Y ahí se encontraba, haciendo sus deberes mientras suspiraba y negaba lentamente. Estaba bastantes cansada de lo mismo. Las mismas cuatro paredes, las mismas caras y los mismos tratos.
-Oye, Lena...
La llamó, mientras suspiraba un poco nuevamente. La pelinegra no tardó en levantar la mirada con el ceño fruncido en un gesto de curiosidad.
-¿Te gusta alguien?
Decidido ir directa al grano, riendo un poco pues pese a estar despaldas a ella podía sentir el latir acelerado de su corazón. No debía verle para saber que estaba nerviosa.
-No, para nada... el amor no es algo bien visto en la familia y no tengo intereses alguno en sentirlo.
Asintió suavemente, sabía de su mentira pero prefirió simplemente callar. Y tras acabar todo, solo se dedicó a mirar por la ventana.
Esa noche, ninguna de ellas habló más y solo se quedaron absortas en sus pensamientos. Lena pensando en cual hermosa se veía Kara y Kara pensando en cuanto deseaba irse.
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Y así pasaron los años, almenos en está realidad. Unos... cinco años en los que Kara ya tenía veinte y uno años. Y digamos que, las cosas no eran como lo eran unos años atrás.
-Todos corran!! Retirados!!! Vuelvan a la base!!
Gritaba aquella mujer, mujer que portaba un traje rojo y azul. Mujer que ahora volaba y lanzaba rayos por sus ojos a aquellos agentes armados que atacaban a unos alienígenas.
-Les daré una última oportunidad de irse! O creanme, en un solo segundo los puedo mandar a la Luna.
Amenazó la rubia, desde el cielo mientras su capa ondeaba al compás del viento. Para muchos podría parecer una diosa, para otros un ángel o una salvadora... para otros, era el demonio encarnado.
Pero antes de todo, recapitulemos un poco. Volviendo a exactamente cuatro años atrás. Con una Kara desplomado mientras lloraba, tras la muerte de uno de sus amigos alienígenas de la mansión.
¿La razón? Había dejado enfriar la comida de Liliam.
-Todos pueden irse a la mierda...
Susurro, bajó la atenta mirada de todos.
-¿Qué dijiste? Pequeño monstruo. -respondió Liliam-
-¡¡Se pueden ir a la puta mierda!! Todos son unos monstruos.
Gritó con odio, agarrando el collar de kriptonita al que ya no era afectada y lanzandolo con fuerza al suelo. Bajó la atenta mirada de los cuatro Luthor.
-Kara...
-No!! He aguantado muchos años; llenos de maltrato, golpes, humillaciones y violaciones... Y todo... todo por ti.
Miró a Lena, apretando sus puños mientras empezaba a levitar.
-Pero eres igual que ellos, igual que todos ustedes asquerosos humanos. Si aquí hay algún monstruo... son ustedes.
No pudo controlarlo, sus ojos se habían vuelto rojos y un rallo había atravesado una pared. Segundos después, Kara había atravesado la pared y había desparecido ante los ojos de ellos.
Desde ahí, Kara se había vuelto una especie de salvadora alienígena. Una especie de antihéroe que inspiraba tanto miedo como esperanza en los habitantes del planeta Tierra.
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La esclava de Kripton (Supercop)
RandomTodos conocemos la historia, Kara llegó a la tierra en su nave y se volvió la heroína de la Tierra. Pero... ¿Y si así no fue?, ¿Y si no tuvo un final heroico? Y si en otra línea temporal... ¿Ella fuera solo una esclava?
