Kim se encontraba a solas con Mary, disfrutando de un momento de calma mientras tomaban algunos bocadillos. Tenía ambos brazos llenos de dulces y bollos recién servidos, y por fin sentía que podía comer sin interrupciones.
—Joven maestro Cale…
El ceño de Kim se frunció de inmediato. Solo quería saborear su comida en silencio, sin que nadie lo molestara. Se giró con lentitud para ver quién lo llamaba, y en cuanto sus ojos se posaron en Beacrox, un leve escalofrío le recorrió la espalda. No había reconocido la voz al principio, pero ahora la presencia del hombre se hacía sentir con una intensidad inconfundible.
—¿Joven maestro? —volvió a llamar Beacrox, al no recibir respuesta.
Kim lo observaba con atención, registrando cada detalle de su postura, su mirada y la energía que desprendía. Su instinto le decía que aquel hombre no era alguien que se tomara a la ligera.
—¿Qué quieres? —preguntó con voz fría y totalmente indiferente.
En ese mismo instante, sintió cómo el resto del grupo de héroes comenzaba a acercarse poco a poco. Una mueca de claro disgusto apareció en su rostro; no soportaba la forma en que todos lo miraban, con una mezcla de curiosidad, duda y expectativa, como si fuera un rompecabezas que debían resolver.
Plaf.
De repente, todos se detuvieron en seco. Beacrox guardó silencio y no dio un paso más. Kim alzó la vista y vio a Cale, que había bajado hasta donde estaban, aunque bien sabía que no era necesario que se moviera para imponer presencia.
—¡No te preocupes, otro humano! —resonó la voz orgullosa de Raon—. ¡El gran y poderoso Raon está aquí para protegerte!
Cale no pronunció ni una sola palabra, pero a su alrededor se expandió un aura dominante y pesada que hizo que el ambiente se volviera más tenso. Con una sola mirada, indicó a Kim que volviera a su asiento. Este obedeció sin oponer resistencia, caminando al lado de Mary hasta llegar al lugar donde ya lo esperaban el vampiro y el dragón.
—Aah…
Un suspiro de alivio escapó de sus labios, y por primera vez en mucho tiempo, una sonrisa relajada apareció en su rostro. Fredo y Eruhaben lo observaron con una mirada tierna y protectora, como si ante ellos tuvieran a un niño que necesitaba ser cuidado y resguardado de cualquier problema.
—Muy bien, muy bien, ¡comencemos! —anunció la voz que guiaba la sesión.
De nuevo, la ruleta mágica apareció flotando en el aire y comenzó a girar con fuerza y velocidad. ¡Ding! ¡Ding! El sonido agudo marcó su detención, y el nombre que se iluminó con luz brillante fue el de Alberu Crossman, del lado de TBOH.
—Vaya —dijo el príncipe, y una sonrisa amplia y calculadora se dibujó en su rostro.
Repasó mentalmente todo lo que habían visto hasta ese momento, y eligió un número que no estaba demasiado lejos ni demasiado cerca de los sucesos de la gran guerra que todos esperaban.
—El número es el 206 —anunció con seguridad.
—¡Perfecto! Veremos entonces el capítulo 206.
Los barcos rojos rodearon el barco dorado.
Choi Han y el Capitán Caballero saltaron a bordo del barco dorado y se detuvieron detrás de Cale. El Elfo Oscuro Tasha y la joven Amiru también estaban de pie detrás de Cale.
Bud, del lado de TBOH, abrió los ojos con asombro ante la imagen que aparecía en la pantalla:
—¡Vaya! Qué cantidad inmensa de barcos hay reunidos.
—Es verdad, resulta impresionante —coincidió Witrina, incapaz de ocultar su sorpresa.
—No tenía ni idea de que el Reino de Roan contara con una flota tan grande —añadió Litana, mientras observaba con atención la escena.
Mientras tanto, el rostro de Alberu, del lado de TBOH, se tornó en una sonrisa forzada e incómoda, pero su contraparte del lado de TCF tenía una expresión radiante, llena de satisfacción y orgullo.
—Pero miren ese barco dorado —señaló Bud, inclinándose hacia adelante—. Ese sí que es algo realmente extraordinario.
Muchos asintieron con la cabeza, compartiendo la misma opinión.
—Claro que lo es —intervino Kim con naturalidad, sin rodeos—. Es el barco de la familia Henituse.
Solo ellos tenían los medios para construir algo tan imponente y lujoso.
—Lo has descubierto de inmediato —comentó Cale con una sonrisa divertida.
Kim lo miró y simplemente se encogió de hombros.
—Es demasiado obvio para no darse cuenta.
ESTÁS LEYENDO
¿el final? (TBOH React To TCF)
FanficCale descansaba cómodamente en su cama... De repente fue llevado a la dimensión del Dios de la muerte que lo veía domir plácidamente para previo despertarlo... ¿Porque fue llamado cale? ¿Acaso algo más inpedia su gran vida holgazana?
