el chico del bar.
—Descuide— respondió el profesor—, usted debe ser Jackson Morgan, ¿no?
Así que se llamaba Jackson, bueno, le va bien el nombre
—El mismo— dijo con una sonrisa.
Todas las chicas del aula lo estaban reparando descaradamente sin importarles que las estuviera viendo, incluso Hela lo hacia. El profesor Davies no sé daba cuenta ya que estaba viendo algo en su portátil.
ESTÁS LEYENDO
Por y para siempre
Teen FictionSarah es una chica atractiva, divertida y muy persuasiva. Tiene problemas y decide cambiar de ambiente para estudiar lo que siempre quiso. Jackson es arrogante, atractivo y manipulador. Su objetivo siempre fue cambiar de ciudad para superar su pasad...
